05/04/2026
La finalización de una relación laboral puede ser un momento complejo, tanto para el empleado como para la empresa. En muchos casos, este cese conlleva un derecho fundamental para el trabajador: la indemnización por despido. Comprender este concepto es crucial para ambas partes, ya que implica una compensación económica que busca mitigar los efectos de la pérdida del empleo.

La indemnización por despido es un derecho laboral que ampara a los empleados bajo ciertas condiciones específicas. La cantidad a percibir no es arbitraria; está meticulosamente determinada por factores como la antigüedad del trabajador en la empresa, el salario que percibía y, de manera fundamental, los motivos que llevaron a la finalización de su contrato. A lo largo de este artículo, exploraremos en profundidad qué es la indemnización, cuándo aplica, cómo se calcula y otros aspectos relevantes que debes considerar.
- ¿Qué es la indemnización por despido?
- ¿Todos los despidos dan lugar a indemnización?
- Tipos de Indemnizaciones por Despido y Cuantías
- ¿Cómo calcular la indemnización por despido?
- Consecuencias del Despido Improcedente para la Empresa
- Plazo para el Pago de la Indemnización por Despido Improcedente
- Otros Aspectos Clave a Considerar para la Indemnización por Despido
- ¿Cómo Personio puede Optimizar la Gestión de Indemnizaciones?
- Preguntas Frecuentes
¿Qué es la indemnización por despido?
La indemnización por despido es una compensación económica que se otorga a un trabajador cuando su contrato laboral es rescindido bajo determinadas circunstancias establecidas por la ley. No se trata de un pago por servicios prestados o salarios pendientes, sino de una cantidad específica destinada a compensar el daño o perjuicio que la finalización del vínculo laboral sin una causa imputable al trabajador puede generar.
Este derecho busca proteger al empleado frente a decisiones empresariales que, aunque legítimas en ciertos contextos, impactan directamente en su estabilidad económica y profesional. Su cálculo y aplicación están estrictamente regulados por la legislación laboral, que establece los criterios para determinar la cuantía, los tipos de despido que la generan y los límites máximos aplicables.
¿Todos los despidos dan lugar a indemnización?
Una de las preguntas más frecuentes al abordar este tema es si cualquier tipo de despido conlleva el derecho a una indemnización. La respuesta es no. La legislación laboral distingue entre diferentes modalidades de despido, y solo algunas de ellas otorgan al trabajador el derecho a percibir una compensación económica.
Despido Objetivo
El despido objetivo se produce cuando la empresa decide extinguir el contrato de trabajo por causas justificadas que no están relacionadas con un incumplimiento del trabajador. Estas causas suelen vincularse a la situación o necesidades de la empresa, pudiendo ser:
- Económicas: Pérdidas actuales o previstas, o disminución persistente de ingresos o ventas.
- Técnicas: Cambios en los medios o instrumentos de producción.
- Organizativas: Cambios en los sistemas o métodos de trabajo del personal o en el modo de organizar la producción.
- De Producción: Cambios en la demanda de los productos o servicios que la empresa pretende colocar en el mercado.
Además, existen casos específicos relacionados con el trabajador, pero sin que medie incumplimiento, como la ineptitud sobrevenida (incapacidad para realizar el trabajo que surge después de la contratación) o la falta de adaptación a modificaciones técnicas de su puesto. Para que sea válido, este tipo de despido debe comunicarse al empleado con un preaviso mínimo de 15 días mediante una carta de despido, y sí conlleva derecho a indemnización.
Despido Colectivo (ERE)
El despido colectivo, también conocido como Expediente de Regulación de Empleo (ERE), ocurre cuando una empresa despide a un número significativo de empleados por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. La ley establece umbrales específicos para considerar un despido como colectivo, dependiendo del tamaño de la plantilla.
Este tipo de despido implica un procedimiento más complejo, que incluye un periodo de consultas con los representantes legales de los trabajadores. El despido colectivo también da derecho a cobrar una indemnización, y su ejecución debe cumplir rigurosamente con todos los requisitos y condiciones establecidos en la normativa legal vigente para ser considerado procedente.
Despido Disciplinario
El despido disciplinario es la consecuencia de un incumplimiento grave y culpable por parte del empleado. Algunos ejemplos de faltas que pueden dar lugar a un despido disciplinario incluyen la desobediencia grave y continuada, el incumplimiento de las horas de trabajo, el absentismo laboral injustificado y reiterado, el acoso laboral, el hurto de recursos de la empresa, la transgresión de la buena fe contractual o el abuso de confianza.
En estos casos, y siempre que el despido sea declarado procedente por la autoridad judicial, los trabajadores no tienen derecho a indemnización, ya que la finalización del contrato se debe a su propia conducta.
Despido Improcedente
Un despido es calificado como improcedente cuando no existe una causa justificada para la extinción del contrato o cuando el empresario no cumple con los requisitos legales y formales establecidos para llevar a cabo el despido (por ejemplo, no entregar la carta de despido o no respetar el preaviso). Esta calificación la realiza un juez tras una demanda del trabajador.
Las consecuencias de un despido improcedente pueden ser significativas para la empresa, y una de las principales es el pago de una indemnización más elevada, o la readmisión del trabajador, a elección de la empresa.
Tipos de Indemnizaciones por Despido y Cuantías
La cuantía de la indemnización por despido no es única y depende de varios factores clave: la causa del despido, el salario del trabajador y su antigüedad en la empresa. A continuación, detallamos los tipos de indemnizaciones más comunes:
Indemnización de 20 días por cada año trabajado
Esta es la indemnización que se aplica en los despidos considerados procedentes, como el despido objetivo o el despido colectivo. La cuantía que el trabajador tiene derecho a percibir es equivalente al salario bruto correspondiente a 20 días por cada año de servicio en la empresa. Existe un límite máximo para esta indemnización, que se establece en 12 mensualidades del salario.
Indemnización de 33 días por cada año trabajado
Esta modalidad de indemnización es la que corresponde a los empleados cuyo despido es declarado improcedente. Es decir, cuando el despido no tiene una causa justificada o no cumple con los requisitos legales. La cantidad de la indemnización en este caso es el equivalente al salario bruto de 33 días por cada año trabajado. El límite máximo para esta indemnización es de 24 mensualidades. Es importante destacar que esta cuantía aplica a los contratos firmados a partir del 12 de febrero de 2012.
Indemnización mixta
La indemnización mixta se aplica en situaciones donde el contrato entre la empresa y el empleado se firmó antes del 12 de febrero de 2012. En estos casos, para calcular la indemnización total, se deben aplicar dos regímenes distintos:
- Para el periodo anterior al 12 de febrero de 2012: La indemnización es de 45 días de salario por cada año trabajado, con un límite de 42 mensualidades.
- Para el periodo posterior al 12 de febrero de 2012: La compensación es de 33 días de sueldo por cada año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.
La suma de ambas cantidades, calculadas de forma prorrateada según los periodos de tiempo trabajados antes y después de la fecha clave, conforma la indemnización mixta.
Tabla Comparativa de Indemnizaciones por Despido
| Tipo de Despido / Fecha Contrato | Días de Salario por Año | Límite Máximo | Notas |
|---|---|---|---|
| Despido Objetivo / Colectivo (Procedente) | 20 días | 12 mensualidades | Preaviso de 15 días. |
| Despido Improcedente (Contratos a partir del 12/02/2012) | 33 días | 24 mensualidades | Empresa elige entre readmisión o indemnización. |
| Despido Improcedente (Periodo anterior al 12/02/2012) | 45 días | 42 mensualidades | Parte de la indemnización mixta. |
| Despido Improcedente (Periodo posterior al 12/02/2012) | 33 días | 24 mensualidades | Parte de la indemnización mixta. |
¿Cómo calcular la indemnización por despido?
Calcular la indemnización por despido puede parecer una tarea compleja, pero siguiendo unos pasos claros, se convierte en una gestión sencilla. Es fundamental ser preciso con los datos para evitar errores.
- Calcula el sueldo diario del empleado: Este es el primer paso y uno de los más importantes. Para obtener el sueldo diario, debes considerar el salario bruto anual del trabajador, incluyendo todas las pagas extraordinarias prorrateadas o devengadas.
- Si el sueldo es fijo y constante, puedes basarte en la nómina del mes anterior al despido, sumando las pagas extra prorrateadas.
- Si el sueldo es variable (por ejemplo, incluye comisiones o bonus), deberás tomar el total del salario bruto percibido en los últimos 12 meses y dividirlo entre 365 días (o 366 si es año bisiesto) para obtener un promedio diario más preciso.
- Ten en cuenta la antigüedad del trabajador en la empresa: Debes calcular con exactitud cuántos años y meses ha trabajado el empleado en la empresa. Para el cálculo de la indemnización, se aproximan los periodos de tiempo inferiores a un mes a un mes completo. Por ejemplo, si un empleado ha trabajado 10 meses y 7 días, se considerará que ha trabajado 11 meses. La antigüedad se cuenta desde la fecha de inicio del contrato hasta la fecha efectiva del despido.
- Determinar la cuantía total de la indemnización: Una vez que tienes el sueldo diario y la antigüedad del trabajador, el siguiente paso es aplicar el coeficiente de días por año trabajado que corresponda según el tipo de despido (20, 33 o 45 días, como se explicó anteriormente).
- Multiplica el sueldo diario por el número de días que corresponden por año (20, 33 o 45).
- Multiplica este resultado por el número de años completos de antigüedad del trabajador (o la proporción de años si no es un número entero).
- Asegúrate de que la cantidad resultante no supera el límite máximo de mensualidades establecido para el tipo de despido en cuestión (12, 24 o 42 mensualidades). Si el cálculo excede el límite, la indemnización a pagar será el importe máximo permitido.
Es importante recordar que existen herramientas y calculadoras online, como las ofrecidas por organismos oficiales o el Consejo General del Poder Judicial, que pueden ayudarte a verificar tus cálculos y asegurar su exactitud.
Consecuencias del Despido Improcedente para la Empresa
Cuando un despido es declarado improcedente por un juez, la empresa se enfrenta a una serie de consecuencias legales y económicas que deben ser asumidas. No se trata solo del pago de una indemnización, sino de otras obligaciones que pueden surgir del proceso judicial.
- Readmisión del trabajador: Una de las principales consecuencias es el derecho del empleado a ser readmitido en su puesto de trabajo, manteniendo las mismas condiciones que tenía antes del despido. La empresa tiene un plazo de cinco días hábiles desde la notificación de la sentencia para comunicar al trabajador su decisión sobre la readmisión.
- Pago de indemnización: Si la empresa opta por no readmitir al empleado (lo cual es una opción en la mayoría de los casos de despido improcedente, salvo excepciones muy específicas), o si no se llega a un acuerdo entre las partes, el empleador estará obligado a pagar la indemnización correspondiente al despido improcedente, que es de 33 o 45 días de salario por año trabajado, según la fecha del contrato, con sus respectivos límites.
- Salarios de tramitación: Adicionalmente a la indemnización, la empresa deberá abonar los salarios de tramitación. Estos son los salarios que el trabajador habría percibido desde la fecha del despido hasta la notificación de la sentencia que declara la improcedencia o hasta la fecha de la readmisión efectiva.
- Coste del proceso judicial: Si el trabajador presenta una demanda y la sentencia judicial confirma la improcedencia del despido, la empresa puede ser condenada a sufragar los costes derivados del proceso judicial. Esto incluye los honorarios de los abogados y procuradores de ambas partes (si hay condena en costas), las tasas judiciales y cualquier otro gasto asociado al litigio.
- Daños y perjuicios: En algunos casos, el trabajador puede reclamar a la empresa daños y perjuicios adicionales si logra demostrar que el despido le ha causado un perjuicio económico o moral que va más allá de la indemnización legalmente establecida. Esto es menos común pero posible en situaciones de especial gravedad o discriminación.
Plazo para el Pago de la Indemnización por Despido Improcedente
La legislación laboral española es clara en cuanto al plazo para el abono de la indemnización por despido. En el caso de un despido improcedente, la indemnización debe ser abonada por el empleador dentro de los 5 días hábiles siguientes a la fecha en que se produce el despido o, si ha habido un proceso judicial, desde que la sentencia que declara la improcedencia se vuelve firme y la empresa opta por la indemnización en lugar de la readmisión.
Es crucial para la empresa cumplir con este plazo. Si el empleador no efectúa el pago de la indemnización en el tiempo establecido, el trabajador tiene el derecho de emprender acciones legales adicionales. Esto incluye no solo reclamar la cantidad de dinero que le corresponde y que está pendiente de pago, sino también los intereses de demora que se generen sobre dicha cantidad hasta su efectivo abono. El retraso en el pago puede derivar en un aumento del coste total para la empresa.
Otros Aspectos Clave a Considerar para la Indemnización por Despido
Más allá de los tipos de despido y los métodos de cálculo, existen otros factores y situaciones particulares que pueden influir en el derecho o la cuantía de la indemnización por despido:
- Contratos de corta duración: En caso de despido de un empleado que ha trabajado en la empresa durante menos de 12 meses, el cálculo de la indemnización se deberá realizar de forma proporcional al tiempo trabajado, aplicando los mismos criterios de días por año/mes.
- Tipos de contratos específicos: Algunos tipos de contratos de trabajo tienen normas específicas en cuanto a la indemnización. Por ejemplo, los contratos temporales suelen dar derecho a una indemnización de 12 días por año trabajado al finalizar su duración, a diferencia del contrato indefinido.
- Contrato de interinidad y en prácticas: Generalmente, el contrato de interinidad (destinado a sustituir a un trabajador con derecho a reserva de puesto) y el contrato en prácticas (para la obtención de práctica profesional) no dan derecho a indemnización a su finalización, salvo que el despido sea declarado improcedente.
- Despido durante el periodo de prueba: Si un trabajador es despedido durante el periodo de prueba establecido en su contrato, no tendrá derecho a indemnización, ya que durante este periodo ambas partes pueden rescindir la relación laboral libremente sin necesidad de justificación ni compensación.
- Contrato fijo discontinuo: Para el cálculo de la indemnización de un empleado con contrato fijo discontinuo, la antigüedad se cuenta desde la fecha de inicio de la relación laboral, sumando todos los periodos de actividad, y no solo el tiempo efectivo de prestación de servicios en el último llamamiento.
- Baja voluntaria o dimisión: Es fundamental recordar que si un trabajador decide voluntariamente poner fin a su relación laboral con la empresa (baja voluntaria o dimisión), no tendrá derecho a percibir ninguna indemnización por despido, ya que la iniciativa de la finalización parte de él.
- Diferencia entre indemnización por despido y finiquito: Es común confundir estos dos conceptos, pero son diferentes. La indemnización por despido es una compensación económica por la extinción del contrato bajo ciertas condiciones. El finiquito, por otro lado, hace referencia al pago de todos los conceptos que un trabajador tiene pendientes de cobro en el momento en que su relación laboral con la empresa finaliza, independientemente del motivo. Esto incluye, por ejemplo, los salarios del mes en curso, la parte proporcional de pagas extraordinarias no devengadas, las vacaciones no disfrutadas y cualquier otra cantidad pendiente.
¿Cómo Personio puede Optimizar la Gestión de Indemnizaciones?
La gestión de las indemnizaciones por despido en una empresa, especialmente en organizaciones con un volumen considerable de personal, puede ser un proceso complejo que requiere precisión y cumplimiento normativo. Herramientas de gestión de recursos humanos como Personio están diseñadas para simplificar y asegurar este proceso.
- Cálculo automático de la indemnización: Personio permite calcular de forma automatizada la indemnización por despido de un trabajador. La plataforma tiene en cuenta los datos clave como la antigüedad, el salario y el tipo de contrato, lo que minimiza el riesgo de errores en el cálculo y, por ende, evita costes innecesarios o posibles reclamaciones.
- Generación de documentos legales: La herramienta puede generar automáticamente los documentos legales necesarios para el proceso de despido, incluyendo la carta de despido, el finiquito y la liquidación de las retribuciones pendientes. Esto no solo ahorra tiempo administrativo, sino que también asegura que los documentos cumplan con los requisitos legales.
- Seguimiento del proceso de despido: Personio facilita un seguimiento integral del proceso de despido, desde la notificación inicial hasta el pago efectivo de la indemnización. Permite establecer plazos y recordatorios, ayudando a la empresa a cumplir con las obligaciones temporales establecidas por la ley y a evitar posibles sanciones por demoras.
- Informes y estadísticas: La plataforma puede generar informes detallados, estadísticas y registros financieros sobre las indemnizaciones por despido. Esta funcionalidad es invaluable para el análisis interno, permitiendo a la empresa comprender el impacto y la evolución de estos costes, optimizar sus estrategias de personal y asegurar una gestión financiera más eficiente.
Preguntas Frecuentes
¿La indemnización por despido improcedente tributa en el IRPF?
Sí, la indemnización que recibe un empleado en caso de despido improcedente está sujeta a la tributación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). No obstante, existe un límite exento de tributación que se corresponde con la cantidad establecida como obligatoria por ley. Es decir, la parte de la indemnización que no excede lo legalmente establecido como máximo para un despido improcedente estará exenta. Si la indemnización pactada o reconocida es superior a ese límite legal, el exceso sí tributará.
¿Es lo mismo indemnización por despido que finiquito?
No, son dos conceptos distintos. La indemnización por despido es una compensación económica que se entrega al trabajador por la extinción de su contrato bajo ciertas condiciones (por ejemplo, despido objetivo o improcedente). El finiquito, por otro lado, es la liquidación de todas las cantidades que el trabajador tiene pendientes de cobro en el momento de la finalización de la relación laboral, independientemente del motivo. Esto incluye salarios pendientes, vacaciones no disfrutadas, pagas extra prorrateadas, etc.
¿Cuál es el máximo de indemnización por despido?
El máximo de indemnización por despido depende del tipo de despido y de la fecha de firma del contrato. Si el despido es procedente (objetivo o colectivo), la indemnización máxima será equivalente a 12 mensualidades de salario. Para los despidos improcedentes, el límite cambió en 2012. Para los contratos firmados a partir del 12 de febrero de 2012, la indemnización máxima por despido improcedente es de 24 mensualidades. Para los contratos firmados antes de esa fecha (aplicando la indemnización mixta), la indemnización máxima puede alcanzar las 42 mensualidades para el periodo anterior a esa fecha.
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