31/05/2023
La cría de cerdos es una actividad que requiere conocimiento y dedicación, donde cada detalle, desde el tamaño de las instalaciones hasta el momento exacto de la reproducción, influye directamente en la productividad y el bienestar de los animales. En este artículo, desglosaremos los aspectos más importantes de la porcicultura, ofreciendo una guía completa que abarca desde las características esenciales de una paridera hasta el manejo reproductivo y el cuidado integral de los lechones, elementos fundamentales para cualquier productor que busque la eficiencia y el éxito en su granja.

La Paridera Perfecta: Medidas y Funcionalidad
La paridera es una estructura diseñada para proteger a los lechones recién nacidos de ser aplastados accidentalmente por la cerda, al mismo tiempo que le proporciona a esta un espacio cómodo y seguro para el parto y la lactancia. Su diseño es crucial para la supervivencia de la camada y la facilidad de manejo del ganadero. Las medidas estándar, que han demostrado ser las más eficientes, son aproximadamente de 2,90 metros de largo por 1,60 metros de ancho. Estas dimensiones permiten que la cerda se mueva con cierta libertad, pero limitan su espacio lo suficiente para evitar que se tumbe bruscamente sobre sus crías.
Dentro de la paridera, el arco, que a menudo forma parte de la estructura de contención o de un refugio, debe tener una altura de entre 1,10 metros y 1,20 metros. Esta altura es adecuada para que la cerda pueda entrar y salir cómodamente, y para que el cuidador pueda supervisar el parto y asistir si es necesario, sin tener que agacharse excesivamente. Es importante que la paridera cuente con barras laterales que impidan que la cerda se recueste completamente contra una pared, creando un espacio seguro (nicho para lechones) por donde los pequeños puedan escapar si la madre se tumba.
Además de las medidas, el material y la higiene de la paridera son vitales. Se recomienda que el suelo sea de cemento, ligeramente inclinado para facilitar el drenaje de líquidos y la limpieza, con un espesor de al menos 5-6 cm para evitar grietas que los cerdos puedan agrandar. Las paredes deben ser lisas para prevenir la acumulación de suciedad y gérmenes. Proporcionar una cama abundante y limpia (paja, viruta) es esencial para mantener a los lechones calientes y secos, especialmente en las primeras semanas de vida, donde son muy vulnerables a las bajas temperaturas.
El Ciclo Reproductivo de la Cerda: De la Pubertad al Parto
Comprender el ciclo reproductivo de la cerda es fundamental para optimizar la producción de lechones. La eficiencia en este aspecto se traduce directamente en la rentabilidad de la explotación.
La Pubertad y el Primer Celo
La mayoría de las razas de cerdos alcanzan la pubertad y muestran su primer celo alrededor de los cinco meses de edad. Sin embargo, algunas razas de crecimiento más rápido, como el cerdo chino, pueden entrar en celo tan pronto como a los tres meses, siempre y cuando su alimentación sea adecuada y abundante. A pesar de que la cerda pueda manifestar el celo a temprana edad, no se recomienda cubrirla en su primera ovulación. Es preferible esperar un mes más, permitiendo que la cerda se desarrolle completamente. Una cerda más madura estará en mejores condiciones físicas para soportar la gestación, el parto y, lo que es igualmente importante, amamantar una camada numerosa y saludable de lechones.
Un factor crucial a considerar al seleccionar una cerda reproductora es el número de sus tetas. Se aconseja utilizar solo cerdas con al menos catorce tetas funcionales. Esto asegura que haya suficientes fuentes de alimento para toda la camada, ya que cada lechón tiende a mamar de la misma teta durante toda su etapa de lactancia. Una cerda con menos tetas podría no ser capaz de alimentar a todos sus lechones de manera óptima, lo que resultaría en crías subdesarrolladas o incluso la muerte de los más débiles.
Reconociendo el Celo y la Cubrición
Una cerda no fecundada entra en celo aproximadamente cada 21 días, un ciclo que se mantiene a lo largo de todo el año si dispone de alimentación y agua suficientes. El celo, el período durante el cual la cerda es receptiva al verraco, dura entre 8 y 36 horas. Reconocer los síntomas del celo es vital para asegurar una cubrición exitosa.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Inquietud: La cerda puede mostrarse nerviosa o más activa de lo normal.
- Pérdida de apetito: Es posible que reduzca o incluso deje de comer durante este período.
- Vulva enrojecida e hinchada: Un signo físico claro y visible.
- Reflejo de inmovilidad: Cuando se le presiona con ambas manos en los flancos, la cerda se queda quieta, lo que indica que está lista para aceptar al verraco. Este es el signo más fiable.
Para inducir o estimular el celo en cerdas que no lo presentan, existen métodos eficaces. El más común es la proximidad al verraco. Colocar a las cerdas en cochiqueras cercanas a las del macho, de manera que puedan verlo y olerlo, suele ser muy efectivo. La presencia de un verraco viejo y con un olor más pronunciado a menudo estimula el celo de manera más potente. Es fundamental recordar que la falta de celo puede ser un indicio de una alimentación deficiente o de problemas de salud, por lo que siempre se debe revisar el estado general del animal.
Gestación y Preparación para el Parto
Una vez que la cerda ha sido cubierta, si no muestra signos de celo después de tres semanas, es muy probable que esté preñada. La gestación en las cerdas tiene una duración promedio de 3 meses, 3 semanas y 3 días (aproximadamente 114 días). Durante este período, y especialmente en la fase final de la gestación, la cerda necesita una alimentación abundante y rica en nutrientes. Es crucial proporcionarle alimentos concentrados, como grano, y forraje verde, que le aporten las vitaminas y minerales necesarios para el desarrollo saludable de los lechones y para su propia condición corporal.
Unas semanas antes del parto, se debe preparar la paridera con abundante cama limpia y seca. Esto proporciona un ambiente confortable y reduce el estrés de la cerda. La higiene es primordial para prevenir infecciones en la madre y en los lechones.
El Parto: Un Momento Crítico
El parto es un proceso natural que, en la mayoría de los casos, no requiere intervención humana. Sin embargo, es vital estar atento a los signos y preparado para ayudar si surgen complicaciones. Los síntomas de que la cerda está a punto de parir incluyen:
- Inquietud y preparación de nido: 24 horas antes del parto, la cerda comenzará a buscar y preparar un lugar para sus crías, moviendo la paja o el material de la cama.
- Producción de leche: Las tetas se llenan y pueden producir leche al ser presionadas.
- Descarga vaginal: Una o dos horas antes del parto, puede observarse un líquido teñido de sangre saliendo de la vagina. La aparición de pequeños granos verdosos es una señal inequívoca de que el primer lechón nacerá en menos de una hora.
Durante un parto normal, los lechones nacen rápidamente una vez que sale el primero, con intervalos de pocos minutos entre cada uno. El proceso completo suele durar entre 2 y 3 horas. El cordón umbilical se rompe por sí solo, y el lechón, instintivamente, busca una teta para mamar. Si el ombligo sangra, se debe atar firmemente con una cuerda limpia.

La intervención es necesaria si la cerda muestra signos de parto pero no ha parido ningún lechón y patea con una pata trasera, o si han pasado más de 45 minutos desde el nacimiento del último lechón y no hay señales del siguiente. Para ayudar:
- Lávese y desinfecte muy bien las manos y los brazos, y córtese las uñas.
- Lave la región de la vulva de la cerda.
- Úntese las manos con jabón o aceite vegetal (oliva o girasol) para facilitar la inserción.
- Introduzca la mano en la vagina y busque al lechón o la causa del bloqueo, intentando retirarlo suavemente.
Una vez nacidos, limpie la mucosidad de la boca y nariz de los lechones. Si no respiran, déles unas palmadas suaves para estimularlos. Frótelos para secarlos y colóquelos cerca de las tetas de la cerda.
Cuidado de los Lechones: Garantizando un Crecimiento Saludable
El cuidado adecuado de los lechones desde el nacimiento hasta el destete es esencial para su supervivencia y desarrollo. Una buena gestión en esta etapa maximiza el número de animales sanos en la camada.
La Cerda Nodriza: Una Buena Madre
Una buena cerda nodriza es aquella que posee al menos 14 tetas, que sean lo suficientemente largas y delgadas para que los lechones puedan agarrarlas con facilidad. Los lechones, por instinto, suelen mamar de la misma teta cada hora. Curiosamente, los primeros lechones en nacer y los más fuertes tienden a elegir las tetas más alejadas de la cabeza de la cerda, ya que son las que generalmente producen más leche. Con la edad y los partos sucesivos, las tetas de la cerda pueden agrandarse, dificultando el agarre de los lechones. Algunas de las primeras tetas pueden incluso dejar de producir mucha leche. Es importante evaluar si una cerda puede alimentar a toda su camada; si no es así, no debería ser utilizada para la reproducción. Un problema común es la mastitis, una inflamación de las tetas que puede ser causada por lesiones provocadas por los dientes de los lechones. El corte de dientes en los lechones (práctica preventiva) puede evitar estas heridas.
Alimentación y Desarrollo de los Lechones
La alimentación inicial de los lechones es crítica. Es fundamental que todos mamen el calostro de la madre en la primera hora de vida. El calostro es rico en anticuerpos y nutrientes esenciales que proporcionan la inmunidad inicial contra enfermedades. Aunque es normal que haya diferencias en el crecimiento dentro de una misma camada (algunos lechones son más pequeños que otros y luchan por el alimento), si ningún lechón se desarrolla bien y no hay signos de enfermedad, la cerda podría estar produciendo poca leche. Este problema es más común en cerdas de edad avanzada.
Los lechones comienzan a mostrar interés por el pienso sólido a partir de las 1 o 2 semanas de edad. Se les puede ofrecer inicialmente un puñado de cereal, azúcar o leche en polvo para estimular su consumo. Generalmente, maman de la madre hasta las 7 semanas, momento en que se reduce gradualmente la ingesta de leche materna en favor de los alimentos sólidos, hasta el destete. Los lechones criados en campo suelen empezar a comer sólidos de forma natural, mientras que a los estabulados se les debe ofrecer activamente. La introducción de nuevos alimentos debe ser gradual para evitar problemas digestivos.
Alternativas: Madres Adoptivas y Cría Manual
Si una cerda muere durante el parto o no puede amamantar a todos sus lechones, existen alternativas para garantizar la supervivencia de la camada. Lo más importante es que los lechones huérfanos reciban calostro, idealmente de su madre biológica antes de que transcurra una hora desde el nacimiento. Si esto no es posible, el calostro de vaca puede ser un sustituto. Para la cría con una madre adoptiva, los lechones huérfanos deben mezclarse con los propios de la cerda nodriza para que esta los acepte. Sin embargo, una sola nodriza no puede amamantar a dos camadas completas, por lo que podría ser necesario distribuir a los lechones huérfanos entre varias cerdas.
En casos donde no se dispone de madres adoptivas, la cría manual es la última opción. Para ello se necesita:
- Biberones y tetinas: Deben limpiarse y esterilizarse muy bien entre cada toma para evitar infecciones.
- Cochiquera limpia y seca: Con cama limpia y una zona caliente para los lechones.
- Alimentación regular: Con intervalos de 1 a 2 horas. Después de 3 o 4 días, se puede reemplazar el calostro de vaca por leche.
Manejo Esencial en la Granja Porcina
Más allá de la reproducción, hay prácticas de manejo que son cruciales para la salud, el comportamiento y la calidad del producto final en la porcicultura.
La Castración: Beneficios y Procedimiento
La castración, o eliminación de los testículos, se realiza en los cerdos machos que no se destinarán a la reproducción. Esta práctica ofrece varios beneficios significativos:
- Los animales castrados son más tranquilos y fáciles de manejar, reduciendo las peleas y las lesiones entre ellos.
- Producen más grasa, lo que es deseable en ciertos tipos de carne.
- La carne carece del olor fuerte característico del verraco, conocido como «olor a verraco», que puede ser desagradable para el consumidor.
La castración debe realizarse en los lechones a las 2-3 semanas de edad. Para el procedimiento, es necesario que una persona sujete al lechón por las patas traseras, cabeza abajo, con el cuerpo firmemente sujeto entre las piernas del ayudante. Se necesita un cuchillo muy afilado y limpio, un bisturí o una hoja de afeitar. El procedimiento implica limpiar el escroto, hacer un corte de 1-2 cm en su base, tirar del testículo y, crucialmente, retorcer y raspar el vaso sanguíneo para disminuir la hemorragia, en lugar de tirar para romperlo. Después, se aplica un antiséptico en la herida.
Alimentación General de los Cerdos
Los cerdos son animales omnívoros, lo que significa que pueden consumir tanto carne como vegetales. Su sistema digestivo es capaz de aprovechar alimentos voluminosos con alto contenido de fibra. Sin embargo, para un desarrollo y engorde óptimos, se les deben suministrar piensos concentrados, como cereales triturados y convertidos en harina. También pueden alimentarse con descartes de hortalizas y desechos del hogar, pero es fundamental hervir bien los restos de comidas, especialmente aquellos que contienen carne (bazofia), antes de dárselos a los cerdos para eliminar patógenos.
La disponibilidad de agua fresca y limpia es constante y vital. Una cerda lactante, por ejemplo, puede necesitar entre 20 y 30 litros de agua al día. Los cerdos mantenidos en cochiqueras deben alimentarse dos veces al día (mañana y tarde), mientras que los que están en el campo pueden recibir una ración diaria de harina o restos de alimentos, complementando con el forraje que encuentren. La falta de interés por el pienso es un síntoma de mala salud y debe ser investigada.
Alojamiento: Campo o Estabulación
Los cerdos pueden criarse en el campo o en sistemas de estabulación. Cada método tiene sus particularidades:
- Cerdos en el campo: Necesitan un campo bien vallado para evitar escapes y la propagación de enfermedades. Deben tener acceso a cobijos o refugios (de madera o metal) con cama limpia, que puedan ser trasladados a diferentes áreas del campo para evitar la acumulación de parásitos y enfermedades.
- Estabulación (cochiqueras): Se pueden criar solos o en pequeños grupos. Las cochiqueras deben construirse en zonas que no se inunden, alejadas de las casas para evitar molestias por olores y moscas. El suelo debe ser de cemento, inclinado para el drenaje y con un espesor de 5-6 cm. Las paredes deben ser lisas para facilitar la limpieza y evitar la acumulación de suciedad y gérmenes. Es crucial proporcionar abundante material para la cama y retirar el estiércol diariamente para mantener la higiene.
Para los lechones, especialmente en las cochiqueras, se debe crear una guardería: una zona caliente a la que la cerda no pueda acceder, permitiendo a los lechones descansar y alimentarse sin riesgo de ser aplastados. Esto se logra con una pared temporal de tablones o listones, con un espacio de unos 30 cm desde el suelo para que los lechones puedan pasar por debajo.
Identificación de los Cerdos: El Sistema de Muescas
La identificación individual de los cerdos es fundamental para llevar un registro preciso de la producción, la genética y la sanidad de cada animal. Aunque existen métodos como collares o tatuajes, las muescas en las orejas son una forma sencilla y económica. Se realiza un corte en forma de V en el borde de la oreja con unas tijeras limpias, con una profundidad de varios centímetros para que sea visible a distancia.

El sistema de muescas más común asigna valores a diferentes posiciones en las orejas:
| Oreja | Valor de las muescas |
|---|---|
| Izquierda | Unidades |
| Derecha | Decenas |
Sumando los valores de las muescas en cada oreja, se obtiene el número de identificación del animal. Este método es efectivo y permite identificar un gran número de cerdos de manera rápida y sin coste adicional.
Comprendiendo la Tasa de Parición
La tasa de parición, o tasa de preñez, es un indicador crucial en la porcicultura que se refiere a la proporción de cerdas reproductoras que quedan preñadas en un período determinado, usualmente un año, dentro de una población de hembras maduras. Este dato, junto con el intervalo entre partos (el tiempo que transcurre entre un parto y el siguiente), son métricas fundamentales para evaluar la eficiencia reproductiva de una granja.
En el contexto porcino, el objetivo es maximizar el número de lechones producidos por cerda al año. Una cerda bien alimentada y manejada adecuadamente puede tener al menos dos partos al año, con camadas de diez o más lechones por parto. Esto implica una tasa de parición alta y un intervalo entre partos lo más corto posible, idealmente manteniendo el ciclo de gestación de 3 meses, 3 semanas y 3 días, seguido de un período de lactancia y una rápida entrada en celo post-destete.
Monitorear la tasa de parición permite a los productores identificar problemas reproductivos en el rebaño, como cerdas que no entran en celo, problemas de fertilidad del verraco o deficiencias nutricionales que afectan la concepción. Una baja tasa de parición o un intervalo entre partos prolongado impactan negativamente la rentabilidad, ya que significa menos lechones para la venta o el engorde. La optimización de esta tasa se logra a través de una buena alimentación, detección precisa del celo, cubrición efectiva y un manejo de estrés adecuado para las cerdas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
A continuación, respondemos algunas de las dudas más comunes sobre la crianza de cerdos y el manejo de parideras.
¿Cuándo es el mejor momento para que una cerda tenga su primera camada?
Aunque una cerda puede entrar en celo a los 3-5 meses, es mejor esperar a que tenga al menos 6 meses de edad o más, después de su primer celo, para permitir un desarrollo completo. Esto asegura que esté en mejores condiciones para soportar la gestación y amamantar una buena camada.
¿Cuántos lechones puede tener una cerda por parto?
Una cerda bien alimentada y sana puede producir al menos diez lechones por parto. El promedio puede variar según la raza y el manejo, pero una buena productividad ronda los 10-14 lechones por camada.
¿Qué hago si un lechón no mama?
Es fundamental asegurarse de que todos los lechones mamen el calostro en la primera hora de vida. Si un lechón no mama, frótelo suavemente para estimularlo, acérquelo a una teta y ayúdelo a agarrarse. Si persiste, considere la cría manual con biberón y calostro/leche de vaca, o busque una cerda nodriza.
¿Por qué es importante la castración en cerdos machos?
La castración hace que los cerdos machos sean más tranquilos y fáciles de manejar, reduce las peleas y lesiones, y previene el "olor a verraco" en la carne, mejorando su calidad para el consumo. Además, contribuye a una mayor acumulación de grasa.
¿Con qué frecuencia debo alimentar a mis cerdos?
Los cerdos estabulados deben alimentarse dos veces al día, una por la mañana y otra por la tarde. Los cerdos en campo pueden recibir una ración concentrada una vez al día, complementando con el forraje que encuentren. La disponibilidad constante de agua fresca es crucial.
La porcicultura es una ciencia y un arte que combina conocimientos biológicos con prácticas de manejo eficientes. Al prestar atención a las medidas correctas de las parideras, comprender el ciclo reproductivo de las cerdas y aplicar las mejores prácticas de cuidado para los lechones y el resto del rebaño, los productores pueden no solo asegurar el bienestar de sus animales, sino también optimizar su rendimiento y contribuir a una producción de alimentos más sostenible y rentable. La inversión en conocimiento y buenas prácticas siempre se traduce en beneficios tangibles en la granja.
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