03/06/2024
Comprender la composición de nuestro cuerpo es una pieza clave para la salud y el bienestar. Más allá del peso en la báscula, saber cómo se distribuyen la grasa, el músculo, el hueso y otros componentes nos ofrece una imagen mucho más completa de nuestro estado nutricional y cómo factores como la dieta, el ejercicio o las enfermedades nos afectan. En este contexto, un elemento fundamental es la densidad de la grasa corporal, un valor que, aunque parezca técnico, es la base de muchos cálculos para determinar nuestra composición corporal.

- La Densidad de la Grasa: Un Pilar Fundamental en la Composición Corporal
- Modelos de Composición Corporal: Desentrañando el Cuerpo Humano
- Distribución y Características de la Grasa Corporal
- Métodos Antropométricos para Evaluar la Composición Corporal
- Calculando el Porcentaje de Grasa con Pliegues Cutáneos
- Preguntas Frecuentes
- Conclusión
La Densidad de la Grasa: Un Pilar Fundamental en la Composición Corporal
Cuando hablamos de la densidad de la grasa, nos referimos a una medida específica que permite diferenciarla de otros tejidos corporales. Según los modelos bicompartimentales, ampliamente utilizados en el análisis de la composición corporal, la densidad de la masa grasa total se establece en 0,9007 g/ml a una temperatura de 36°C. Este valor es crucial porque, al contrastarlo con la densidad de la masa libre de grasa (que es de aproximadamente 1,1000 g/ml a la misma temperatura), podemos estimar las proporciones de ambos compartimentos en el cuerpo.
Es importante destacar que, aunque el modelo bicompartimental asume que la masa grasa es anhidra (sin agua), la realidad es que posee un grado de hidratación medio en el adulto del 13%. Esta pequeña proporción de agua puede incrementarse en situaciones de obesidad, lo que subraya la complejidad de la composición corporal humana.
Modelos de Composición Corporal: Desentrañando el Cuerpo Humano
El estudio de la composición corporal es una rama fascinante de la biología humana que busca cuantificar los componentes del cuerpo in vivo. Para ello, se han desarrollado diversos modelos que dividen el organismo en diferentes compartimentos:
Modelo Bicompartimental
Propuesto por Behnke y posteriormente desarrollado por Keys y Brozek, este es el modelo más utilizado. Divide el cuerpo en dos componentes fundamentales: la masa grasa y la masa libre de grasa. Se basa en el principio de Arquímedes y asume densidades constantes para ambos compartimentos, lo que permite estimar los porcentajes de cada uno a partir de la densidad corporal total.
Modelo Tetracompartimental (4 Compartimentos)
Considerado el padre de la composición corporal, Matiegka desarrolló en 1921 un modelo que contempla cuatro componentes básicos: la masa grasa, la masa muscular, la masa ósea y la masa residual. Este modelo ha evolucionado con el tiempo, con modificaciones propuestas por Ross y Wilson, y posteriormente por Drinkwater y Kerr.
Modelo Pentacompartimental (5 Compartimentos)
Este modelo, una evolución del anterior, profundiza en la complejidad de la composición corporal al considerar cinco niveles de estudio que van de menor a mayor complejidad:
- Nivel Atómico o Elemental: Compuesto por elementos como oxígeno (60%), carbono (20%), hidrógeno (15%), calcio y nitrógeno (1% cada uno), entre otros.
- Nivel Molecular o Químico: Incluye agua (60%), lípidos (15%), proteínas (18%), glucógeno (1%) y minerales (6%).
- Nivel Celular: Se refiere a la masa celular, líquidos extracelulares, sólidos extracelulares y grasa.
- Nivel Histológico o Tisular: Contempla elementos como el músculo esquelético, músculo no esquelético, tejidos blandos, el tejido adiposo y el hueso.
- Nivel Corporal Total: La suma de todos los niveles anteriores, representando el organismo en su conjunto.
Distribución y Características de la Grasa Corporal
La masa grasa total, un componente esencial de reserva energética y aislante nervioso, se distribuye en nuestro organismo principalmente a dos niveles:
- Grasa Subcutánea: Representa entre el 27-50% del total de las reservas de grasa. Se halla justo debajo de la piel y es un indicador óptimo de la composición corporal y el balance energético a largo plazo.
- Grasa Visceral: Se acumula alrededor de los órganos internos. Su crecimiento es exponencial con la edad y es similar en ambos sexos, aunque los varones tienden a desarrollar un mayor panículo adiposo a este nivel. Un componente hereditario entre el 42-70% influye en la grasa abdominal.
Aunque se considera que la masa grasa no contiene proteínas, estas representan un 3% de su composición. Su grado de hidratación medio en el adulto es del 13%, cifra que puede aumentar en casos de obesidad.
Por otro lado, la masa libre de grasa, compuesta por minerales, proteínas, glucógeno y agua, agrupa el agua corporal total intracelular y extracelular. Su grado de hidratación medio es del 73% y su densidad aproximada es de 1,1000 g/ml a 36°C. Es importante notar que la densidad de la masa libre de grasa puede variar, siendo menor en niños (1,084 g/ml) debido a un proceso de osificación inacabado, y mayor en individuos de raza negra (1,113 g/ml).
Métodos Antropométricos para Evaluar la Composición Corporal
Existe un amplio abanico de técnicas para determinar la composición corporal, con grados de especificidad variables. Los métodos antropométricos son populares por su sencillez, bajo coste y carácter no invasivo.
Peso y Talla
Son medidas corporales básicas y de gran utilidad para valorar el estado nutricional. Combinadas, dan lugar a índices como el Índice de Masa Corporal (IMC), descrito por Adolph Quetelet en 1835. El IMC (peso en kg / altura en m²) es una herramienta útil para valorar la adiposidad y el estado nutricional en adultos, con clasificaciones establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para normopeso, sobrepeso y diferentes grados de obesidad. Sin embargo, en niños, el IMC debe interpretarse con cautela y en relación con percentiles específicos para edad y sexo, ya que varía significativamente durante las fases de desarrollo del tejido adiposo.
Pliegues Cutáneos
La cuantificación del volumen graso corporal mediante la determinación de los pliegues cutáneos es un método de indudable valor. Dado que una porción significativa de la grasa corporal total (entre el 27% y el 42%) se encuentra a nivel subcutáneo, el grosor de estos pliegues puede reflejar la composición corporal y el balance energético a largo plazo.
Limitaciones de los Pliegues Cutáneos:
- La relación grasa subcutánea/grasa total varía considerablemente entre individuos.
- Los depósitos grasos pueden parecer normales incluso en casos de desnutrición moderada.
- Tienen baja sensibilidad, requiriendo grandes cambios para ser reflejados en las medidas.
- La presencia de edemas puede falsear los resultados.
- Requiere un examinador experimentado para minimizar errores técnicos.
A pesar de estas limitaciones, la medida de los pliegues cutáneos es un instrumento válido para estimar el porcentaje total de grasa corporal. Las mediciones se realizan con un aparato llamado plicómetro o lipocalibre. Los seis pliegues cutáneos principales que valoran la distribución de la grasa son: tricipital, bicipital, subescapular, suprailíaco, del muslo y de la pantorrilla. En ocasiones, se añade un séptimo, el pliegue submandibular.
La correlación entre los diferentes pliegues y la grasa corporal total varía. Por ejemplo, el pliegue tricipital informa sobre la obesidad generalizada y periférica, mientras que los pliegues subescapular y suprailíaco proporcionan datos sobre el contenido graso a nivel troncal o central.
Calculando el Porcentaje de Grasa con Pliegues Cutáneos
Para convertir los valores brutos de los pliegues cutáneos en un porcentaje de grasa corporal, se utilizan ecuaciones específicas para la población o generalizadas, derivadas de relaciones empíricas entre el grosor de los pliegues y la densidad corporal. Muchas de estas ecuaciones primero calculan la densidad corporal y luego requieren un cálculo adicional para estimar el porcentaje de grasa corporal.
Fórmulas para la Conversión de Densidad a Porcentaje de Grasa Corporal:
Una vez obtenida la densidad corporal (D), se pueden usar las siguientes ecuaciones:
- Ecuación de Brozek et al. (1963): % Grasa Corporal = (457 / D) - 414
- Ecuación de Siri (1961): % Grasa Corporal = (495 / D) - 450
Es crucial seleccionar la ecuación adecuada según las características demográficas de la persona (raza, edad, sexo).
Ecuaciones Comúnmente Utilizadas para Adultos:
Ecuaciones de Jackson & Pollock (1985) - 4 Pliegues:
Estas ecuaciones utilizan la suma de los pliegues cutáneos (en mm) en el abdomen, tríceps, muslo y suprailíaco, junto con la edad.

- Hombres: % Grasa Corporal = (0.29288 * suma de pliegues) – (0.0005 * suma de pliegues²) + (0.15845 * edad) – 5.76377
- Mujeres: % Grasa Corporal = (0.29669 * suma de pliegues) – (0.00043 * suma de pliegues²) + (0.02963 * edad) + 1.4072
Ecuaciones de Durnin Womersley (1974) - 4 Pliegues:
Estas ecuaciones generales fueron desarrolladas a partir de un grupo heterogéneo de edades variadas. Implican la medición de 4 pliegues cutáneos (tríceps, bíceps, subescapular y suprailíaco) y la sustitución del logaritmo de su suma (L) en una de las siguientes ecuaciones, según la edad y el sexo del participante. El valor de densidad (D) resultante se convierte luego a porcentaje de grasa corporal usando las ecuaciones de Siri o Brozek.
| Edad (años) | Ecuaciones para Hombres (D = densidad en g/ml) | Ecuaciones para Mujeres (D = densidad en g/ml) |
|---|---|---|
| < 17 | D = 1.1533 - (0.0643 * L) | D = 1.1369 - (0.0598 * L) |
| 17-19 | D = 1.1620 - (0.0630 * L) | D = 1.1549 - (0.0678 * L) |
| 20-29 | D = 1.1631 - (0.0632 * L) | D = 1.1599 - (0.0717 * L) |
| 30-39 | D = 1.1422 - (0.0544 * L) | D = 1.1423 - (0.0632 * L) |
| 40-49 | D = 1.1620 - (0.0700 * L) | D = 1.1333 - (0.0612 * L) |
| > 50 | D = 1.1715 - (0.0779 * L) | D = 1.1339 - (0.0645 * L) |
Donde D = densidad corporal predicha (g/ml), y L = logaritmo de la suma total de los 4 pliegues (mm).
Es importante saber que, tanto las ecuaciones de Durnin y Womersley como las de Jackson y Pollock, tienden a subestimar la grasa corporal, especialmente en individuos con mayor masa grasa.
Ecuaciones para Niños y Adolescentes:
Para este grupo de edad, se utilizan ecuaciones específicas, ya que la relación entre la densidad corporal total y el grosor de los pliegues cutáneos varía con la edad y el desarrollo.
- Weststrate y Deurenberg (1989) (Modificación de Siri):
- Niñas: Grasa (%) = [553 - 7.3 * (Edad - 10)] / D - [514 - 8 * (Edad - 10)]
- Niños: Grasa (%) = [562 - 4.2 * (Edad - 2)] / D - [525 - 4.7 * (Edad - 2)]
- Slaughter et al. (1988): Estas ecuaciones son de las más utilizadas y se ajustan al estado puberal:
- Todas las mujeres: Grasa (%) = 1.33 * (tric+subsc) – 0.013 * (tric+subsc)² – 2.5
- Hombres Pre-puberales: Grasa (%) = 1.21 * (tric+subsc) – 0.008 * (tric+subsc)² – 1.7
- Hombres Puberales: Grasa (%) = 1.21 * (tric+subsc) – 0.008 * (tric+subsc)² – 3.4
- Hombres Post-puberales: Grasa (%) = 1.21 * (tric+subsc) – 0.008 * (tric+subsc)² – 5.5
- (Donde tric = pliegue tricipital, subsc = pliegue subescapular)
Otras ecuaciones para niños y adolescentes incluyen las de Lohman et al. (1984), Brook (1971), Durnin y Rahaman (1967), Johnston et al. (1988), entre otras. Sin embargo, estudios comparativos han mostrado que algunas de estas ecuaciones pueden presentar un sesgo significativo al estimar el porcentaje de grasa corporal, subestimando o sobreestimando los valores en comparación con modelos de referencia de 4 componentes.
Ecuaciones para Bebés:
La disponibilidad de ecuaciones para bebés es limitada y tienden a ser muy específicas por población o edad (por ejemplo, los primeros 10 días de vida). Además, a menudo se basan en diferentes sitios de medición de pliegues cutáneos. Estudios de validación han demostrado que muchas de estas ecuaciones, incluso las derivadas de niños, pueden tener un sesgo significativo y amplios límites de acuerdo cuando se aplican a bebés, lo que sugiere que las relaciones entre la densidad corporal total y el grosor de los pliegues cutáneos no son directamente aplicables a este grupo de edad tan joven.
Por ello, en la infancia, a menudo se utilizan los datos brutos de grosor de los pliegues o se derivan puntuaciones Z internas, que son más adecuadas para el seguimiento del crecimiento y la evaluación de la obesidad infantil.
Índices de Pliegues Cutáneos por Edad:
Los índices de pliegue tricipital por edad y pliegue subescapular por edad son adiciones útiles a los estándares de crecimiento para evaluar la obesidad infantil en bebés entre 3 meses y 5 años. Estos índices se expresan en percentiles o puntuaciones Z, permitiendo comparar el valor de un niño con los de una población de referencia saludable para su edad y sexo.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la densidad estándar de la grasa corporal?
La densidad estándar de la masa grasa total se considera de 0,9007 g/ml a 36°C.
¿Por qué es importante la densidad de la grasa en los cálculos de composición corporal?
La densidad de la grasa es fundamental porque, al tener un valor específico y diferente al de la masa libre de grasa, permite utilizar modelos matemáticos (como el bicompartimental) para estimar las proporciones de grasa y masa libre de grasa en el cuerpo a partir de la densidad corporal total de un individuo.
¿Qué otros métodos existen para medir la composición corporal además de los pliegues cutáneos?
Existen diversos métodos, desde los más sencillos como el IMC (peso y talla), hasta técnicas más avanzadas como la bioimpedancia eléctrica (BIA), la absorciometría de rayos X de doble energía (DEXA), la pesada hidrostática (densitometría por inmersión) o la pletismografía por desplazamiento de aire (Bod Pod).
¿Qué limitaciones tienen los pliegues cutáneos para medir la grasa corporal?
Las limitaciones incluyen la variabilidad en la relación entre grasa subcutánea y total, baja sensibilidad para cambios pequeños, la posibilidad de resultados falseados por edemas y la necesidad de un examinador con experiencia para asegurar la precisión de las mediciones.
¿Varían las ecuaciones de cálculo de grasa corporal según la edad o el sexo?
Sí, es crucial usar ecuaciones específicas para la edad, el sexo y, en algunos casos, la etnia. Esto se debe a que la distribución de la grasa y la relación entre los pliegues cutáneos y la grasa corporal total varían significativamente entre diferentes grupos demográficos, especialmente entre adultos, niños y bebés.
¿Es necesario un profesional para medir los pliegues cutáneos?
Aunque los plicómetros son herramientas accesibles, se recomienda encarecidamente que la medición de los pliegues cutáneos sea realizada por un profesional capacitado (como un nutricionista, médico o antropometrista) para asegurar la precisión, la consistencia y la correcta aplicación de las ecuaciones, minimizando así los errores.
Conclusión
La densidad de la grasa es un concepto central para entender la composición corporal y es la base de numerosas metodologías para su evaluación. Si bien la medición de los pliegues cutáneos es una técnica valiosa por su accesibilidad y bajo coste, es fundamental comprender sus principios, sus limitaciones y la importancia de utilizar las ecuaciones adecuadas para cada población. La composición corporal es un indicador dinámico de nuestra salud, y su análisis, ya sea a través de la densidad de la grasa o mediante otras técnicas, nos permite obtener una visión más profunda y personalizada de nuestro bienestar.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Densidad de la Grasa y Cálculo Corporal puedes visitar la categoría Cálculos.
