¿Cómo calcular los días fértiles después de la menstruación?

Calcula Días Fértiles e Infértiles: Tu Guía Completa

29/11/2022

Valoración: 4.44 (10458 votos)

Si te encuentras en la búsqueda de un embarazo o, por el contrario, prefieres evitarlo de forma natural, comprender a fondo los entresijos de tu ciclo menstrual se convierte en una herramienta invaluable. A menudo, la atención se centra en la ovulación, el punto álgido de la fertilidad, pero ¿qué sucede con esos periodos en los que la probabilidad de concepción es mínima o casi nula? Saber identificar estos momentos clave no solo te empodera con un conocimiento profundo de tu propio cuerpo, sino que también te permite tomar decisiones informadas y conscientes sobre tu fertilidad. En este artículo, desglosaremos de manera clara y accesible qué son los días infértiles, cómo calcularlos con precisión y qué factores pueden influir en la exactitud de estas predicciones, brindándote una guía completa para navegar tu ciclo menstrual con confianza.

¿Cuántos días tengo que contar para saber si estoy ovulando?
De esta forma si restas 14 días a tu regla, sabrás cuando se ha producido tu ovulación.

Comprendiendo los Días Fértiles e Infértiles

El ciclo menstrual de una mujer es un proceso biológico fascinante y complejo, orquestado por una danza hormonal que se repite aproximadamente cada mes. Este ciclo se divide en diferentes fases, cada una con una probabilidad variable de concepción. Los días infértiles son, en esencia, aquellos momentos en los que las posibilidades de que un espermatozoide fecunde un óvulo son extremadamente bajas o inexistentes. Esto puede deberse a que aún no hay un óvulo maduro disponible para la fecundación o porque las condiciones internas del cuerpo no son propicias para la supervivencia de los espermatozoides o la implantación de un embrión.

Es crucial entender que la fertilidad no es constante a lo largo del ciclo. Existe una 'ventana fértil' relativamente corta, que abarca los días previos a la ovulación y el día de la ovulación misma. Fuera de esta ventana, las probabilidades de embarazo disminuyen drásticamente, marcando los periodos que conocemos como días infértiles. Para identificarlos correctamente, es fundamental conocer cómo funcionan los métodos de seguimiento de la fertilidad y realizar un cálculo adecuado de cada fase del ciclo menstrual.

Días Infértiles: Antes y Después de la Ovulación

Los días infértiles pueden clasificarse en dos grandes etapas dentro del ciclo: aquellos que preceden a la ovulación y aquellos que la siguen. Cada una de estas fases presenta características hormonales y biológicas distintas que determinan la viabilidad de un embarazo.

Días Infértiles Pre-Ovulación

Los primeros días del ciclo menstrual, que comienzan con el inicio del sangrado (día 1 de la menstruación) y se extienden hasta poco antes de que ocurra la ovulación, son generalmente considerados infértiles. Durante este periodo, el óvulo aún se está desarrollando dentro del folículo ovárico y no ha alcanzado la madurez necesaria para ser liberado y, por ende, fecundado. La fase folicular, como se conoce a esta etapa, se caracteriza por niveles hormonales que no son aún óptimos para la concepción, y el moco cervical, un indicador clave de fertilidad, suele ser espeso y poco receptivo a los espermatozoides.

Sin embargo, la duración de este periodo inicial de infertilidad puede variar considerablemente de una mujer a otra. En mujeres con ciclos menstruales más cortos, la fase folicular es más breve, lo que significa que los días infértiles al inicio del ciclo son menos numerosos y la ventana fértil puede acercarse más al final de la menstruación. Por el contrario, en mujeres con ciclos más largos, la fase folicular es más prolongada, ofreciendo un periodo mayor de infertilidad inicial. Es importante recordar que, aunque la probabilidad es baja, la supervivencia de los espermatozoides dentro del tracto reproductivo femenino (hasta 5 días) puede introducir un pequeño margen de riesgo si la ovulación se adelanta inesperadamente.

Días Infértiles Post-Ovulación

Una vez que la ovulación ha ocurrido, es decir, el óvulo ha sido liberado del ovario, su vida útil es sorprendentemente corta, oscilando entre 12 y 24 horas. Si en este breve lapso el óvulo no es fecundado por un espermatozoide, se desintegra y el cuerpo inicia el proceso de preparación para la siguiente menstruación. Es a partir de este punto que los niveles hormonales, particularmente la progesterona, comienzan a cambiar drásticamente, lo que lleva a un rápido descenso de la fertilidad.

Los días infértiles en esta etapa post-ovulatoria abarcan desde aproximadamente tres días después de la ovulación hasta el inicio del siguiente sangrado menstrual. Durante este periodo, la ausencia de un óvulo viable y los cambios en el entorno uterino (como el engrosamiento del moco cervical y el revestimiento uterino) reducen drásticamente, casi a cero, las posibilidades de un embarazo. Esta fase lútea, que generalmente dura entre 12 y 16 días, es mucho más predecible en su duración que la fase folicular, lo que la convierte en un periodo más confiable para identificar la infertilidad.

¿Existe Riesgo de Embarazo en Días Infértiles?

Aunque la probabilidad de concepción durante los días infértiles es mínima, es fundamental entender que ningún método natural de planificación familiar ofrece una seguridad del 100% para evitar un embarazo. La principal razón de esta advertencia radica en la capacidad de supervivencia de los espermatozoides. A diferencia del óvulo, que tiene una vida útil muy limitada, los espermatozoides pueden permanecer viables y activos dentro del cuerpo de la mujer hasta por cinco días después de la relación sexual. Esto significa que, si se produce una relación sexual sin protección en lo que se creía un día infértil, pero la ovulación se adelanta o se retrasa inesperadamente, los espermatozoides podrían encontrarse con un óvulo recién liberado, resultando en un embarazo.

Las irregularidades en el ciclo menstrual, que pueden ser causadas por estrés, enfermedad, cambios en el estilo de vida o desequilibrios hormonales, son un factor clave que puede comprometer la precisión del cálculo de los días infértiles. Para minimizar el riesgo y evitar sorpresas, es altamente recomendable complementar la identificación de los días fértiles e infértiles con otros métodos de seguimiento de la fertilidad. Estos métodos, como el monitoreo de la temperatura basal y la observación del moco cervical, proporcionan señales más inmediatas y concretas sobre el estado de la fertilidad en un día dado, ofreciendo una imagen más completa y fiable que el simple cálculo basado en un calendario.

Métodos Clave para Calcular la Fertilidad

Identificar con precisión los días infértiles es una habilidad que permite a las mujeres comprender mejor su salud reproductiva y tomar decisiones informadas, ya sea para concebir o para evitar un embarazo. Existen varios métodos que, al combinarse, pueden aumentar significativamente la exactitud de estas predicciones.

El Método del Calendario Menstrual (Método del Ritmo)

Este método se basa en el registro meticuloso de la duración de tus ciclos menstruales durante un periodo de al menos seis a doce meses. Al observar patrones, es posible estimar cuándo ocurrirá la ovulación y, por ende, identificar los días fértiles e infértiles. Generalmente, la ovulación ocurre aproximadamente 14 días antes del inicio del siguiente periodo, en un ciclo de 28 días. Los días fértiles se suelen situar entre el día 10 y el día 17 del ciclo, mientras que los primeros días (desde el sangrado hasta el día 9 aproximadamente) y los últimos días (desde el día 18-20 hasta el inicio de la siguiente menstruación) tienden a ser infértiles.

Sin embargo, es crucial reconocer que este método no es completamente fiable, especialmente en mujeres con ciclos irregulares. Si la duración de tus ciclos varía significativamente de un mes a otro, la predicción de la ovulación se vuelve incierta, lo que disminuye la precisión del método del calendario. Un estudio de fertilidad femenina puede ser útil para determinar patrones menstruales y confirmar si existen alteraciones que dificulten el cálculo fiable de los días infértiles.

Monitoreo de la Temperatura Basal (TCB)

La temperatura basal del cuerpo (TCB) es la temperatura más baja que alcanza el cuerpo en reposo absoluto, generalmente al despertar por la mañana. Esta temperatura varía sutilmente a lo largo del ciclo menstrual debido a los cambios hormonales. Después de la ovulación, la producción de progesterona aumenta, lo que provoca un ligero incremento en la TCB, generalmente entre 0.2 y 0.5 grados Celsius (o 0.4 a 1.0 grados Fahrenheit). Este aumento se mantiene elevado hasta el inicio de la siguiente menstruación.

Medir la TCB cada mañana, antes de levantarse de la cama o realizar cualquier actividad, y registrarla en una gráfica, ayuda a identificar con precisión el momento en que la ovulación ya ha ocurrido. Una vez que se observa un patrón de temperatura elevada durante al menos tres días consecutivos, se puede inferir que la ovulación ha pasado y que los días que siguen son infértiles. Este método requiere constancia, un termómetro basal preciso y mediciones exactas a la misma hora cada día para ser efectivo.

Observación del Moco Cervical (Método Billings)

El moco cervical, una secreción producida por el cuello uterino, cambia de consistencia y apariencia a lo largo del ciclo menstrual en respuesta a las fluctuaciones hormonales. Estos cambios son un indicador directo de la fertilidad.

En los días infértiles, particularmente después de la menstruación y antes de la ovulación (cuando los niveles de estrógeno son bajos), el moco cervical es escaso, espeso, pegajoso y opaco. Forma una barrera que dificulta el paso de los espermatozoides. A medida que se acerca la ovulación y los niveles de estrógeno aumentan, el moco se vuelve más abundante, transparente, elástico y resbaladizo, similar a la clara de huevo cruda. Esta consistencia facilita el movimiento y la supervivencia de los espermatozoides, siendo un signo de alta fertilidad. Después de la ovulación, el moco vuelve a ser espeso y pegajoso, o puede desaparecer, indicando el retorno a los días infértiles. Observar y registrar estos cambios diariamente, ya sea visualmente o con el tacto, permite estimar cuándo es más seguro o menos probable concebir. Un estudio como el mencionado "Estructura globular del moco cervical ovulatorio humano" subraya la importancia de estas transformaciones.

Combinando Métodos para Mayor Precisión

La fiabilidad de la identificación de los días fértiles e infértiles aumenta significativamente cuando se combinan varios métodos. Por ejemplo, utilizar el método del calendario para obtener una estimación general, y luego complementar con la medición de la temperatura basal y la observación del moco cervical para confirmar la ovulación y la transición a la fase infértil, ofrece una predicción mucho más robusta. Los monitores de fertilidad electrónicos, que detectan los cambios hormonales en la orina (hormona luteinizante, LH), también pueden ser una herramienta útil para predecir la ovulación con mayor antelación.

Factores que Influyen en tu Ciclo y Fertilidad

El ciclo menstrual, y por ende la precisión en el cálculo de los días fértiles e infértiles, puede verse afectado por una multitud de factores internos y externos. Comprender estas influencias es crucial para interpretar correctamente las señales de tu cuerpo y ajustar tus expectativas sobre la regularidad de tu ciclo.

El Impacto del Estrés y el Estilo de Vida

El estrés crónico es un disruptor hormonal bien conocido. Cuando el cuerpo percibe estrés, libera hormonas como el cortisol, que pueden interferir con la producción de las hormonas reproductivas (GnRH, LH, FSH) responsables de regular el ciclo menstrual. Esto puede manifestarse como un retraso o un adelanto en la ovulación, o incluso la ausencia de la misma (anovulación), lo que hace que la duración del ciclo varíe y sea impredecible.

Además del estrés mental y emocional, otros aspectos del estilo de vida también ejercen una influencia considerable. Dormir poco o tener patrones de sueño irregulares, llevar un ritmo de vida excesivamente acelerado y demandante, o realizar ejercicio físico de alta intensidad y extremo, pueden modificar los niveles de estrógenos y progesterona. Estas alteraciones hormonales dificultan enormemente la identificación precisa de los días infértiles y fértiles. Mantener un estilo de vida equilibrado, con suficiente descanso, manejo del estrés y actividad física moderada, favorece una mayor estabilidad y regularidad en el ciclo. El estudio publicado en la Revista Médica Clínica Las Condes resalta la relación entre el estilo de vida y la fertilidad, así como la conexión directa entre el envejecimiento y la pérdida de fertilidad, sugiriendo opciones como la congelación de óvulos para preservar la fertilidad futura.

La Nutrición y su Rol en la Salud Reproductiva

La alimentación juega un papel fundamental en la salud reproductiva general y en la regularidad del ciclo menstrual. Un déficit de nutrientes esenciales puede tener un impacto directo en la ovulación y en la calidad del óvulo. Por ejemplo, la falta de hierro puede llevar a anemia y afectar la ovulación, mientras que el ácido fólico es crucial para la salud del óvulo y el desarrollo temprano del embarazo. Los ácidos grasos omega-3 son importantes para la función hormonal y la calidad ovárica.

Una dieta desequilibrada, rica en alimentos procesados, azúcares refinados y grasas saturadas, puede contribuir a la inflamación y a desequilibrios hormonales que afectan la regularidad del ciclo. Por el contrario, mantener una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables (como las encontradas en aguacates, nueces y aceite de oliva), contribuye a un ambiente hormonal más estable y a un ciclo menstrual más regular, facilitando la predicción de los días fértiles e infértiles. Diversos estudios, como el mencionado sobre "Nutrición y fertilidad", respaldan esta estrecha relación.

Efecto de los Anticonceptivos Hormonales

El uso de anticonceptivos hormonales (píldoras, parches, inyecciones, anillos vaginales, implantes) suprime la ovulación y modifica el patrón natural del ciclo menstrual. Estos métodos introducen hormonas sintéticas que regulan el ciclo de manera artificial. Una vez que se suspende su uso, el cuerpo necesita un tiempo para recuperar su equilibrio hormonal natural y restablecer la ovulación regular.

Este periodo de ajuste puede variar significativamente de una mujer a otra, desde unas pocas semanas hasta varios meses. Durante este tiempo, los ciclos pueden ser irregulares o anovulatorios, lo que genera grandes dificultades para calcular los días fértiles e infértiles con precisión. Un test de fertilidad puede ser útil para evaluar cómo el cuerpo está recuperando su función ovárica natural. Además, un test de endometrio puede proporcionar información sobre cómo las hormonas están afectando la fase del ciclo y la preparación del útero para un posible embarazo, o identificar problemas subyacentes.

Ovario Poliquístico y Otros Trastornos Hormonales

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una de las causas más comunes de irregularidades menstruales y anovulación. Este trastorno hormonal se caracteriza por un desequilibrio en las hormonas reproductivas, lo que puede impedir que los folículos ováricos maduren y liberen un óvulo de manera regular. Las mujeres con SOP a menudo experimentan ciclos muy largos, infrecuentes o ausentes, lo que hace que la ovulación sea extremadamente impredecible.

Además del SOP, otros desequilibrios hormonales, como los problemas de tiroides (hipotiroidismo o hipertiroidismo), niveles elevados de prolactina o insuficiencia ovárica primaria, también pueden alterar la producción de hormonas clave para la fertilidad, provocando ciclos irregulares. En estos casos, la identificación de los días infértiles e incluso fértiles se vuelve un desafío considerable. Un seguimiento médico adecuado y, si es necesario, un tratamiento para abordar el desequilibrio hormonal subyacente, son esenciales para mejorar la regulación del ciclo y determinar con mayor precisión la fase fértil e infértil.

Consejos Prácticos para Planificar o Evitar el Embarazo

Ya sea que tu objetivo sea planificar un embarazo o, por el contrario, evitarlo de forma natural, la identificación correcta de los días fértiles e infértiles se convierte en una herramienta poderosa. Aquí te ofrecemos algunos consejos prácticos para ayudarte a navegar tu ciclo con mayor confianza y efectividad.

Cuándo Mantener Relaciones Sexuales Según la Fertilidad

  • Para evitar un embarazo: Si utilizas los métodos naturales como única forma de anticoncepción, es fundamental practicar el coito programado o la abstinencia periódica. Esto implica evitar las relaciones sexuales sin protección durante la ventana fértil, es decir, los días previos a la ovulación, el día de la ovulación y al menos 2-3 días después, para asegurar que el óvulo ya no sea viable. La disciplina y la comprensión profunda de tu ciclo son clave para este enfoque.
  • Para aumentar las posibilidades de concepción: Para maximizar las probabilidades de quedar embarazada, se aconseja tener relaciones sexuales regularmente (cada uno o dos días) durante los días previos a la ovulación y el día mismo de la ovulación. Los espermatozoides pueden vivir en el tracto reproductivo femenino hasta por 5 días, por lo que tener relaciones antes de la ovulación asegura que haya espermatozoides presentes cuando el óvulo sea liberado. La observación del moco cervical y el uso de kits de predicción de ovulación (que detectan el pico de la hormona luteinizante, LH) pueden ser herramientas muy útiles para identificar estos días óptimos.

¿Cómo Mejorar la Salud Reproductiva de Manera Natural?

La optimización de tu salud general tiene un impacto directo en tu fertilidad y la regularidad de tu ciclo.

  • Mantener una alimentación equilibrada: Una dieta rica en nutrientes, vitaminas y minerales esenciales (como ácido fólico, hierro, zinc, vitaminas D y B) es fundamental. Prioriza frutas, verduras, proteínas magras, granos integrales y grasas saludables. Evita los alimentos ultraprocesados y el exceso de azúcares.
  • Controlar el estrés y descansar adecuadamente: El estrés crónico puede alterar el equilibrio hormonal. Practica técnicas de relajación como la meditación, el yoga o la respiración profunda. Asegúrate de dormir entre 7 y 9 horas cada noche, ya que la privación del sueño afecta la producción hormonal.
  • Realizar actividad física moderada: El ejercicio regular ayuda a mantener un peso saludable y mejora la circulación y el equilibrio hormonal. Sin embargo, el ejercicio excesivo o extenuante puede tener el efecto contrario y alterar el ciclo. Busca un equilibrio adecuado.
  • Evitar el consumo de tabaco y alcohol: Tanto el tabaco como el alcohol pueden afectar negativamente la fertilidad en hombres y mujeres, alterando la calidad de los óvulos y los espermatozoides, y la regularidad del ciclo.
  • Mantener un peso saludable: Tanto el bajo peso como el sobrepeso u obesidad pueden afectar la ovulación y la regularidad del ciclo menstrual. Un Índice de Masa Corporal (IMC) dentro del rango saludable es ideal para la salud reproductiva.

¿Cuándo Acudir a un Especialista en Fertilidad?

Si has estado intentando concebir durante un año (o seis meses si eres mayor de 35 años) sin éxito, es recomendable consultar a un especialista en fertilidad. También es importante buscar asesoramiento médico en los siguientes casos:

  • Si experimentas ciclos menstruales muy irregulares, ausentes o extremadamente dolorosos.
  • Si presentas síntomas de desequilibrios hormonales (como crecimiento excesivo de vello, acné severo, cambios de peso inexplicables).
  • Si tienes antecedentes médicos que puedan afectar la fertilidad, como endometriosis, síndrome de ovario poliquístico (SOP), enfermedades de transmisión sexual, cirugías pélvicas previas, o si tu pareja tiene problemas de fertilidad conocidos.
  • Si tienes preocupaciones sobre tu capacidad de concebir en el futuro debido a la edad u otras circunstancias, la opción de congelar óvulos puede ser explorada con un especialista.

Un equipo médico especializado puede acompañarte durante tu tratamiento de fertilidad, abordar las posibles dificultades y mejorar las probabilidades de concebir, ofreciéndote la orientación y el apoyo necesarios.

Tabla Comparativa: Métodos para Calcular los Días Fértiles e Infértiles

MétodoDescripciónVentajasDesventajasIdeal para
Calendario Menstrual (Ritmo)Registro de la duración de ciclos pasados para predecir la ovulación.Sencillo, no requiere equipo especial, económico.Baja fiabilidad en ciclos irregulares, no predice la ovulación en tiempo real.Mujeres con ciclos muy regulares que buscan una estimación inicial.
Temperatura Basal (TCB)Medición diaria de la temperatura al despertar para detectar el aumento post-ovulación.Confirma la ovulación retrospectivamente, económico.Requiere disciplina y consistencia, afectado por factores externos (enfermedad, alcohol), solo confirma ovulación, no la predice.Mujeres que buscan confirmar la ovulación y el inicio de la fase infértil.
Moco Cervical (Billings)Observación diaria de la consistencia y cantidad del moco cervical.Predice la ventana fértil antes de la ovulación, no requiere equipo, ayuda a entender el cuerpo.Requiere práctica e interpretación, subjetivo, puede verse afectado por infecciones o medicamentos.Mujeres que desean entender las señales de su cuerpo y predecir la fertilidad.
Test de Ovulación (LH)Tiras reactivas que detectan el pico de la hormona luteinizante (LH) en la orina.Predice la ovulación con 24-48 horas de antelación, muy preciso.Costo, puede no funcionar en ciclos anovulatorios o con SOP, no confirma la ovulación.Mujeres que buscan predecir la ovulación para maximizar las posibilidades de concepción.
Síntoma-Térmico (Combinado)Combina el método del calendario, TCB y moco cervical.Alta fiabilidad, proporciona una imagen completa de la fertilidad.Requiere mayor disciplina y registro de múltiples indicadores.Mujeres que buscan la mayor precisión posible para planificación o evitación del embarazo.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué tan precisos son los métodos naturales para evitar el embarazo?

Los métodos naturales de planificación familiar, como el método del calendario, la temperatura basal y la observación del moco cervical, varían en su precisión. Cuando se utilizan de manera rigurosa y combinada (método sintotérmico), pueden ser bastante efectivos, con tasas de éxito que se acercan a las de algunos métodos anticonceptivos. Sin embargo, su efectividad depende en gran medida de la disciplina de la usuaria, la regularidad de sus ciclos y la correcta interpretación de las señales del cuerpo. Factores como el estrés, enfermedades o cambios en el estilo de vida pueden afectar la precisión y aumentar el riesgo de un embarazo no planificado. Siempre se recomienda la consulta con un profesional de la salud para una orientación personalizada.

¿Puedo calcular mis días infértiles si tengo ciclos irregulares?

Calcular los días infértiles con precisión en ciclos irregulares es significativamente más difícil y menos fiable utilizando solo el método del calendario. En estos casos, la observación diaria de la temperatura basal y el moco cervical se vuelven cruciales, ya que proporcionan información en tiempo real sobre los cambios hormonales y la posible ovulación. Sin embargo, incluso con estos métodos, la imprevisibilidad de la ovulación en ciclos irregulares (como en el SOP) puede hacer que la predicción sea un desafío. En estas situaciones, es altamente recomendable buscar el consejo de un ginecólogo o especialista en fertilidad para entender la causa de la irregularidad y explorar las opciones más seguras y efectivas para tus objetivos de planificación familiar.

¿Cuánto tiempo después de la ovulación soy infértil?

Una vez que la ovulación ha ocurrido, el óvulo solo es viable para la fecundación durante un período de 12 a 24 horas. Si no es fecundado en ese lapso, se desintegra. Por lo tanto, a partir de 24-48 horas después del día de la ovulación, y hasta el inicio de tu próxima menstruación, te encuentras en tu fase infértil. Este período post-ovulatorio, conocido como fase lútea, es generalmente más constante en duración (aproximadamente 12 a 16 días) y, por lo tanto, más predecible en términos de infertilidad.

¿A qué edad comienza a disminuir la fertilidad en la mujer?

La fertilidad de la mujer alcanza su punto máximo entre los 20 y los 29 años. A partir de los 30, comienza una disminución gradual, que se acelera significativamente después de los 35 años. A los 40 años, la probabilidad de concebir de forma natural se reduce drásticamente, y el riesgo de complicaciones en el embarazo aumenta. Esta disminución se debe a la reducción en la cantidad y calidad de los óvulos disponibles. Sin embargo, es importante recordar que la experiencia individual puede variar, y factores como la genética, el estilo de vida y la salud general influyen en el proceso de envejecimiento reproductivo.

¿Es seguro usar una calculadora de días fértiles online?

Las calculadoras de días fértiles online pueden ser una herramienta útil para obtener una estimación inicial de tu ventana fértil, especialmente si tienes ciclos muy regulares. Sin embargo, estas calculadoras se basan principalmente en el método del calendario y asumen un ciclo promedio. No tienen en cuenta las variaciones individuales, la irregularidad de los ciclos o los factores externos que pueden alterar la ovulación (como el estrés o la enfermedad). Por lo tanto, no deben considerarse un método infalible para evitar un embarazo ni como la única fuente de información para planificarlo. Para una mayor precisión, es recomendable combinarlas con métodos de observación personal (temperatura basal, moco cervical) y, si es necesario, la consulta con un profesional de la salud.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Calcula Días Fértiles e Infértiles: Tu Guía Completa puedes visitar la categoría Cálculos.

Subir