20/08/2025
En el complejo mundo laboral, un despido puede ser una de las situaciones más difíciles e inesperadas que un trabajador puede enfrentar. Sin embargo, cuando este cese no está justificado o no cumple con los requisitos legales, se clasifica como un despido improcedente. Conocer a fondo los derechos que te asisten en tal coyuntura es fundamental para asegurar una compensación justa. Este artículo te guiará a través del proceso de determinación de un despido improcedente, los pasos cruciales para reclamar, y de manera exhaustiva, cómo se calcula la indemnización a la que podrías tener derecho, prestando especial atención a las diferentes tasas aplicables según la fecha de tu contratación y despido.

¿Qué es un Despido Improcedente y Cómo te Afecta?
Un despido es declarado improcedente cuando no se ajusta a los requisitos legales establecidos en la legislación laboral española, tal como se detalla en el artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores. Esto ocurre, principalmente, cuando la empresa no puede justificar las causas alegadas para el cese del trabajador o no sigue el procedimiento legalmente establecido para llevarlo a cabo.
La improcedencia de un despido no es una decisión que tome el trabajador por sí mismo, sino que debe ser dictaminada por un juez de lo social, en caso de no alcanzarse un acuerdo previo en un Acto de Conciliación. Las razones más comunes por las que un despido puede ser considerado improcedente incluyen:
- Falta de causa legal: Un despido debe basarse siempre en causas objetivas y justificadas. Si la empresa despide a un trabajador sin una razón legalmente válida, o si las razones alegadas (como bajo rendimiento, mala conducta o causas económicas, técnicas, organizativas o de producción) no pueden ser demostradas o son vagas, el despido podría ser declarado improcedente. Por ejemplo, alegar una disminución de ventas sin aportar los balances contables que lo prueben.
- Incumplimiento del procedimiento: La ley establece una serie de formalidades que la empresa debe cumplir al despedir a un empleado. Esto incluye, entre otros, la entrega de una carta de despido por escrito, en la que se deben especificar de forma clara y concisa las causas del cese, así como la fecha de efectos del mismo. Además, en ciertos tipos de despidos, es obligatorio un preaviso con una antelación determinada. Si la empresa no cumple con estos requisitos formales, el despido podría ser declarado improcedente, independientemente de la existencia de una causa de fondo.
- Despido disciplinario sin justificación: En los despidos por causas disciplinarias, la carga de la prueba recae sobre la empresa. Si la compañía no puede demostrar las faltas graves y culpables imputadas al trabajador en la carta de despido, o si estas no son lo suficientemente graves como para justificar la máxima sanción (el despido), este se considerará improcedente. Un punto crucial, introducido por el Tribunal Supremo en noviembre de 2024, es que un despido disciplinario también será improcedente si no se le dio al empleado la oportunidad de explicarse en una audiencia previa antes de la notificación del despido.
- Discriminación o vulneración de derechos fundamentales: Si el despido se produce por motivos discriminatorios (por ejemplo, por razón de sexo, raza, religión, orientación sexual, discapacidad, etc.) o porque vulnera algún derecho fundamental del trabajador, lo más común y acertado es que sea declarado nulo, lo que implica la readmisión obligatoria del trabajador. No obstante, en algunos casos, podría ser calificado como improcedente.
- Despido de trabajadores con protección especial: Ciertos colectivos de trabajadores gozan de una protección reforzada frente al despido, como las empleadas embarazadas, trabajadores en permiso de paternidad o maternidad, o representantes legales de los trabajadores (delegados sindicales, miembros de comité de empresa). Si se despide a uno de estos trabajadores sin una causa muy justificada, es probable que el despido sea declarado improcedente, aunque en muchos de estos supuestos la calificación más adecuada es la de despido nulo.
El Camino Hacia la Declaración de Improcedencia: Pasos y Plazos Cruciales
Si consideras que tu despido ha sido improcedente, es fundamental que actúes con rapidez y sigas un proceso legal establecido, ya que los plazos vitales son muy estrictos. Estos son los pasos a seguir para presentar tu reclamación:
- Revisión de la carta de despido: Este es tu primer punto de partida. La carta de despido es un documento clave, ya que la empresa solo podrá alegar durante el procedimiento judicial las razones específicas que aparecen en ella. Analiza si los motivos son justificados y si se ha seguido el procedimiento legal adecuado. Cualquier inconsistencia o falta de claridad en la carta puede ser un punto a tu favor.
- Asesoramiento legal: Aunque la ley permite defenderse sin abogado en el acto de conciliación, y en algunos casos en el juzgado, es altamente recomendable buscar el asesoramiento de un abogado especializado en Derecho Laboral. Un experto te ayudará a entender tus derechos, a evaluar la viabilidad de tu caso y a determinar si el despido está justificado o no. Su experiencia puede marcar la diferencia en el resultado.
- Acto de Conciliación (SMAC): Antes de acudir a los tribunales, la ley exige un intento obligatorio de conciliación laboral. Dispones de un plazo de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido para presentar la papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) correspondiente a tu provincia. Este encuentro es una oportunidad para que trabajador y empresa intenten llegar a un acuerdo con la mediación de la Administración pública, evitando así el proceso judicial. Es un paso crucial que interrumpe el cómputo del plazo para demandar.
- Demanda laboral: Si no se llega a un acuerdo en el SMAC, el siguiente paso es presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social. Debes hacerlo dentro de los 20 días hábiles siguientes a la comunicación del despido, teniendo en cuenta que el cómputo total de días se detiene durante el tiempo que dure el procedimiento de la conciliación. La demanda debe incluir todos los detalles del despido, las razones por las que lo consideras improcedente y lo que solicitas (indemnización o readmisión).
- Juicio: Una vez admitida la demanda, se fijará una fecha para la celebración del juicio. Durante este, ambas partes presentarán sus pruebas y alegaciones. El juez evaluará el caso, escuchará a las partes y a los testigos, y dictará una sentencia en la que declarará el despido como procedente, improcedente o nulo.
- Sentencia y posibilidad de recurrir: Si el juez determina que el despido es improcedente, la empresa tendrá la opción de elegir entre tu readmisión en el puesto de trabajo o el pago de la correspondiente indemnización. Si alguna de las partes no está de acuerdo con la sentencia, puede presentar un recurso ordinario de suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia de la comunidad autónoma, o incluso, posteriormente, uno extraordinario de casación ante el Tribunal Supremo en casos específicos.
Las Consecuencias Inmediatas de un Despido Improcedente
La principal consecuencia de que un juez declare un despido como improcedente es que la empresa se ve obligada a tomar una decisión: o bien readmitir al trabajador en su puesto, o bien abonarle una indemnización económica. Aunque la ley ofrece ambas opciones, en la práctica, la readmisión es una situación poco frecuente, ya que la relación de confianza entre las partes suele estar rota.
La Indemnización por Despido Improcedente
Si la empresa opta por el pago de la indemnización, como empleado tendrás derecho a recibir una compensación económica calculada según lo estipulado por la ley. Esta cantidad busca resarcir los daños económicos y morales que el trabajador ha sufrido debido al cese injustificado de su contrato.
La Readmisión en Caso de Despido Improcedente
Aunque menos común, la readmisión implica que el trabajador vuelve a su puesto de trabajo en las mismas condiciones que tenía antes del despido. En este caso, la empresa también deberá abonar los salarios de tramitación, es decir, los salarios correspondientes al periodo entre la fecha del despido y la fecha de la notificación de la sentencia de improcedencia, o hasta que la empresa opte por la indemnización. Existen excepciones a la elección de la empresa:
- Si el despido improcedente afecta a un representante legal de los trabajadores (delegado de personal, miembro de comité de empresa o delegado sindical), será el propio trabajador quien escoja entre ser readmitido o ser indemnizado.
- Asimismo, algunos convenios colectivos pueden establecer que el trabajador sea quien seleccione la opción más beneficiosa para él en caso de despido improcedente.
El plazo para el pago de la indemnización comienza a contar desde la fecha en que se notifica la sentencia de despido improcedente, debiendo realizarse dentro de los cinco días hábiles siguientes.
El Corazón de la Cuestión: Cálculo de la Indemnización por Despido Improcedente
El cálculo de la indemnización por despido improcedente es un punto crucial y a menudo genera dudas. Se basa fundamentalmente en dos factores: la antigüedad del trabajador en la empresa y su salario diario. Sin embargo, es vital entender que no existe una única tasa, sino que se aplican dos tramos distintos debido a la reforma laboral de 2012.
La base legal actual para realizar el cálculo de la indemnización por despido improcedente es la siguiente:
- Para el tiempo trabajado hasta el 12 de febrero de 2012: Corresponden 45 días por año trabajado, con un límite máximo de 42 mensualidades. Esta es la indemnización que aplicaba antes de la reforma laboral.
- Para el tiempo trabajado a partir del 13 de febrero de 2012: Corresponden 33 días por año trabajado, con un límite máximo de 24 mensualidades. Esta es la indemnización que aplica a los contratos posteriores a la reforma o al periodo posterior a dicha fecha para contratos anteriores.
Es importante destacar que, para el cálculo, se prorratean por meses los periodos inferiores a un año. Es decir, cada mes completo trabajado se cuenta como 1/12 de año para la indemnización correspondiente.
¿Cómo se calcula el salario diario?
Para obtener el salario diario, se debe tomar el salario bruto anual (incluyendo prorrateo de pagas extras, si las hubiera, para obtener el salario anual total) y dividirlo entre 365 días (o 366 si el año es bisiesto). Por ejemplo, si tu salario mensual es de 1.600 € y tienes dos pagas extras, tu salario anual sería 1.600 € x 14 = 22.400 €. Tu salario diario sería 22.400 € / 365 días = 61,37 €/día.
¿La Indemnización Tributa en el IRPF?
Una excelente noticia para los trabajadores es que, en general, las indemnizaciones por despido improcedente están exentas de tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), pero con ciertos límites y condiciones establecidas por la Agencia Tributaria:
- Para despidos ocurridos hasta el 7 de julio de 2012: Las indemnizaciones estaban exentas de impuestos si el empresario reconocía la improcedencia en el momento de notificar el despido o antes del acto de conciliación.
- Para despidos ocurridos después del 7 de julio de 2012: Solo quedan exentas de impuestos aquellas indemnizaciones que sean reconocidas mediante un Acto de Conciliación (SMAC) o por una resolución judicial (sentencia). Además, existe un límite máximo de exención de 180.000 €. Cualquier cantidad que exceda este límite sí tributará por IRPF.
Caso Práctico: Desentrañando el Cálculo con un Ejemplo Real
Para comprender mejor cómo se aplican los dos tramos de indemnización, veamos un ejemplo práctico:
Supongamos el caso de Raúl, quien comenzó a trabajar en una empresa el 12 de enero de 2010 y fue despedido por causas improcedentes el 12 de junio de 2023. Su salario mensual sin prorrateo de pagas extras es de 1.600 €, y cobra dos pagas extras anuales. Por lo tanto, su salario anual es de 22.400 € (1.600 € x 14), lo que nos da un salario diario de 61,37 €/día (22.400 € / 365 días).
Cálculo del Primer Tramo de Indemnización (hasta el 12 de febrero de 2012):
Desde el 12 de enero de 2010 hasta el 12 de febrero de 2012, la antigüedad de Raúl es de 2 años y 1 mes (25 meses). Por este periodo, le corresponde un pago de 45 días por año trabajado.
Cálculo: 61,37 €/día x 25 meses x (45 días / 12 meses) = 5.753,42 €
Cálculo del Segundo Tramo de Indemnización (entre el 12 de febrero de 2012 y el 12 de junio de 2023):
La antigüedad en este tramo es desde el 13 de febrero de 2012 hasta el 12 de junio de 2023, lo que suma 11 años y 4 meses (136 meses). Por este periodo, le corresponden 33 días por año trabajado.
Cálculo: 61,37 €/día x 136 meses x (33 días / 12 meses) = 23.003,50 €
Cálculo de la Indemnización Final de Raúl:
La indemnización total que recibirá Raúl es la suma de los dos tramos:
5.753,42 € (primer tramo) + 23.003,50 € (segundo tramo) = 28.756,92 €
Para una visualización más clara, la siguiente tabla resume el cálculo:
| Periodo | Antigüedad (Meses) | Días de Salario por Año | Cálculo (Salario Diario x Meses x Días/12) | Monto (€) |
|---|---|---|---|---|
| 12/01/2010 a 12/02/2012 | 25 | 45 | 61,37 x 25 x (45/12) | 5.753,42 |
| 13/02/2012 a 12/06/2023 | 136 | 33 | 61,37 x 136 x (33/12) | 23.003,50 |
| Indemnización Total | 28.756,92 | |||
¿Existen Otras Vías para Obtener una Indemnización por Despido Improcedente?
Además de ser despedido y que el despido sea declarado improcedente, un trabajador también puede tener derecho a una indemnización similar a la del despido improcedente en situaciones donde es él quien solicita la extinción de su contrato laboral debido a un incumplimiento grave por parte de la empresa. Aunque no es técnicamente un "despido", legalmente se le conoce como "extinción de la relación laboral a instancia del trabajador por justa causa" o "auto-despido".
Estas situaciones pueden incluir:
- Modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo: Si la empresa realiza cambios significativos en tu jornada, horario, funciones o salario que te causan un perjuicio, puedes solicitar la extinción de tu contrato con derecho a indemnización.
- Falta de pago o retrasos continuados en el abono del salario: Si la empresa no te paga o se retrasa de forma persistente en el pago de tu salario, esto se considera un incumplimiento grave que te permite solicitar la extinción con derecho a indemnización.
- Incumplimientos graves del empresario: Cualquier otro incumplimiento grave y culpable de las obligaciones del empleador, como acoso laboral (mobbing), falta de medidas de seguridad, o cualquier otra conducta que vulnere gravemente tus derechos, puede ser motivo para solicitar la extinción con derecho a indemnización.
En estos casos, el procedimiento es similar al del despido improcedente: se debe presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social, y si el juez da la razón al trabajador, se le concederá una indemnización equivalente a la que le correspondería en un despido improcedente.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Despido Improcedente y su Indemnización
¿Qué es un despido improcedente?
Un despido improcedente es aquel que no cumple con los requisitos legales establecidos en la normativa laboral española, ya sea por falta de una causa justificativa real o por no seguir el procedimiento formal adecuado. Es declarado así por un juez tras un proceso legal.
¿Cuál es el plazo para reclamar un despido improcedente?
El plazo legal para reclamar un despido improcedente es de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido. Este plazo se interrumpe al presentar la papeleta de conciliación en el SMAC y se reanuda una vez finalizado el acto de conciliación sin acuerdo.
¿Siempre se cobran 45 días por año trabajado?
No, la indemnización de 45 días por año trabajado solo se aplica al tiempo de servicio acumulado hasta el 12 de febrero de 2012. A partir de esa fecha, para el tiempo de servicio posterior, se aplican 33 días por año trabajado. La indemnización final es la suma de ambos tramos, si procede.
¿Cómo se calcula el salario diario para la indemnización?
El salario diario se calcula dividiendo el salario bruto anual del trabajador (incluyendo el prorrateo de pagas extras y cualquier otra percepción salarial) entre 365 días (o 366 si el año es bisiesto). Es fundamental incluir todas las percepciones que tengan carácter salarial.
¿Qué sucede si la empresa opta por la readmisión?
Si la empresa opta por la readmisión, el trabajador debe ser reincorporado a su puesto en las mismas condiciones que tenía antes del despido. Además, la empresa debe abonarle los salarios de tramitación, que son los salarios correspondientes al periodo comprendido entre la fecha del despido y la fecha de la efectiva readmisión.
¿La indemnización por despido improcedente está exenta de impuestos?
Sí, la indemnización por despido improcedente está exenta de IRPF, pero con ciertas condiciones. Para despidos posteriores al 7 de julio de 2012, la exención solo aplica si la improcedencia es reconocida en el Acto de Conciliación o por resolución judicial, y siempre con un límite máximo de 180.000 €.
Comprender los matices del despido improcedente y el cálculo de su indemnización es esencial para cualquier trabajador. Si te encuentras en una situación de despido, recuerda la importancia de actuar con diligencia, buscar asesoramiento legal especializado y conocer a fondo tus derechos. El conocimiento es tu mejor herramienta para asegurar una justa compensación y avanzar hacia tu futuro profesional con seguridad.
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