10/09/2022
La nutrición enteral es una intervención vital para aquellos pacientes que, por diversas razones, no pueden cubrir sus necesidades nutricionales por vía oral pero cuyo tracto gastrointestinal es funcional. Su correcta administración y, fundamentalmente, el cálculo preciso de los requerimientos, son pilares para asegurar una adecuada recuperación y bienestar del paciente. Este proceso, que puede parecer complejo, se basa en principios claros de fisiología, tipo de acceso y tolerancia individual. Comprender cada uno de estos elementos es crucial para el éxito de la terapia nutricional.

La implementación de la nutrición enteral requiere un conocimiento detallado de la sonda de alimentación utilizada, la capacidad del paciente para tolerar el volumen y la concentración de la fórmula, y cómo ajustar estos parámetros para optimizar los resultados. Desde la elección del método de administración hasta el cálculo de los requerimientos de agua, cada paso es fundamental para prevenir complicaciones y maximizar los beneficios de esta terapia.
- Tipos de Administración de Nutrición Enteral Según la Sonda
- Cálculo de la Velocidad de Infusión y Volumen Objetivo
- Cálculo de los Requerimientos Hídricos
- Fórmulas de Nutrición Enteral
- Consideraciones Adicionales y Monitoreo
- Preguntas Frecuentes sobre Nutrición Enteral
- Tabla Comparativa: Alimentación en Bolo vs. Alimentación Continua
Tipos de Administración de Nutrición Enteral Según la Sonda
La forma en que se administra la nutrición enteral está directamente ligada al tipo de sonda de alimentación y a la tolerancia del paciente. Existen dos modalidades principales: la alimentación en bolo y la alimentación continua, cada una con sus indicaciones específicas.
Alimentación en Bolo: Cuando es Preferible y Cómo se Administra
La alimentación en bolo es un método de administración intermitente, que simula más de cerca el patrón fisiológico de las comidas. Es típicamente utilizada con sondas que acceden directamente al estómago, como la sonda nasogástrica o la de gastrostomía.
Este método consiste en administrar el volumen total diario de la fórmula dividido en 4 a 6 tomas separadas a lo largo del día. La fórmula se inyecta a través de la sonda utilizando una jeringa o se infunde por gravedad desde una bolsa elevada. Una de las ventajas significativas de la alimentación en bolo es su naturaleza más fisiológica, lo que la hace preferible en pacientes estables, especialmente aquellos con diabetes. Esto se debe a que permite una dosificación de la insulina que puede adaptarse al contenido de hidratos de carbono de cada bolo, facilitando un mejor control glucémico.
Durante y después de la alimentación en bolo, es imperativo que los pacientes permanezcan recostados con la cabecera elevada entre 30 y 45 grados. Esta posición es crucial para minimizar la incidencia de neumonía aspirativa intrahospitalaria y para permitir que la gravedad contribuya al vaciamiento gástrico. Se recomienda mantener esta posición durante 1 a 2 horas después de la alimentación.
Sin embargo, la alimentación en bolo no es para todos. Si los pacientes no la toleran, manifestando síntomas como náuseas o vómitos (y estos no mejoran con un cambio en la fórmula enteral), puede ser necesario considerar la alimentación continua.
Alimentación Continua: Indicaciones y Mecanismo
La alimentación continua es la modalidad preferida o requerida para sondas que acceden al intestino delgado, como las sondas nasoduodenal, nasoyeyunal o de yeyunostomía. El intestino delgado carece de la capacidad de depósito del estómago, lo que significa que no puede tolerar grandes volúmenes de fórmula en un corto período de tiempo. Por esta razón, la alimentación en bolo no es apropiada para estos accesos.

La administración continua requiere el uso de una bomba de alimentación enteral, que asegura un flujo constante y controlado de la fórmula durante un período prolongado. Generalmente, la alimentación se inicia como una infusión continua durante las 24 horas del día. Sin embargo, para permitir que el paciente tenga períodos sin alimentación para realizar actividades diarias, la infusión puede luego administrarse durante un período más corto a una velocidad mayor (conocida como forma cíclica).
Al igual que con la alimentación en bolo, durante la alimentación por sonda, los pacientes deben estar sentados con la cabecera elevada entre 30 y 45 grados para reducir significativamente el riesgo de neumonía aspirativa.
Cálculo de la Velocidad de Infusión y Volumen Objetivo
Uno de los aspectos más críticos de la nutrición enteral es el cálculo preciso de la velocidad de infusión para asegurar que el paciente reciba la cantidad adecuada de nutrientes sin sobrecargar su sistema digestivo.
Inicio y Progresión de la Alimentación Asistida por Bomba
Para la alimentación asistida por bomba, la infusión se inicia típicamente a una velocidad baja, entre 20 a 30 mL/hora. Esta velocidad inicial permite evaluar la tolerancia del paciente a la fórmula y al volumen. Si la tolerancia es buena, la velocidad se progresa gradualmente, aumentando de 10 a 20 mL/hora cada 4 a 8 horas, hasta alcanzar la velocidad necesaria para proporcionar el volumen objetivo diario.
El volumen objetivo diario de una fórmula se determina dividiendo el requerimiento de energía total del paciente (en kcal) por las kilocalorías por mililitro (kcal/mL) de la fórmula enteral que se está utilizando. Por ejemplo, si un paciente requiere 2.400 kcal al día y la fórmula tiene una densidad de 1 kcal/mL, el volumen objetivo diario será de 2.400 mL. Si la alimentación es continua durante 24 horas, la velocidad de infusión necesaria sería de 100 mL/hora (2.400 mL / 24 horas).
En situaciones donde la alimentación es pospilórica (es decir, a través del intestino delgado) o si el médico teme una mala tolerancia a la fórmula enteral (por ejemplo, por molestias abdominales, distensión o diarrea), la alimentación puede iniciarse a una velocidad aún menor y progresar de manera más lenta y cautelosa. La tasa de infusión máxima para la alimentación yeyunal suele ser de 125 mL/hora, aunque algunos pacientes pueden tolerar velocidades superiores.
Progresión de la Alimentación en Bolo
Para la alimentación en bolo, el proceso de inicio también es gradual. Se comienza generalmente con la mitad del volumen objetivo previsto por toma. Por ejemplo, si el objetivo es 240 mL por bolo, se iniciaría con 120 mL. Si el paciente tolera bien este volumen, se progresa gradualmente cada bolo hasta alcanzar el volumen y la frecuencia previstos (por ejemplo, 4 a 6 bolos al día con el volumen completo).
Cálculo de los Requerimientos Hídricos
Además de la nutrición, el mantenimiento de una hidratación adecuada es un componente crítico del cuidado del paciente con nutrición enteral. Las fórmulas enterales varían en densidad calórica, generalmente entre 1.0 a 2.0 kcal/mL. A medida que la concentración calórica de la fórmula aumenta, el contenido de agua por kilocaloría disminuye, lo que significa que una fórmula más densa proporciona menos agua por la misma cantidad de energía.

Los requerimientos hídricos deben calcularse y satisfacerse mediante la irrigación adicional de agua a través del dispositivo de acceso enteral. Un método común para estimar los requerimientos de agua en el contexto de la nutrición enteral es usar 1 mL de agua por cada kilocaloría (kcal) proporcionada. Por ejemplo, si el paciente recibe 2.400 kcal al día, sus requerimientos hídricos totales estimados serían de 2.400 mL.
Para calcular el agua adicional necesaria, los médicos deben:
- Calcular los requerimientos totales de agua del paciente (ej. 1 mL/kcal).
- Restar la cantidad de agua que ya está siendo proporcionada por la fórmula enteral (esta información se obtiene de la ficha técnica del producto del fabricante).
- Dividir el volumen de agua restante en 4 a 6 irrigaciones diarias, administradas con una jeringa a través de la sonda.
Es importante considerar que los pacientes con acceso yeyunal pueden no tolerar la irrigación de grandes volúmenes (por ejemplo, más de 150 a 200 mL por vez) debido a la menor capacidad de almacenamiento del intestino delgado. En estos casos, pueden requerir aportes más frecuentes de volúmenes más pequeños para satisfacer sus requerimientos de hidratación.
Un aspecto crucial para mantener la permeabilidad de la sonda es una irrigación mínima recomendada de 30 mL de agua cada 4 horas. Además, el agua utilizada para la administración de medicamentos a través de la sonda también debe sumarse al suministro total de agua del paciente para un cálculo preciso de la ingesta hídrica diaria.
Para los pacientes hospitalizados con déficits hídricos significativos o pérdidas excesivas (como por vómitos, diarrea, sudoración profusa o fiebre), la compensación puede requerir la administración de líquidos intravenosos, especialmente si las pérdidas superan la cantidad normal de ingesta de agua.
Fórmulas de Nutrición Enteral
Las fórmulas de nutrición enteral son productos especialmente diseñados para proporcionar todos los nutrientes necesarios. Estas fórmulas varían en composición para adaptarse a diferentes necesidades clínicas, incluyendo:
- Fórmulas poliméricas: Contienen proteínas, carbohidratos y grasas intactas. Son las más comunes y se usan en pacientes con función gastrointestinal normal.
- Fórmulas oligoméricas/peptídicas: Contienen proteínas hidrolizadas (péptidos o aminoácidos libres) y grasas de cadena media, lo que facilita su digestión y absorción en pacientes con compromiso gastrointestinal.
- Fórmulas elementales: Contienen nutrientes en su forma más simple (aminoácidos, glucosa, triglicéridos de cadena media) para pacientes con digestión y absorción gravemente alteradas.
- Fórmulas especializadas: Diseñadas para condiciones específicas como diabetes, insuficiencia renal, hepática, pulmonar o para pacientes inmunocomprometidos.
Muchas de estas fórmulas están suplementadas con fibra de distinto origen (soluble e insoluble), procedente de una fuente única de alimento o una mezcla de ellos, con características físico-químicas diferenciadas. La fibra puede ayudar a regular el tránsito intestinal y mantener la salud de la microbiota.
Consideraciones Adicionales y Monitoreo
La administración de nutrición enteral no termina con el cálculo y el inicio de la infusión. El monitoreo continuo del paciente es esencial para asegurar la tolerancia, prevenir complicaciones y ajustar la terapia según sea necesario.
Monitoreo de la Tolerancia
Es vital observar al paciente en busca de signos de intolerancia, que pueden incluir:
- Náuseas y vómitos.
- Distensión abdominal.
- Dolor o malestar abdominal.
- Diarrea o estreñimiento.
- Residuo gástrico elevado (en el caso de sondas gástricas).
Ante estos síntomas, puede ser necesario reducir la velocidad de infusión, cambiar a una fórmula diferente, o incluso suspender temporalmente la alimentación y reevaluar la situación con el equipo médico.

Higiene y Cuidado de la Sonda
Un cuidado adecuado de la sonda es fundamental para prevenir infecciones y mantener su permeabilidad. Esto incluye:
- Lavado de manos riguroso antes y después de manipular la sonda.
- Limpieza del sitio de inserción según las indicaciones.
- Irrigación regular de la sonda con agua (al menos 30 mL cada 4 horas, o antes y después de cada administración de fórmula o medicamento) para prevenir obstrucciones.
Preguntas Frecuentes sobre Nutrición Enteral
A continuación, abordamos algunas de las preguntas más comunes relacionadas con la nutrición enteral, proporcionando respuestas claras y concisas.
¿Cómo alimentar a una persona por sonda?
La alimentación por sonda implica la preparación de la fórmula, la administración a través del dispositivo de acceso (sonda nasogástrica, de gastrostomía, etc.) y el monitoreo de la tolerancia. Primero, asegúrese de que la fórmula esté a temperatura ambiente. Coloque al paciente con la cabecera elevada entre 30 y 45 grados. Si es alimentación en bolo, conecte una jeringa o bolsa de gravedad a la sonda e infunda la fórmula lentamente. Para alimentación continua, conecte la bomba de alimentación con la fórmula y programe la velocidad. Después de cada administración, irrigue la sonda con agua para evitar obstrucciones y mantenga la posición elevada del paciente durante 1-2 horas.
¿Cuáles son las fórmulas de nutrición enteral?
Las fórmulas de nutrición enteral son productos líquidos o en polvo que contienen macronutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas), micronutrientes (vitaminas, minerales) y, a menudo, fibra. Se clasifican en poliméricas (nutrientes intactos), oligoméricas/peptídicas (nutrientes parcialmente digeridos) y elementales (nutrientes en su forma más simple), además de fórmulas especializadas para condiciones médicas específicas (diabetes, insuficiencia renal, etc.). La elección de la fórmula depende de la condición clínica y la función gastrointestinal del paciente.
¿Cuánto tiempo se puede alimentar una persona por sonda?
El tiempo que una persona puede ser alimentada por sonda varía considerablemente según la condición del paciente y el tipo de sonda. Las sondas nasogástricas o nasoentéricas suelen ser para uso a corto plazo (semanas a pocos meses). Las sondas de gastrostomía o yeyunostomía (como los botones o tubos de PEG/PEJ) están diseñadas para uso a largo plazo, pudiendo permanecer colocadas por 1 a 3 meses o incluso más, si el médico lo autoriza y se realiza un cuidado adecuado. La decisión de retirar la sonda siempre debe ser tomada por el médico tratante, basándose en la recuperación de la capacidad de alimentación oral del paciente y su estado nutricional.
¿Qué hacer si el paciente presenta náuseas o vómitos durante la alimentación enteral?
Si el paciente experimenta náuseas o vómitos, lo primero es reducir la velocidad de infusión de la fórmula o pausarla temporalmente. Verifique la posición del paciente (mantener cabecera elevada). Evalúe si hay distensión abdominal o residuo gástrico excesivo. Consulte al equipo médico, ya que podría ser necesario cambiar a una fórmula diferente, usar un procinético, o explorar otras causas no relacionadas con la alimentación enteral.
¿Cómo se administran los medicamentos por la sonda de alimentación?
Para administrar medicamentos por la sonda de alimentación, es fundamental que estos estén en forma líquida o que puedan triturarse finamente y disolverse completamente en agua. Nunca administre tabletas enteras. Siempre irrigue la sonda con al menos 30 mL de agua tibia antes de administrar el primer medicamento, entre cada medicamento si se administran varios, y después del último medicamento. Esto previene la obstrucción de la sonda y asegura que el medicamento llegue al tracto gastrointestinal del paciente. Asegúrese de que todos los medicamentos sean compatibles con la administración por sonda y que no interactúen entre sí.
Tabla Comparativa: Alimentación en Bolo vs. Alimentación Continua
| Característica | Alimentación en Bolo | Alimentación Continua |
|---|---|---|
| Tipo de Sonda Recomendada | Nasogástrica, Gastrostomía | Nasoduodenal, Nasoyeyunal, Yeyunostomía |
| Mecanismo de Administración | Jeringa o gravedad desde bolsa elevada (intermitente) | Bomba de infusión (flujo constante) |
| Similitud Fisiológica | Más cercana a la ingesta oral normal | No simula la ingesta oral, pero asegura aporte constante |
| Capacidad de Almacenamiento GI | Requiere capacidad de almacenamiento gástrico | No requiere capacidad de almacenamiento gástrico (intestino delgado) |
| Tolerancia | Puede causar náuseas/vómitos si el volumen es grande o la velocidad es rápida | Generalmente mejor tolerada en intestino delgado; menos riesgo de sobrecarga volumétrica aguda |
| Control Glucémico | Permite adaptar insulina a cada bolo (útil en diabetes) | Requiere ajuste de insulina basal o continua |
| Actividades Diarias | Permite períodos sin alimentación para actividades | Puede limitar la movilidad si la bomba funciona 24/7 (aunque puede ciclarse) |
| Riesgo de Aspiración | Sí, si no se mantiene la posición adecuada o hay reflujo | Sí, si no se mantiene la posición adecuada o hay reflujo |
La correcta administración de la nutrición enteral es un arte y una ciencia que requiere atención al detalle y un profundo conocimiento de las necesidades individuales del paciente. Desde el cálculo preciso de los requerimientos nutricionales y hídricos hasta la elección del método de administración y el monitoreo continuo, cada paso es vital para el éxito de la terapia. La colaboración entre el equipo de salud, incluyendo médicos, enfermeras y nutricionistas, es fundamental para optimizar los resultados y mejorar la calidad de vida de los pacientes que dependen de esta intervención. Siempre se debe buscar la orientación de profesionales de la salud para cualquier duda o ajuste en el plan de nutrición enteral.
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