09/03/2022
La necesidad de realizar cálculos de manera eficiente es tan antigua como la propia matemática. Desde las primeras civilizaciones que contaban con piedras o marcaban líneas en la arena, la humanidad ha buscado constantemente herramientas que simplifiquen las operaciones numéricas. Esta búsqueda incansable ha dado lugar a una evolución asombrosa de dispositivos, desde los más rudimentarios hasta las complejas máquinas electrónicas que conocemos hoy. Pero, ¿cómo eran estos ingenios en el pasado? Específicamente, ¿existían calculadoras en 1920? La respuesta corta es sí, y su historia es mucho más rica y sorprendente de lo que podrías imaginar.

Para entender el panorama de las calculadoras en 1920, es crucial remontarnos a los orígenes. Mucho antes de la era electrónica, la innovación mecánica ya estaba sentando las bases. Si bien el ábaco, surgido alrededor del 2700 a.C., fue el primer gran salto en la ayuda al cálculo, el verdadero punto de inflexión para las máquinas de oficina llegó a principios del siglo XVII.
Los Pioneros Mecánicos: De los Huesos a las Ruedas Dentadas
El siglo XVII fue testigo de avances significativos. En 1614, el matemático escocés John Napier revolucionó el cálculo con la invención de los logaritmos. Estos permitieron que la multiplicación y la división se realizaran de una manera que podía ser mecanizada. Su invención, conocida como los "Huesos de Napier", eran una serie de varillas cuadradas con tablas de multiplicar talladas, un mecanismo rudimentario pero ingenioso para la aritmética.
Poco después, en 1642, el joven Blaise Pascal creó la "Pascalina" o Calculadora de Pascal. Diseñada para ayudar con los cálculos de impuestos en la ciudad francesa de Ruan, esta fue una de las primeras máquinas de sumar y restar operada por engranajes. Aunque era una herramienta altamente efectiva, su adopción masiva se vio limitada por las deficiencias en la producción mecánica de la época.
Luego, en 1672, Gottfried Leibniz desarrolló el "Stepped Reckoner" o Calculadora Escalada. Esta máquina no solo podía sumar y restar, sino también multiplicar, dividir y extraer raíces cuadradas, utilizando un cilindro escalonado que más tarde sería conocido como la rueda de Leibniz. Al igual que la de Pascal, su éxito comercial inicial fue limitado por las imperfecciones de la manufactura.
No fue sino hasta la Revolución Industrial, dos siglos después, que la producción mecánica alcanzó la fiabilidad necesaria para que estos diseños brillaran. La "Stepped Reckoner" resurgió gracias a Thomas De Colmar, quien en 1820 concibió el "Arithmometer". Tras años de desarrollo, debutó en la Exposición Mundial de Londres antes de salir a la venta en 1851. Era una caja de latón con palancas operadas girando una manivela. Su simplicidad de uso y fiabilidad para el uso sostenido en oficinas lo hicieron extraordinariamente exitoso, manteniéndose en producción durante casi 40 años e inspirando numerosos clones.
La Calculadora de Pascal también tuvo su renacimiento más tarde en el siglo XIX. Varios inventores comenzaron a producir "máquinas de contabilidad impulsadas por teclas", que se asemejaban a una versión primitiva de las calculadoras actuales. La clave fue el Comptómetro, inventado por Dorr Felt en 1882. Esta máquina combinó el enfoque de entrada de teclas con el mecanismo de Pascal y entró en producción en 1887. Fue un éxito rotundo y dio origen a una próspera industria en todo el mundo.
La Era de Oro Mecánica: Las Calculadoras en los Años 20
Los Comptómetros y los Arithmómetros prosperaron durante la primera mitad del siglo XX. En los años 20, estas máquinas eran herramientas de oficina comunes y esenciales. Se realizaron mejoras constantes en el diseño y la fabricación de sus mecanismos, lo que las hizo más pequeñas y confiables. Aunque seguían siendo dispositivos resueltamente mecánicos, primero se accionaban con manivelas y luego con motores eléctricos, y eran casi tan ruidosas como las máquinas de escribir con las que compartían oficina.
La miniaturización mejoró gradualmente, y las "máquinas de sumar" más pequeñas y delicadas se hicieron habituales. Y sí, la respuesta a la pregunta central es afirmativa: desde la década de 1920, incluso era posible tener una calculadora de bolsillo. Aunque todavía era un dispositivo mecánico, comúnmente se conocía como Addiator, y venía con un estilete para introducir los números. Esto demuestra que la portabilidad era una característica deseada mucho antes de la era electrónica.
Comparativa de Calculadoras Mecánicas Clave
| Nombre | Año de Invención | Inventor Clave | Mecanismo Principal | Función Principal | Notas Destacadas |
|---|---|---|---|---|---|
| Huesos de Napier | 1614 | John Napier | Varillas con tablas talladas | Multiplicación y División | Precursor de la mecanización del cálculo. |
| Pascalina | 1642 | Blaise Pascal | Engranajes y ruedas dentadas | Suma y Resta | Una de las primeras máquinas de calcular automáticas. |
| Stepped Reckoner | 1672 | Gottfried Leibniz | Cilindros escalonados | Suma, Resta, Multiplicación, División | Diseño influyente, base para futuras máquinas. |
| Arithmometer | 1820 (diseño) / 1851 (venta) | Thomas De Colmar | Mecanismo de Leibniz perfeccionado | Suma, Resta, Multiplicación, División | Primera calculadora mecánica comercialmente exitosa. |
| Comptómetro | 1882 | Dorr Felt | Entrada por teclas, mecanismo de Pascal | Suma rápida | Extremadamente rápido para operadores hábiles, uso prolongado hasta los 90s. |
| Addiator | Principios s. XX (1920s) | Desconocido (varios modelos) | Mecánico deslizante con estilete | Suma, Resta (bolsillo) | Una de las primeras calculadoras mecánicas de bolsillo. |
Alternativas al Cálculo Mecánico en la Época
Mientras las calculadoras mecánicas florecían en las oficinas, fuera de ellas prevalecían otros enfoques. Uno era la regla de cálculo, utilizada principal, aunque no exclusivamente, en ingeniería. Parecía una regla extensible y se utilizaba para calcular multiplicaciones y divisiones, así como tareas más complicadas como la trigonometría. Las reglas de cálculo surgieron en el siglo XVII y perduraron hasta bien entrada la década de 1960, siendo una herramienta indispensable para científicos e ingenieros.
El otro método era mucho más simple: el "computador" humano. Se trataba de una persona equipada con tablas de multiplicar impresas, que podía realizar cálculos tediosos en paralelo con otros "computadores". Tanto las reglas de cálculo como los "computadores" humanos surgieron en el siglo XVII y perduraron hasta la década de 1960, con los "computadores" humanos llegando a trabajar en los primeros mainframes que heredarían su título.
La Revolución Electrónica: Un Cambio de Paradigma Lento pero Seguro
La década de 1960 marcó el inicio de la era electrónica para las calculadoras, aunque el cambio fue gradual. Las primeras computadoras eran grandes, complicadas y muy caras, mientras que las calculadoras y máquinas de sumar eran herramientas de oficina económicas con una base de clientes muy sensible al precio. Por ello, el Comptómetro ANITA Mark VII, lanzado en 1961, estaba impulsado por tubos de vacío, lo que lo mantuvo asequible mientras reclamaba el título de la primera calculadora electrónica del mundo.
Sin embargo, la electrónica avanzaba rápidamente. Antes de que terminara la década, los transistores y las placas de circuitos integrados eran lo suficientemente baratos como para crear modelos más pequeños y ligeros. Las calculadoras electrónicas pasaron muy rápidamente de ser máquinas de escritorio pesadas, alimentadas por la red eléctrica, a dispositivos de bolsillo. Esto fue ayudado por el rápido crecimiento de empresas electrónicas japonesas como Sony, Sanyo y Canon. El primer prototipo de calculadora portátil, que imprimía en cinta de papel, se completó en Texas Instruments en 1967. Cuatro años más tarde, la Busicom Handy-LE fue la primera verdadera calculadora de bolsillo, alimentada por baterías y con una pantalla LCD.
El Auge y la Persistencia de la Calculadora Moderna
La década de 1970 vio una explosión en la producción de calculadoras por parte de una amplia gama de fabricantes, y los precios cayeron rápidamente hasta el punto en que todas las empresas podían utilizarlas. Los modelos más antiguos perduraron en nichos ocasionales; por ejemplo, una versión de bolsillo de manivela del Stepped Reckoner llamada Curta, desarrollada por un interno austriaco en un campo de concentración nazi, se utilizó hasta bien entrada la década de 1980 por los corredores de rally de coches, porque manejaba la conducción fuera de carretera mucho mejor que la electrónica temprana. Pero la calculadora electrónica se convirtió en el estándar por un corto pero brillante período desde la década de 1980 hasta finales de siglo.
A diferencia de otras herramientas de oficina que han sido completamente reemplazadas por la computación de escritorio, la calculadora ha demostrado una notable persistencia. La facilidad y simplicidad de la calculadora de escritorio significa que todavía se utiliza en departamentos financieros de todo el mundo. Esto se debe en parte a que para los usuarios más veteranos es una segunda naturaleza, pero también porque rutinariamente es más rápido usar una calculadora dedicada y no ocupa espacio en la pantalla de la computadora. La herramienta más antigua en la historia de la oficina tiene una buena posibilidad de ser la más longeva.
Preguntas Frecuentes sobre la Historia de las Calculadoras
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la evolución de las calculadoras:
- ¿Cuándo apareció la primera calculadora electrónica?
La primera calculadora electrónica del mundo fue el Comptómetro ANITA Mark VII, lanzado en 1961, y utilizaba tubos de vacío. - ¿Qué era un Comptómetro y hasta cuándo se usó?
El Comptómetro fue una calculadora mecánica de entrada por teclas inventada por Dorr Felt en 1882. Era conocido por su rapidez en manos de operadores hábiles y, aunque era una máquina de escritorio voluminosa, se mantuvo en uso hasta bien entrada la década de 1990 debido a su eficiencia para la suma y operaciones básicas. - ¿Se usaban calculadoras de bolsillo en 1920?
Sí, desde la década de 1920 ya existían calculadoras mecánicas de bolsillo, siendo el Addiator un ejemplo común de estos dispositivos que se operaban con un estilete. - ¿Qué es un Addiator?
Un Addiator era una calculadora mecánica de bolsillo popular en el siglo XX, especialmente desde los años 20. Permitia realizar sumas y restas de forma portátil utilizando un mecanismo deslizante y un estilete. - ¿Cuál fue la primera calculadora electrónica de bolsillo con pantalla LCD?
La Busicom Handy-LE, lanzada en 1971, fue la primera verdadera calculadora de bolsillo, alimentada por baterías y con una pantalla de cristal líquido (LCD). - ¿Por qué las calculadoras mecánicas no se difundieron masivamente al principio?
Principalmente debido a las limitaciones en la producción mecánica de la época. Las máquinas eran difíciles de fabricar con la precisión y fiabilidad necesarias para un uso generalizado, lo que las hacía costosas y propensas a fallos.
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