05/05/2025
La puesta a tierra, un concepto fundamental en la ingeniería eléctrica, es mucho más que un simple cable conectado al suelo. Es la piedra angular de la seguridad en cualquier instalación, protegiendo tanto a las personas como a los equipos de los peligros inherentes a las fallas eléctricas. Comprender cómo calcular y medir la resistencia de puesta a tierra es crucial para diseñar sistemas robustos y verificar su correcto funcionamiento. Este artículo explorará en profundidad la importancia de una conexión a tierra adecuada, los métodos para calcular la resistencia de puesta a tierra del neutro en diferentes sistemas y las técnicas innovadoras para su medición, así como los valores óptimos que deben buscarse para garantizar la máxima seguridad.

La función principal de un sistema de puesta a tierra es proporcionar una ruta de baja impedancia para las corrientes de falla, desviándolas de los equipos y las personas hacia la tierra. Esto previene sobretensiones peligrosas, reduce el riesgo de descargas eléctricas y minimiza el daño a los componentes del sistema. Sin una puesta a tierra efectiva, una falla a tierra podría causar un arco eléctrico prolongado, dañar gravemente la maquinaria y, lo que es más crítico, poner en peligro la vida humana. Es por ello que la atención al detalle en su diseño y mantenimiento es indispensable.
Cálculo de la Resistencia de Puesta a Tierra del Neutro (NGR)
Los Resistores de Puesta a Tierra del Neutro (NGR por sus siglas en inglés, Neutral Grounding Resistors) son componentes vitales en sistemas eléctricos industriales. Se utilizan para mitigar problemas graves como la ruptura del aislamiento, causada por sobretensiones transitorias producidas por fallas a tierra con arco en sistemas no conectados a tierra, y el daño a motores y aparamenta provocado por el arco en sistemas sólidamente conectados a tierra. Su propósito es limitar la corriente de falla a tierra a un valor seguro y controlable, permitiendo que los dispositivos de protección detecten la falla y actúen rápidamente. Existen dos métodos principales de puesta a tierra del neutro de un sistema: por baja resistencia y por alta resistencia.
Sistemas de Baja Resistencia
En un sistema de baja resistencia, el objetivo principal es que el sistema se desconecte (dispare) en caso de una falla de línea a tierra. El Resistor de Puesta a Tierra del Neutro limita la corriente de falla a tierra a un máximo que generalmente oscila entre 100 y 1000 Amperios. Los transformadores de corriente de secuencia cero y los relés de falla a tierra están diseñados para detectar esta falla y disparar el sistema cuando la corriente alcanza entre el 5% y el 20% de la corriente máxima de falla a tierra permitida. Estos resistores suelen estar diseñados para operar durante un corto período, generalmente 10 segundos, con un aumento máximo de temperatura de 760 °C. Es crucial que la corriente máxima de falla a tierra permitida por el resistor sea lo suficientemente grande como para activar positivamente el relé de falla a tierra aplicado, garantizando así una respuesta rápida y efectiva del sistema de protección.
Para sistemas de 6.9 kV a 34.5 kV, se suelen emplear Resistores de Puesta a Tierra del Neutro con una capacidad de 200 a 400 A. En sistemas de 2.4 a 4.16 kV, los resistores comúnmente utilizados tienen una capacidad de 100 a 400 A. Una vez determinada la capacidad de corriente, el valor óhmico de la resistencia se calcula dividiendo la tensión de línea a neutro por la capacidad de corriente. Por ejemplo, para un sistema de 4.16 kV con un Resistor de Puesta a Tierra del Neutro de 400 A, la tensión de línea a neutro será de 4.16 kV / √(3) ≈ 2400 V. Por lo tanto, la resistencia requerida será de 2400 V / 400 A = 6 Ohmios. Este cálculo es esencial para el diseño.
Sistemas de Alta Resistencia
En contraste con los sistemas de baja resistencia, un sistema de alta resistencia está diseñado para que, en caso de una falla de línea a tierra, el sistema genere una alarma pero no se desconecte. Esto es especialmente recomendado para procesos industriales críticos donde una interrupción de energía resultante de un disparo por falla a tierra de una sola línea sería perjudicial para la producción. El Resistor de Puesta a Tierra del Neutro en estos sistemas limita la corriente de falla a tierra a un máximo mucho menor, típicamente entre 5 y 10 Amperios. Los transformadores de corriente de secuencia cero y los relés de falla a tierra detectarán la falla y activarán una alarma cuando la corriente alcance entre el 10% y el 20% de la corriente máxima de falla a tierra. A diferencia de los resistores de baja resistencia, estos están diseñados para servicio continuo, con un aumento máximo de temperatura de 375 °C.
Una consideración importante en los sistemas de alta resistencia es que la corriente máxima de falla a tierra permitida por el resistor debe exceder la corriente total de carga de capacitancia a tierra del sistema. Además, la suma vectorial de la corriente de carga del sistema más la corriente del resistor no debe exceder los 8 Amperios. Una vez determinada la capacidad de corriente, el valor óhmico de la resistencia se calcula de la misma manera: dividiendo la tensión de línea a neutro por la capacidad de corriente. Por ejemplo, para un sistema de 480 V con un Resistor de Puesta a Tierra del Neutro de 5 A, la tensión de línea a neutro será de 480 V / √(3) ≈ 277 V. La resistencia requerida será de 277 V / 5 A = 55.4 Ohmios.

Nota Especial: Sistemas de Potencia de Minas de Media Tensión
En los sistemas de potencia de minas de media tensión, la puesta a tierra de baja resistencia es generalmente preferida, pero con una particularidad: el Resistor de Puesta a Tierra del Neutro limita la corriente de falla a tierra a un máximo de 25 a 50 A. Esto es fundamental para limitar la tensión de contacto a 100 V o menos, un requisito crítico de seguridad en entornos mineros. Los transformadores de corriente de secuencia cero y los relés de falla a tierra detectan la falla y disparan a menos de un tercio de la capacidad nominal del resistor. Además, en estos sistemas, el resistor está diseñado para servicio continuo con un aumento máximo de temperatura de 375 °C, similar a los sistemas de alta resistencia generales. Los sistemas de potencia mineros modernos pueden tener una cantidad significativa de capacitancia de sistema distribuida. Por lo tanto, como con todos los Resistores de Puesta a Tierra del Neutro, la corriente máxima de falla a tierra permitida por el resistor debe exceder la corriente total de carga capacitiva a tierra del sistema, y la suma vectorial de la corriente de carga del sistema más la corriente del resistor no debe exceder los 8 A.
Tabla Comparativa: Resistencia de Puesta a Tierra del Neutro
| Criterio | Baja Resistencia (General) | Alta Resistencia (General) | Baja Resistencia (Minería) |
|---|---|---|---|
| Reacción a Falla | Disparo del sistema | Alarma, sistema operativo | Disparo del sistema |
| Corriente de Falla Máx. | 100 - 1000 A | 5 - 10 A | 25 - 50 A |
| Duración de Operación | 10 segundos | Servicio continuo | Servicio continuo |
| Aumento de Temp. Máx. | 760 °C | 375 °C | 375 °C |
| Aplicación Típica | Protección general, industrial | Procesos críticos, continuidad | Sistemas de potencia en minas |
| Consideraciones Clave | Activar relé de falla | Exceder carga capacitiva, suma vectorial < 8A | Limitar tensión de contacto < 100V, suma vectorial < 8A |
¿Cómo se Mide la Resistencia de un Sistema de Puesta a Tierra?
La medición de la resistencia de puesta a tierra es un procedimiento crítico para verificar la eficacia de un sistema. El método tradicional, conocido como el método de caída de potencial o de las tres picas, implica desconectar las varillas de puesta a tierra paralelas existentes, plantar varias picas de puesta a tierra auxiliares a distancias específicas y utilizar un comprobador de puesta a tierra (telurómetro) para calcular la resistencia de los electrodos del sistema de puesta a tierra. Este método es preciso y ampliamente aceptado, pero presenta desafíos significativos. A menudo, no hay espacio disponible para plantar las picas auxiliares, como dentro de un edificio, en subestaciones telefónicas o en torres eléctricas, lo que complica o imposibilita su aplicación.
Método de Comprobación sin Picas (Pinza de Puesta a Tierra)
Para superar las limitaciones del método tradicional, ha surgido una técnica innovadora: la comprobación sin picas, que no requiere la instalación de picas auxiliares. Este método utiliza una pinza de puesta a tierra, como el Fluke 1630. El procedimiento es notablemente más sencillo: se coloca la pinza alrededor de la varilla de puesta a tierra o del cable conector. Una mitad de la pinza induce una tensión conocida en el lazo de tierra, mientras que la otra mitad mide la corriente resultante. El medidor determina automáticamente la resistencia del lazo de tierra en esta conexión a tierra. Esta técnica no solo simplifica el proceso, sino que también permite realizar la comprobación de continuidad, la medición de corriente de fuga y las inspecciones del sistema de protección contra rayos de un modo similar, sin necesidad de cortar el circuito, lo cual es una ventaja enorme en sistemas operativos.
Es importante tener en cuenta el principio subyacente de la técnica sin picas: supone que, en los sistemas conectados en paralelo o con varias puestas a tierra, la resistencia neta de todas las rutas de puesta a tierra será extremadamente baja en comparación con cualquier ruta individual (aquella bajo comprobación). Por lo tanto, la resistencia neta de todas las resistencias paralelas de la ruta de retorno es efectivamente cero. La comprobación sin picas solo mide las resistencias individuales de las varillas de puesta a tierra en paralelo con los sistemas de puesta a tierra. Si el sistema de puesta a tierra no es paralelo a la tierra (es decir, es una única puesta a tierra aislada), entonces la pinza detectará un circuito abierto o estará midiendo la resistencia del lazo de puesta a tierra completo, no la resistencia a tierra del electrodo.
La pinza Fluke 1630, por ejemplo, permite realizar medidas de la resistencia de tierra desde 0.025 a 1500 ohmios y medidas de corriente de verdadero valor eficaz (TRMS) de 0.02 a 35 A. Además, es posible realizar mediciones de corriente de fuga no intrusivas de 0.2 a 1000 mA. Cuenta con una función de alarma para valores altos y bajos, lo que ayuda a los usuarios a comparar rápidamente el valor medido con límites preestablecidos. Otras funciones útiles incluyen la retención de la lectura en pantalla, el registro y almacenamiento de valores medidos, y la autocalibración automática, lo que la convierte en una herramienta versátil y fiable para profesionales.
¿Qué Resistencia Debe Tener la Puesta a Tierra? Valores Recomendados
La resistencia de un sistema de puesta a tierra es un valor crítico que debe mantenerse por debajo de ciertos umbrales para garantizar la seguridad. Es de suma importancia que el valor de dicha resistencia se encuentre por debajo de los valores recomendados por las normativas y reglamentos eléctricos. En muchos países, se hace referencia a estándares como el Reglamento AEA 90364-7-771 (Asociación Electrotécnica Argentina, similar a IEC 60364). Según este tipo de reglamentos, el valor máximo aceptable para la resistencia de puesta a tierra es de 40 Ohmios, especialmente para sistemas que cuentan con una protección diferencial de 30mA.
Sin embargo, aunque 40 Ohmios pueda ser el máximo permitido, la recomendación general de los expertos en seguridad eléctrica es obtener valores considerablemente más bajos, idealmente por debajo de los 10 Ohmios. Un valor de resistencia a tierra más bajo significa una ruta más eficiente para la disipación de corrientes de falla, lo que reduce drásticamente el riesgo de tensiones peligrosas en superficies conductoras y mejora la capacidad de los dispositivos de protección para despejar las fallas rápidamente. Un sistema con una resistencia inferior a 10 Ohmios ofrece un nivel de seguridad superior y una mayor protección para los equipos eléctricos.

Factores que Afectan la Resistencia de Puesta a Tierra
La resistencia de un sistema de puesta a tierra no es un valor estático; está influenciada por varios factores que deben considerarse tanto en el diseño como en el mantenimiento. Comprender estos factores es clave para optimizar la eficacia de la puesta a tierra:
- Tipo de Suelo: La composición del suelo es el factor más influyente. Suelos rocosos, arenosos o con alto contenido de grava ofrecen una resistencia mucho mayor que suelos arcillosos o limosos con buena humedad. La presencia de sales minerales también reduce la resistividad.
- Humedad del Suelo: La humedad es crítica. Un suelo seco tiene una resistividad muy alta, mientras que un suelo húmedo conduce mejor la electricidad. Las variaciones estacionales en la humedad del suelo pueden causar fluctuaciones significativas en la resistencia de puesta a tierra.
- Temperatura: Temperaturas extremadamente bajas (congelación) pueden aumentar drásticamente la resistividad del suelo, ya que el agua en el suelo se convierte en hielo, un pobre conductor.
- Profundidad de los Electrodos: A mayor profundidad, los electrodos suelen encontrar suelos con mayor humedad y temperatura más estable, lo que generalmente resulta en una menor resistencia de puesta a tierra.
- Número y Disposición de los Electrodos: Utilizar múltiples electrodos conectados en paralelo y espaciados adecuadamente puede reducir significativamente la resistencia total del sistema. El espaciado es crucial para evitar que las esferas de influencia de los electrodos se superpongan demasiado.
- Corrosión: Con el tiempo, los electrodos pueden corroerse, lo que aumenta su resistencia de contacto con el suelo y, por ende, la resistencia total del sistema. Inspecciones y mantenimiento regulares son cruciales.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Por qué es importante la puesta a tierra en una instalación eléctrica?
La puesta a tierra es vital para la seguridad. Proporciona una vía segura para que las corrientes de falla se disipen en la tierra, protegiendo a las personas de descargas eléctricas y a los equipos de daños causados por sobretensiones o fallas a tierra. Es un componente fundamental para garantizar la integridad y el funcionamiento seguro de cualquier sistema eléctrico.
¿Cuál es la diferencia principal entre la puesta a tierra del neutro de baja y alta resistencia?
La diferencia radica en su reacción ante una falla a tierra. Los sistemas de baja resistencia están diseñados para disparar (desconectar) el sistema rápidamente ante una falla, limitando corrientes de falla más altas. Los sistemas de alta resistencia, en cambio, solo activan una alarma y mantienen el sistema operativo, limitando la corriente a valores muy bajos. Estos últimos son preferibles en procesos críticos donde la continuidad es esencial.
¿Puedo usar el método de medición sin picas en cualquier sistema de puesta a tierra?
El método sin picas es ideal para sistemas con múltiples puestas a tierra en paralelo, donde la resistencia de la red de tierra es muy baja. Si el sistema es una única puesta a tierra aislada (sin rutas paralelas a tierra), el método sin picas no medirá la resistencia a tierra del electrodo, sino la resistencia del lazo de tierra o indicará un circuito abierto.
¿Qué sucede si la resistencia de mi sistema de puesta a tierra es demasiado alta?
Una resistencia de puesta a tierra demasiado alta significa que la corriente de falla no puede disiparse eficazmente. Esto puede llevar a tensiones peligrosas en las estructuras metálicas, aumentar el riesgo de descargas eléctricas, dañar equipos debido a sobretensiones o arcos eléctricos prolongados, y hacer que los dispositivos de protección no operen correctamente, comprometiendo la seguridad general de la instalación.
¿Con qué frecuencia debo medir la resistencia de puesta a tierra?
La frecuencia de las mediciones depende de varios factores, como las normativas locales, el tipo de instalación, las condiciones del suelo y la criticidad del sistema. Sin embargo, se recomienda realizar mediciones al menos una vez al año, o con mayor frecuencia si hay cambios significativos en la instalación, en el suelo (por ejemplo, sequías prolongadas) o si se detectan problemas eléctricos recurrentes.
En resumen, la puesta a tierra es un elemento crítico de cualquier sistema eléctrico. Su correcta implementación, que incluye tanto el diseño basado en cálculos precisos para la resistencia del neutro como la verificación mediante mediciones fiables, es fundamental para la seguridad de personas y equipos. Mantener la resistencia de puesta a tierra dentro de los valores recomendados y realizar inspecciones periódicas asegura un funcionamiento seguro y eficiente, mitigando riesgos y prolongando la vida útil de las instalaciones eléctricas.
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