¿Quién inventó la calculadora solar?

La Fascinante Historia de la Calculadora de Bolsillo

04/07/2023

Valoración: 4.19 (7560 votos)

En el transcurso de la década de 1970, un pequeño pero poderoso dispositivo electrónico emergió y transformó radicalmente la forma en que millones de personas realizaban cálculos aritméticos. La calculadora electrónica de bolsillo, una maravilla de la ingeniería moderna, no solo reemplazó herramientas tradicionales como las reglas de cálculo de los ingenieros y las voluminosas máquinas de escritorio de los empresarios, sino que también alteró fundamentalmente la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas. De repente, la aritmética compleja dejó de ser una labor tediosa para convertirse en un proceso rápido y accesible para todos. Este cambio no solo impactó la esfera profesional y educativa, sino que también se extendió al hogar, ofreciendo nuevas formas de interactuar con los números y, en algunos casos, con el entretenimiento.

¿Cuál es la definición de calculadora en informática?
Una calculadora es un aparato electrónico o un programa software que nos ayuda a realizar cálculos, la calculadora puede ser de diferentes tipos, los más comunes son: Básica.

La aparición de las calculadoras de bolsillo marcó un hito en la miniaturización y la democratización de la tecnología. Con el tiempo, no solo se volvieron más potentes y versátiles, sino también drásticamente más económicas, lo que permitió su adopción masiva. Empresas que se aventuraron en este mercado, como Hewlett-Packard, Texas Instruments, Tandy Corporation y Commodore, no solo definieron el futuro del cálculo portátil, sino que también sentaron las bases para la proliferación de otras innovaciones electrónicas de la época, como los microordenadores y los relojes digitales. Los patrones de negocio establecidos con las calculadoras, caracterizados por el diseño en un país, la fabricación en otro, la distribución por terceros, la rápida introducción de nuevos modelos y la constante disminución de los costos, se replicarían en el lanzamiento de muchos otros dispositivos electrónicos.

Índice de Contenido

Los Primeros Pasos: Nace la Calculadora de Bolsillo

La introducción de las calculadoras de mano en Estados Unidos se dio entre 1970 y 1971, con la participación de firmas japonesas como Busicom (Nippon Calculating Machine Corporation) y Sharp (Hayakawa Electric), así como la empresa estadounidense Bowmar. Los chips de las primeras calculadoras Busicom fueron fabricados en Estados Unidos por Mostek, mientras que los de Bowmar y Canon fueron provistos por Texas Instruments. Este fue el inicio de una revolución tecnológica que se extendería globalmente.

A principios de 1972, Hewlett-Packard Corporation se unió al mercado con la innovadora calculadora científica HP-35. Este dispositivo no solo realizaba las operaciones básicas de suma, resta, multiplicación y división, sino que también podía calcular funciones trigonométricas, logaritmos y exponentes, haciendo el trabajo de una regla de cálculo y mucho más. Su precio inicial era de 395 dólares, una suma considerable para la época. No queriendo quedarse atrás, Texas Instruments lanzó su primera calculadora, la Datamath (o TI-2500), ese mismo año. Este dispositivo, más básico, realizaba aritmética elemental y se vendía por 149.95 dólares.

En 1973, TI presentó la SR-10, su respuesta a la HP-35, aunque sin funciones trigonométricas, pero con un precio más accesible de 150 dólares. Modelos posteriores como la TI-50 (introducida en 1974 por 170 dólares) y la HP-21 (lanzada en 1975 por 125 dólares) ofrecían capacidades similares a las de una regla de cálculo a precios cada vez más razonables, marcando el camino hacia una mayor accesibilidad.

Modelos Pioneros y sus Precios Iniciales

ModeloAño de IntroducciónFunciones ClavePrecio Inicial (USD)
HP-351972Aritmética, trigonométricas, logaritmos, exponentes395.00
TI-2500 (Datamath)1972Aritmética básica149.95
TI SR-101973Aritmética, exponentes (sin trigonométricas)150.00
TI-501974Funciones de regla de cálculo170.00
HP-211975Funciones de regla de cálculo125.00

La Era de la Accesibilidad: Calculadoras de Cuatro Funciones

Las primeras calculadoras electrónicas de mano se podían adquirir a través de fabricantes o distribuidores, y también se vendían como artículos de lujo en grandes almacenes. Sin embargo, a lo largo de la década de 1970, la mejora continua de los chips permitió reducir drásticamente el número de componentes necesarios para fabricar una calculadora. La introducción de las pantallas de cristal líquido (LCD) fue otro punto de inflexión, ya que requerían significativamente menos energía, lo que posibilitó que las calculadoras funcionaran con baterías diminutas o incluso únicamente con la energía solar. Además, las membranas reemplazaron las teclas individuales en algunos instrumentos, simplificando aún más el diseño y la fabricación.

Con todos estos avances tecnológicos y de producción, el costo de los dispositivos se desplomó. Para 1977, una calculadora con pantalla de cristal líquido conocida como la Teal LC811 se vendía regularmente por 24.95 dólares, con un precio de oferta de 19.95 dólares. Esta disminución de precios fue crucial para la masificación del producto. Para 1985, la Sharp EL-345, alimentada por energía solar, se vendía por tan solo 5.95 dólares. Ambas calculadoras eran de fabricación japonesa y, además de realizar operaciones aritméticas y calcular porcentajes, la Sharp ya incluía una tecla de raíz cuadrada. Ambos modelos contaban con una memoria limitada para almacenar resultados de cálculos, lo que ya representaba una gran comodidad para el usuario promedio.

Más Allá de lo Básico: Las Calculadoras Programables

Las calculadoras electrónicas de escritorio que podían programarse ya estaban disponibles desde mediados de la década de 1960, con fabricantes destacados como Wang Laboratories en Massachusetts y Hewlett-Packard Company en California. Sin embargo, la verdadera innovación llegó en 1974, cuando Hewlett-Packard desarrolló un dispositivo programable mucho más compacto: la HP-65. Los anuncios de la época la calificaron como una “computadora personal”, no solo una calculadora, reflejando su capacidad avanzada. Este instrumento se vendía por 795 dólares, más un costo adicional por una “cuna de seguridad” especial que permitía fijarla a un escritorio, destacando su valor y su naturaleza de herramienta profesional.

La HP-65 fue diseñada específicamente para asistir en cálculos repetitivos requeridos en disciplinas como la ciencia, la ingeniería, las finanzas, la estadística, las matemáticas, la navegación, la medicina y la topografía. Para lograr esto, incorporaba un pequeño lector y grabador de tarjetas magnéticas. Los usuarios que habían desarrollado una serie de comandos que deseaban reutilizar podían guardar el programa en una tarjeta magnética. Además, se podían adquirir una variedad de programas preescritos, lo que amplió enormemente su utilidad. HP incluso publicó un boletín donde los propietarios de la calculadora intercambiaban información sobre programas, creando una comunidad de usuarios. Un ejemplo notable fue Barry S. Berg, un programador que usaba su HP-65 para programas relacionados con la navegación aérea, consultándolos al volar un avión. Poco después, otras calculadoras programables menos costosas aparecieron en el mercado, primero de General Instrument y Texas Instruments, y luego de la propia Hewlett-Packard. Al mismo tiempo, la creciente disponibilidad de computadoras personales robustas comenzó a disminuir la demanda de estos dispositivos de mano específicos por parte de los programadores.

Aprendiendo con Números: Calculadoras Educativas y Juegos

La idea de utilizar la tecnología para la educación se materializó en 1971, cuando Jerome C. Meyer y James A. Tillotson III de Sunnydale, California, obtuvieron una patente para un “dispositivo de enseñanza con medios que producen un programa autogenerado”. Este concepto permitía seleccionar preguntas para ejercicios utilizando un generador de señales aleatorias. Aunque Meyer y Tillotson vislumbraron múltiples usos para tal máquina, específicamente mostraron un instrumento para generar problemas aritméticos simples. Dado un problema, el estudiante ingresaba la respuesta, la máquina verificaba su precisión y, si era correcta, generaba un nuevo problema. Estas ideas se reflejaron en una máquina de enseñanza electrónica para que los niños practicaran aritmética básica, llamada Digitor, un dispositivo introducido por la firma californiana Centurion Industries en 1974. El Digitor era un dispositivo de escritorio, no de mano, y se vendía a escuelas, no a individuos.

Los juegos electrónicos educativos en forma de calculadoras electrónicas de mano, diseñados para uso doméstico, no tardaron en aparecer. Un ejemplo fue el Novus (también National Semiconductor) Quiz Kid, diseñado y con precio para el mercado doméstico. Un anuncio publicado en el New York Times justo antes de la Navidad de 1975 indicaba que su pequeño instrumento de cuatro funciones se vendía por solo 15.00 dólares. La calculadora no tenía pantalla, pero el teclado estaba decorado con la imagen de un búho con dos grandes ojos, uno verde y otro rojo. Los niños ingresaban tanto un problema como su respuesta. Si la respuesta era correcta, el ojo verde destellaba como refuerzo; si no, se encendía el ojo rojo. El anuncio proclamaba que “¡El Novus ‘Quiz Kid’ podría convertir a tu hijo en un genio!” O al menos, “proporcionaría horas de diversión e interés”. Para mayo de 1976, ya se habían enviado unas 600,000 unidades de estos juguetes.

Texas Instruments, que ya había respondido a la popularidad de las calculadoras de cuatro funciones con la Datamath 2500 y a la HP-35 con la SR-10, lanzó su propia respuesta al Quiz Kid y juguetes similares: el Little Professor. Introducido a mediados de 1976, era una calculadora modificada para presentar problemas aritméticos simples a los niños. Una respuesta correcta llevaba a otro problema, mientras que una respuesta incorrecta mostraba el mensaje “EEE”. El teclado estaba decorado con la imagen de un profesor con bigotes y gafas sosteniendo un libro. Las preguntas y respuestas aparecían en una pantalla LED roja que, en combinación con la parte superior del instrumento, simulaba una toga. En los primeros modelos, el interruptor de encendido/apagado estaba en el lado derecho, cerca de la cara del profesor, y se parecía a la borla de un birrete. La máquina se vendía por unos 18 dólares a principios de 1977, bajando a 13 dólares a mediados de año. El Little Professor se vendió por millones y, en una forma modificada, se sigue produciendo hasta el día de hoy. Al Quiz Kid y al Little Professor se unieron más tarde una variedad de juegos que incluían Coleco Digits (c. 1978), Electronic Mastermind de Invicta (c. 1980) y un Juego Electrónico de Backgammon de Tyrom (c. 1981), evidenciando el éxito de las calculadoras educativas.

Visualizando el Cálculo: La Llegada de las Calculadoras Gráficas

La primera calculadora gráfica comercial fue introducida por la firma japonesa Casio Computer Company. Casio, fundada en 1946, había vendido calculadoras de escritorio eléctricas desde la década de 1960 y lanzó una forma transistorizada de la máquina en 1965. En las décadas de 1970 y 1980, lanzó una variedad de productos de consumo basados en microprocesadores, incluyendo calculadoras de mano, relojes digitales, instrumentos musicales electrónicos y televisores. Su calculadora gráfica fx-7000G, introducida en 1985, se vendió a un precio que se estableció en torno a los setenta y cinco dólares. Para el año siguiente, ya había sido adoptada por un programa en escuelas de Ohio, y otros estados pronto siguieron su ejemplo.

Otros fabricantes de calculadoras no tardaron en asumir el desafío de diseñar calculadoras gráficas. En 1987, Hewlett-Packard Corporation introdujo su calculadora HP-28C. Esta no solo presentaba capacidades gráficas, sino también manipulación simbólica, así como integración y diferenciación limitadas. De hecho, Hewlett-Packard pronto estuvo lista para lanzar una versión de la HP-28C con memoria expandida, conocida como la HP-28S. Eligió hacerlo en la reunión del centenario de la American Mathematical Society en enero de 1988. Los asistentes al banquete anual de la sociedad tradicionalmente recibían un obsequio útil, como un despertador. En la fiesta del centenario, el obsequio fue una HP-28S. Venía con un cargo extra de 60 dólares (el banquete solo costaba 30 dólares). Sin embargo, considerando que el precio de lista de la calculadora era de 235 dólares, la tarifa no era irrazonable. El ejemplo de la HP-28S que se muestra fue propiedad de Andrew Gleason, quien estaba entre los que trabajaban en la reforma de la enseñanza del cálculo como parte del Consorcio de Harvard. Otros fabricantes pronto ofrecieron calculadoras gráficas, consolidando su presencia en el ámbito educativo y profesional.

El Futuro de la Calculadora de Bolsillo

Con la disponibilidad generalizada de otros dispositivos de mano para la comunicación y el acceso a la web, el papel de la calculadora electrónica ha cambiado. Dentro de la educación matemática, las calculadoras ahora se venden tanto por lo que no hacen como por lo que hacen. Es decir, las calculadoras no permiten a los estudiantes pasar tiempo enviando mensajes de texto, navegando por la web o consultando fuentes no autorizadas, lo que las convierte en herramientas específicas para el aprendizaje enfocado. A veces, incluso están diseñadas para NO evaluar ciertas funciones, forzando a los estudiantes a comprender los conceptos subyacentes. En el mundo en general, aunque las calculadoras de cuatro funciones económicas todavía están disponibles para su compra, también aparecen virtualmente en computadoras de escritorio, portátiles y dispositivos de mano, integradas en sistemas operativos y aplicaciones. Este fenómeno virtual no disminuye la importancia de su historia, sino que subraya la ubicuidad del cálculo en nuestra vida diaria, sea en formato físico o digital.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Quién inventó la primera calculadora de bolsillo electrónica? Las primeras calculadoras de bolsillo electrónicas fueron introducidas por varias empresas casi simultáneamente entre 1970 y 1971, incluyendo firmas japonesas como Busicom y Sharp, y la estadounidense Bowmar. No hay un único inventor de la primera "calculadora de bolsillo", sino un desarrollo convergente.
  • ¿Cuál fue la calculadora de bolsillo más cara en sus inicios? La HP-35, introducida en 1972 por Hewlett-Packard, se vendía por 395 dólares, siendo una de las calculadoras de bolsillo más caras en sus primeros años debido a sus avanzadas funciones científicas.
  • ¿Cómo influyeron las calculadoras de bolsillo en la educación? Las calculadoras de bolsillo transformaron la enseñanza de la aritmética y las matemáticas, permitiendo a los estudiantes resolver problemas complejos más rápidamente y enfocarse en conceptos en lugar de cálculos manuales tediosos. La aparición de modelos educativos específicos como el Little Professor también facilitó el aprendizaje en casa.
  • ¿Siguen siendo relevantes las calculadoras de bolsillo hoy en día? Sí, aunque muchas funciones de calculadora están integradas en smartphones y computadoras, las calculadoras de bolsillo físicas siguen siendo muy relevantes, especialmente en entornos educativos y profesionales donde se requiere un dispositivo dedicado sin distracciones de internet o comunicación, o para tipos específicos de cálculos (como las calculadoras gráficas avanzadas).

Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Fascinante Historia de la Calculadora de Bolsillo puedes visitar la categoría Calculadoras.

Subir