22/06/2024
En un contexto de alta volatilidad económica y la constante búsqueda de estabilidad para los ingresos de los adultos mayores, el Gobierno nacional ha introducido una significativa modificación en la fórmula de movilidad jubilatoria. Este cambio, que marca un antes y un después en la forma en que se actualizan los haberes, busca anclar las jubilaciones a la realidad inflacionaria del país. De ahora en adelante, la actualización ya no dependerá de una compleja combinación de aumentos salariales y recaudación de la ANSES, sino que estará directamente ligada al Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Esta decisión, formalizada a través de un decreto, tiene implicaciones directas no solo para los jubilados y pensionados, sino también para una amplia gama de beneficios sociales que tradicionalmente se ajustan al mismo ritmo que las jubilaciones. Comprender cómo funciona esta nueva modalidad de cálculo, cuáles son sus fases de implementación y qué proyecciones se desprenden de ella, resulta fundamental para millones de argentinos.
- La Nueva Fórmula: Indexación por Inflación (IPC)
- Impacto Directo en los Haberes: Cifras para Abril de 2024
- Alcance de la Nueva Fórmula: Más Allá de las Jubilaciones
- Las Omisiones Clave: Pérdida de Poder Adquisitivo No Compensada
- Análisis Comparativo con Fórmulas Anteriores
- Proyecciones a Futuro: ¿Qué Esperar para Enero de 2025?
- Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Nueva Fórmula Jubilatoria
- ¿Cómo se actualizan las jubilaciones con la nueva fórmula?
- ¿La nueva fórmula compensa la pérdida de valor de los haberes sufrida en años anteriores?
- ¿Qué otros beneficios sociales aumentan con la aplicación de esta nueva fórmula?
- ¿Se seguirán otorgando bonos extraordinarios a los jubilados con la nueva fórmula?
- ¿Cómo se realizó el pago de los haberes en abril de 2024 debido a estos cambios?
- ¿Cuál es la proyección del haber mínimo para enero de 2025?
La Nueva Fórmula: Indexación por Inflación (IPC)
La esencia del cambio radica en el Decreto N° 274/2024, dictado por el presidente Javier Milei y su gabinete de ministros. Este instrumento legal establece que, a partir de ahora, las jubilaciones y pensiones serán actualizadas de manera mensual, tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora el INDEC. Esto significa que la inflación se convierte en el único parámetro de ajuste, buscando preservar el poder adquisitivo de los haberes frente al incremento de los precios.
Es importante destacar que el cálculo de cada mes se realizará utilizando el último dato de inflación disponible, el cual corresponde a dos meses anteriores. Por ejemplo, para el aumento que se aplicó en abril, se consideró la inflación registrada en febrero. Este desfasaje temporal es una característica clave del nuevo sistema.
La aplicación plena de esta nueva fórmula comenzará a regir con los haberes que se cobrarán en julio, momento en el cual se utilizará el IPC correspondiente al mes de mayo. Sin embargo, se ha dispuesto un período de transición entre abril y junio. Durante estos meses, el Gobierno otorgará los aumentos por inflación, sumando una compensación inicial del 12,5%. Esta compensación tiene como objetivo incorporar una parte de la inflación de enero, que había sido del 20,6% y no fue contemplada en su totalidad en el primer ajuste.
Una particularidad para el mes de junio es que se comparará el aumento acumulado por inflación en abril, mayo y junio, con lo que hubiera correspondido por la fórmula anterior, aprobada en marzo de 2021. Se abonará el incremento que resulte mayor de esta comparación. Para ilustrar, si al 27,5% pagado en abril (resultado de la compensación y la inflación de febrero) se le añadiera un hipotético 11% en mayo y un 10% en junio, el incremento acumulado a junio sería del 53,5% respecto a los haberes de marzo. Si la fórmula anterior arrojara un porcentaje menor, se pagaría el 53,5%.
Impacto Directo en los Haberes: Cifras para Abril de 2024
Para entender el impacto concreto de estos cambios, es útil comparar los montos de los haberes antes y después de la implementación de la nueva fórmula. En marzo de 2024, las jubilaciones y pensiones habían recibido un aumento del 27,18% según la fórmula de 2021, llevando el haber mínimo a $134.446. A esto se sumó un bono de $70.000 para los haberes mínimos, totalizando un ingreso de $204.446.
Con la nueva modalidad de actualización, en abril, los jubilados experimentaron un incremento del 27,5% (desglosado en un 12,5% en concepto de compensación y un 13,2% por la inflación de febrero). Esto elevó el haber mínimo a $171.283. Adicionalmente, se mantuvo un nuevo bono de $70.000, resultando en un ingreso total de $241.283 para la jubilación mínima.
| Concepto | Marzo 2024 (Fórmula Anterior) | Abril 2024 (Nueva Fórmula) |
|---|---|---|
| Haber Mínimo (sin bono) | $134.446 | $171.283 |
| Bono Extraordinario | $70.000 | $70.000 |
| Total a Cobrar | $204.446 | $241.283 |
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) también informó sobre una particularidad en el pago de los haberes de abril: se realizó en dos tramos. Esta medida fue adoptada para no demorar el acceso de los beneficiarios a sus ingresos, dada la reciente modificación de la movilidad y los adelantos que implicó. En consecuencia, hubo una primera liquidación correspondiente al haber de abril y una segunda liquidación, dentro del mismo mes, que incluyó el aumento por movilidad previsional y el refuerzo previsional de $70.000.
Cabe destacar que, inicialmente, hubo cierta incertidumbre respecto al bono de $70.000, ya que un primer decreto establecía un tope de ingresos para percibirlo. Esto generó preocupación sobre si el aumento derivado del nuevo cálculo podría superar ese tope, reduciendo o eliminando el bono para algunos. Sin embargo, el Gobierno rectificó esta situación con un nuevo decreto, elevando el tope de ingresos para la percepción del bono al valor actual de la jubilación mínima, garantizando que los jubilados en ese rango de haberes recibieran los $241.283 completos.

Alcance de la Nueva Fórmula: Más Allá de las Jubilaciones
La Ley Nº 27.160 establece que no solo las jubilaciones se rigen por el índice de movilidad previsional. Todas las asignaciones familiares, tanto las destinadas a trabajadores formales como la Asignación Universal por Hijo (AUH), la asignación prenatal, la ayuda escolar anual y las asignaciones por nacimiento, matrimonio o adopción, entre otras, se actualizan de acuerdo con este mismo índice. Esto significa que los cambios en la fórmula jubilatoria tienen un efecto cascada sobre una vasta porción de los beneficios sociales que distribuye el Estado.
En línea con esto, el Ministerio de Capital Humano informó que, a partir de abril, estas asignaciones también experimentarían un aumento significativo del 27,2%. Como resultado directo de esta movilidad, la Asignación Universal por Hijo (AUH) se elevó a $52.554, lo que representa un alivio para millones de familias que dependen de estos ingresos para su subsistencia.
Las Omisiones Clave: Pérdida de Poder Adquisitivo No Compensada
A pesar de la actualización mensual por inflación, un punto crucial y ampliamente debatido es que la nueva fórmula de movilidad jubilatoria no contempla una compensación por la pérdida de poder adquisitivo que sufrieron los haberes durante la aplicación de las dos fórmulas anteriores. Estas fórmulas, implementadas durante las gestiones de Mauricio Macri (2017) y Alberto Fernández (2021), resultaron en aumentos que quedaron por debajo de la inflación, erosionando significativamente el valor real de las jubilaciones.
Durante la gestión de Macri, se estima que las jubilaciones cayeron un 20% en términos reales. La situación no mejoró sustancialmente con la fórmula de Fernández, donde la caída de los haberes osciló entre un 8,6% para la jubilación mínima (incluyendo bonos) y un dramático 39,6% real para aquellos haberes que no recibieron los beneficios adicionales. Esta es una deuda histórica que la nueva fórmula no busca saldar.
Además de no considerar esta caída acumulada, la nueva fórmula tampoco incorpora de forma estructural el pago de bonos extraordinarios, que han sido una herramienta recurrente para mitigar la pérdida en los haberes mínimos. Sin la existencia de estos refuerzos discrecionales, las jubilaciones habrían experimentado una caída aún mayor, cercana al 40% real durante la gestión de Fernández. La dependencia de estos bonos presenta varios desafíos: no son remunerativos (no impactan en beneficios como el aguinaldo), no se acumulan para los meses siguientes y no alcanzan a todos los beneficiarios del sistema, lo que genera un "achatamiento de la pirámide" y perjudica a quienes perciben jubilaciones superiores a la mínima.
Finalmente, es importante señalar que la nueva fórmula tampoco contempla la totalidad de la inflación registrada a principios de este año. Frente a un incremento de precios del 20,6% en enero, la compensación propuesta fue del 12,5%. Esto, sumado a las proyecciones de inflación de marzo y abril según el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central, sugiere que en abril las jubilaciones (sin considerar el bono) podrían ser un 5,4% inferiores a las de diciembre último. En el caso de la jubilación mínima, dado que el bono no tuvo un incremento nominal, la caída real podría alcanzar el 12,3%.
Análisis Comparativo con Fórmulas Anteriores
Para poner en perspectiva la nueva fórmula, es esencial recordar cómo funcionaban las anteriores. En diciembre de 2017, la gestión de Cambiemos modificó el cálculo de movilidad, estableciendo que las jubilaciones se actualizarían trimestralmente en base a una combinación de inflación y salarios. Posteriormente, en 2021, el Gobierno del Frente de Todos reemplazó esta fórmula por otra que calculaba el aumento de las jubilaciones sumando el 50% del incremento trimestral en la recaudación de ANSES y un 50% por la variación salarial del mismo período (utilizando datos del INDEC o RIPTE, el que fuera más alto).
En un escenario como el actual, donde la inflación supera a los salarios, la fórmula aprobada por la gestión de Milei podría resultar más beneficiosa para los jubilados, ya que sus haberes se ajustarían directamente por el índice de precios. Sin embargo, en un escenario opuesto, donde los salarios crecieran por encima de la inflación, esta fórmula podría llevar a una pérdida de poder adquisitivo para los haberes jubilatorios.
Un ejercicio contrafactual permite visualizar la diferencia. Si la fórmula actual, basada en la inflación, se hubiera aplicado desde marzo de 2018 (cuando comenzó a regir la fórmula de Macri) en lugar de la que votó el Congreso, los haberes jubilatorios habrían aumentado un 3.953% hasta marzo último, frente al 2.568% de incremento efectivo que realmente se produjo. Esto significa que una jubilación mínima que cobró $204.400 en marzo (con bono incluido) habría sido de $310.500, un 34% más. Para el resto de los haberes que no recibieron adicionales, la diferencia es aún mayor, cercana al 50%. Por ejemplo, quien cobraba el equivalente a dos jubilaciones mínimas ($268.892) bajo la fórmula anterior, debería haber percibido $519.603 si la actualización hubiera sido por inflación desde marzo de 2021.

Proyecciones a Futuro: ¿Qué Esperar para Enero de 2025?
Mirando hacia el futuro, el Gobierno, a través de la ANSES, ya ha confirmado los montos del haber mínimo y máximo, así como otras prestaciones, para enero de 2025. Mediante el Decreto 1133/2024 y la Resolución 1247/2024, se establecieron las siguientes proyecciones:
- El haber mínimo garantizado vigente en enero de 2025 será de $265.907,01.
- El haber máximo alcanzará los $1.789.302,46.
- Las bases imponibles mínimas y máximas serán de $89.557,43 y $2.910.574,49, respectivamente, a partir de enero.
- La Prestación Básica Universal (PBU) en enero de 2025 será de $121.640,32.
- La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se fijó en $212.725,61.
Además, se confirmó que para el mes de enero de 2025 se otorgará un bono extraordinario previsional de hasta $70.000. Este bono está destinado a beneficiarios que cumplan ciertos requisitos: los titulares con haberes iguales o menores al mínimo previsional recibirán el monto total de $70.000. Aquellos con haberes superiores al mínimo, el bono cubrirá la diferencia hasta alcanzar el monto del haber mínimo más los $70.000. Las condiciones para percibirlo incluyen que los beneficios deben estar vigentes en el mes de pago y, para pensiones con varios copartícipes, se considerará como un único titular. Se reitera el carácter no remunerativo de este bono, lo que implica que no estará sujeto a descuentos ni será computable para otros conceptos.
Finalmente, se establece que las remuneraciones de los afiliados que cesen en su actividad a partir del 31 de diciembre, o de aquellos que continúen en actividad y soliciten la prestación a partir del 1 de enero de 2025, serán actualizadas por inflación, consolidando la indexación por IPC como el método principal de ajuste.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Nueva Fórmula Jubilatoria
¿Cómo se actualizan las jubilaciones con la nueva fórmula?
Las jubilaciones se actualizan mensualmente de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC. El cálculo de cada mes toma como referencia el IPC de dos meses anteriores. Por ejemplo, el aumento de abril se basó en el IPC de febrero.
¿La nueva fórmula compensa la pérdida de valor de los haberes sufrida en años anteriores?
No, el nuevo cálculo de movilidad jubilatoria no contempla una compensación por la pérdida del poder adquisitivo que sufrieron los haberes durante la aplicación de las dos fórmulas anteriores (gestiones de Macri y Fernández), que aumentaron por debajo de la inflación.
De acuerdo con la Ley Nº 27.160, todas las asignaciones familiares (como la Asignación Universal por Hijo -AUH-, asignación prenatal, ayuda escolar y por nacimiento, entre otras) se actualizan de acuerdo con el mismo índice de movilidad jubilatoria.
¿Se seguirán otorgando bonos extraordinarios a los jubilados con la nueva fórmula?
Sí, el Gobierno ha confirmado que continuará otorgando bonos extraordinarios, como el de $70.000 en abril de 2024 y proyectado para enero de 2025, para los haberes mínimos. Sin embargo, estos bonos son discrecionales, no remunerativos y no se incorporan al haber permanente, ni alcanzan a todos los beneficiarios del sistema, lo que puede generar desigualdades.
¿Cómo se realizó el pago de los haberes en abril de 2024 debido a estos cambios?
La ANSES informó que el pago de los haberes de abril se desdobló en dos tramos dentro del mismo mes. Una primera liquidación correspondió al haber habitual, y una segunda liquidación incluyó el aumento por movilidad previsional (27,5%) y el refuerzo previsional de $70.000, para no demorar el acceso de los beneficiarios a sus ingresos actualizados.
¿Cuál es la proyección del haber mínimo para enero de 2025?
Según la información oficial, el haber mínimo garantizado proyectado para enero de 2025 será de $265.907,01. A este monto se sumará un bono extraordinario de hasta $70.000 para quienes cumplan los requisitos establecidos.
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