19/09/2025
El sonido, en su esencia, es una vibración que se propaga a través de un medio. Mientras que en el aire estamos familiarizados con su velocidad, ¿alguna vez te has preguntado qué tan rápido viaja en el agua? La velocidad del sonido en el agua es un parámetro fundamental que intriga a científicos y técnicos por igual, con implicaciones que van desde la oceanografía hasta la navegación y la exploración submarina. A diferencia del aire, donde la temperatura es el factor dominante, en el vasto y complejo entorno acuático, múltiples variables entran en juego, haciendo de su cálculo y medición una tarea fascinante y a menudo desafiante.

En los océanos, la velocidad del sonido no es constante; puede variar significativamente, oscilando entre aproximadamente 1450 m/s y 1570 m/s. Esta variabilidad es crucial para comprender cómo las ondas sonoras se comportan y se distribuyen bajo el agua. Estudiar esta velocidad no es solo una curiosidad científica, sino una necesidad práctica que impulsa avances en diversas disciplinas.
- ¿Qué es la Velocidad del Sonido en el Agua y por qué se Mide?
- Factores que Influyen en la Velocidad del Sonido en el Agua
- ¿Cómo se Mide la Velocidad del Sonido en el Agua?
- Ecuaciones para Calcular la Velocidad del Sonido en el Agua
- ¿Cómo se Propaga el Sonido en el Agua? Más Allá de la Velocidad
- Modelos Numéricos de Propagación
- Preguntas Frecuentes sobre la Velocidad del Sonido en el Agua
- ¿Por qué es importante medir la velocidad del sonido en el agua?
- ¿Cuáles son los principales factores que afectan la velocidad del sonido en el agua?
- ¿Es lo mismo la velocidad del sonido en agua dulce que en agua salada?
- ¿Qué es un CTD y cómo se relaciona con la velocidad del sonido?
- ¿Existen diferentes fórmulas para calcular la velocidad del sonido en el agua?
¿Qué es la Velocidad del Sonido en el Agua y por qué se Mide?
La velocidad del sonido en el agua es una cuantificación de la rapidez con la que las ondas sonoras se desplazan a través de este medio. Es una propiedad física que depende directamente de las características del agua misma. A diferencia de un material sólido, donde la rigidez y la densidad son los principales determinantes, en los fluidos como el agua, la compresibilidad y la densidad son los factores clave. Un medio más difícil de comprimir y menos denso permitirá que el sonido viaje más rápido. En el agua, que es mucho menos compresible que el aire, el sonido viaja considerablemente más rápido, aproximadamente 4.3 veces más rápido que en el aire a temperatura ambiente, a pesar de que el agua es mucho más densa.
La medición de la velocidad del sonido en el agua es de suma importancia para un amplio espectro de aplicaciones. Para los oceanógrafos, es una variable esencial para el estudio de la acústica oceánica y los paisajes sonoros marinos. La propagación del sonido depende críticamente de las variaciones en su velocidad, lo que afecta cómo se detectan y se interpretan las señales acústicas en el medio marino.
Entre las aplicaciones más destacadas se incluyen:
- Mapeo Batimétrico: Los sistemas de sonar utilizados para mapear el fondo oceánico requieren una corrección precisa de la velocidad del sonido para determinar la profundidad con exactitud.
- Navegación Submarina: Los vehículos autónomos submarinos y los submarinos dependen de mediciones precisas de la velocidad del sonido para una navegación y posicionamiento fiables.
- Estudios de Vida Marina: La detección y seguimiento de organismos marinos, especialmente aquellos que utilizan el sonido para comunicarse (como ballenas y delfines), se ve influenciada por la velocidad del sonido.
- Investigación Climática: Las mediciones de la velocidad del sonido pueden inferir cambios en la temperatura y la salinidad del océano a gran escala, lo que contribuye a la comprensión del cambio climático.
- Exploración de Recursos: En la búsqueda de petróleo y gas, las empresas sísmicas utilizan la propagación del sonido para mapear las capas geológicas del fondo marino.
Factores que Influyen en la Velocidad del Sonido en el Agua
La velocidad del sonido en el agua no es un valor estático, sino que varía en función de tres parámetros principales: la temperatura, la salinidad y la presión. Comprender cómo cada uno de estos factores afecta la velocidad es fundamental para su cálculo preciso:
- Temperatura: La velocidad del sonido aumenta aproximadamente 4.5 m/s por cada aumento de 1°C en la temperatura. Esto se debe a que un aumento de temperatura incrementa la energía cinética de las moléculas de agua, lo que facilita y acelera la transmisión de la vibración sonora.
- Salinidad: La salinidad se refiere a la cantidad de sales disueltas en el agua. La velocidad del sonido aumenta aproximadamente 1.3 m/s por cada aumento de 1 PSU (Practical Salinity Unit) en la salinidad. Las sales disueltas aumentan la densidad y la compresibilidad del agua de maneras complejas, pero el efecto neto es un incremento en la velocidad.
- Presión: La presión, que está directamente relacionada con la profundidad, también influye en la velocidad del sonido. La velocidad aumenta aproximadamente 1.7 m/s por cada aumento de 1 dbar (decibar) en la presión. A mayor profundidad, la presión comprime el agua, haciéndola menos compresible y, por lo tanto, permitiendo que el sonido viaje más rápido.
Estos tres factores no actúan de forma independiente, sino que sus efectos se combinan, lo que hace que el perfil de velocidad del sonido en la columna de agua sea complejo y dinámico.
¿Cómo se Mide la Velocidad del Sonido en el Agua?
Existen principalmente dos métodos para medir la velocidad del sonido en el agua in situ, cada uno con sus propias ventajas y desventajas, y su elección depende de la aplicación específica y el equipo disponible:
1. Medición Directa: Perfilador de Velocidad del Sonido (SVP)
Un perfilador de velocidad del sonido (Sound Velocity Profiler o SVP) mide directamente el tiempo que tarda una pequeña señal acústica en viajar una distancia conocida entre un emisor y un receptor. Este método se basa en el principio de "tiempo de vuelo". El SVP envía un pulso sonoro y mide el tiempo que tarda en regresar después de recorrer una distancia fija dentro del sensor. Dado que la distancia es conocida, la velocidad se calcula simplemente como distancia dividida por tiempo.
Una ventaja clave de los SVP es que son "agnósticos al fluido"; es decir, dado que solo miden el tiempo, funcionan de la misma manera en cualquier líquido, no solo en agua de mar.

2. Medición Indirecta: CTD (Conductividad, Temperatura, Profundidad)
El método indirecto implica la medición de las variables que afectan la velocidad del sonido (salinidad, temperatura y presión) utilizando un instrumento CTD (Conductivity, Temperature, Depth). Una vez que se obtienen estos datos, la velocidad del sonido se calcula empíricamente utilizando ecuaciones desarrolladas a partir de experimentos de laboratorio precisos. La salinidad se deriva de la conductividad y la temperatura, mientras que la presión se relaciona directamente con la profundidad.
Comparación entre Perfilador de Velocidad del Sonido y CTD
La elección entre un SVP y un CTD depende en gran medida del propósito de la medición. Aquí una tabla comparativa:
| Característica | Perfilador de Velocidad del Sonido (SVP) | CTD (Conductividad, Temperatura, Profundidad) |
|---|---|---|
| Método de Medición | Directo (tiempo de vuelo de señal acústica) | Indirecto (mide T, S, P y calcula la velocidad) |
| Propósito Principal | Medición exclusiva de velocidad del sonido | Medición de propiedades fundamentales del océano (T, S, P, densidad) y velocidad del sonido |
| Calibración | Menos sensible a cambios de fluido; funciona igual en cualquier líquido | Puede requerir recalibración para fluidos significativamente diferentes al agua de mar |
| Versatilidad | Específico para velocidad del sonido | Recopila datos para múltiples propiedades oceanográficas fundamentales, incluyendo la velocidad del sonido |
| Datos Históricos | Menos común en registros históricos | Gran parte de los datos históricos de velocidad del sonido se calcularon a partir de mediciones de CTD |
| Aplicaciones Típicas | Corrección de datos de sonar (batimétricos), navegación submarina | Oceanografía general, estudios de procesos locales y globales, cálculos de propiedades termodinámicas del agua de mar (TEOS-10) |
Si el único objetivo es medir la velocidad del sonido, un SVP puede ser la elección correcta. Sin embargo, si se busca medir algo más que la velocidad del sonido, un CTD es indispensable, ya que la conductividad, la temperatura y la presión (profundidad) son propiedades fundamentales en oceanografía y son requeridas en la mayoría de las ecuaciones TEOS-10 (Ecuación Termodinámica del Agua de Mar - 2010), el estándar internacional para el cálculo de las propiedades termodinámicas del agua de mar. Además, para la continuidad con décadas de datos históricos, el uso de un CTD es preferible.
Ecuaciones para Calcular la Velocidad del Sonido en el Agua
A lo largo de los últimos 50 años, se han desarrollado numerosas ecuaciones para describir la velocidad del sonido en el agua de mar. Estas ecuaciones se basan en experimentos de laboratorio precisos que midieron el tiempo de viaje de un pulso sonoro a una distancia conocida bajo varias combinaciones de temperatura, salinidad y presión. A partir de estos datos, los científicos ajustaron los datos con polinomios complejos.
Las tres ecuaciones más comunes utilizadas para calcular la velocidad del sonido en el agua de mar son:
- Ecuación de Wilson (1960): Basada en las primeras mediciones precisas de la velocidad del sonido en agua destilada y agua de mar.
- Ecuación de Del Grosso (1974): Una ecuación ampliamente utilizada que mejoró la precisión en ciertas condiciones.
- Ecuación de Chen y Millero (1977): Esta es la ecuación actualmente aceptada como estándar por la UNESCO.
Estas ecuaciones toman las mediciones de un CTD (temperatura, salinidad, presión) y las "enchufan" en fórmulas matemáticas para calcular la velocidad del sonido. Aunque son complejas, programas informáticos como el software Ruskin de RBR o toolkits como RSKtools (Matlab) y pyRSKtools (Python) permiten a los usuarios seleccionar y aplicar estas ecuaciones directamente para obtener la velocidad del sonido a partir de los datos recopilados por el instrumento.
Si bien la ecuación de Chen y Millero/UNESCO es el estándar internacional, estudios han cuestionado si es la mejor opción para todas las aplicaciones. Por ejemplo, el algoritmo de Del Grosso se considera más preciso para calcular velocidades de sonido en profundidades mayores, donde el sonido se mueve más lento. Sin embargo, incluso el algoritmo de Del Grosso podría producir velocidades ligeramente demasiado rápidas para profundidades por debajo de 1000 decibares.
Existen otras ecuaciones más simples, como las de Mackenzie (1981) y Coppens (1981), así como actualizaciones y modificaciones de ecuaciones anteriores, por ejemplo, los coeficientes actualizados de Millero y Li (1994) para la ecuación de Chen y Millero, o el trabajo de Leroy et al. (2008) que fusionó partes de las ecuaciones de UNESCO y Del Grosso para abordar sus limitaciones.
¿Cómo se Propaga el Sonido en el Agua? Más Allá de la Velocidad
La velocidad del sonido es un factor determinante, pero la propagación del sonido en el agua es un fenómeno mucho más complejo, afectado por diversos tipos de pérdidas. La aparente simplicidad del término de pérdida de propagación en las ecuaciones de sonar oculta una gran complejidad.

Pérdida por Dispersión Geométrica
Este es el concepto más básico de pérdida de propagación y se debe al hecho de que la misma potencia sonora se distribuye sobre un área de superficie cada vez mayor a medida que el sonido se aleja de la fuente. La intensidad del sonido, que es la potencia sonora por unidad de área, se reduce a medida que aumenta el área de la superficie.
- Dispersión Esférica: Si la fuente es pequeña, la velocidad del sonido es constante y los límites (superficie del mar, fondo marino) están lo suficientemente lejos, la onda acústica forma la superficie de una esfera. La intensidad disminuye inversamente proporcional al cuadrado de la distancia.
- Dispersión Cilíndrica: Cuando el sonido está confinado en una dimensión por reflexión o refracción (por ejemplo, por la superficie del mar o el fondo marino), solo puede dispersarse en las otras dos dimensiones. La onda acústica forma la superficie de un cilindro, y la intensidad es inversamente proporcional a la distancia.
- Dispersión Mixta: En la práctica, el sonido experimentará una dispersión esférica a cortas distancias (donde los límites no tienen efecto), seguida de una dispersión cilíndrica a largas distancias. Hay una región de transición entre ambas.
Pérdida por Absorción
A medida que una onda sonora se propaga a través del agua, provoca un movimiento periódico de las moléculas presentes en el agua. La ligera fricción dentro y entre ellas convierte parte de la energía sonora en calor, reduciendo la intensidad de la onda sonora. Esta es la pérdida por absorción, que es proporcional a la distancia recorrida. El coeficiente de absorción aumenta con la frecuencia. A bajas frecuencias, está dominado por la relajación molecular de constituyentes menores del agua de mar (como B(OH)₃ y MgSO₄), mientras que por encima de unos pocos cientos de kHz, se debe principalmente a la viscosidad del agua.
Pérdidas Adicionales
Interacción con la Interfaz Aire-Agua
El sonido puede cruzar entre el aire y el agua, aunque con pérdidas significativas. Cuando el sonido incide en una interfaz, se generan una onda reflejada y una onda transmitida. La impedancia acústica (el producto de la densidad y la velocidad del sonido) juega un papel crucial. Dado que la impedancia acústica del aire es mucho menor que la del agua, casi todo el sonido que llega desde el aire se refleja. Sin embargo, la presión en el agua puede aumentar, lo que explica por qué fuentes aéreas débiles pueden detectarse bajo el agua.
- Efecto Espejo de Lloyd: Para fuentes sonoras poco profundas, el sonido emitido hacia arriba se refleja en la superficie del mar. En cualquier punto del receptor, el sonido reflejado se superpone con el sonido directo. Debido a que la interfaz aire-agua actúa como un límite de liberación de presión para el sonido que viene de abajo (la onda reflejada tiene una amplitud opuesta a la incidente), se produce un patrón de interferencia constructiva y destructiva, creando un patrón característico en forma de U en los espectrogramas.
- Dispersión en la Superficie del Mar: Si la superficie del mar no es plana (debido a las olas), parte de la energía reflejada se dispersa lejos de la dirección de reflexión geométrica, reduciendo la amplitud de la onda reflejada. Esta pérdida por dispersión superficial aumenta con la rugosidad de la superficie, la frecuencia acústica y el ángulo de incidencia.
Interacción con la Interfaz del Fondo Marino
La interacción del sonido con el fondo marino es más compleja. Las propiedades acústicas del lecho marino suelen ser similares a las del agua, lo que permite que una cantidad significativa de sonido penetre en el fondo. Cuanto menor es la frecuencia, más profundamente puede penetrar el sonido. A frecuencias por debajo de unos pocos kHz, es común que una cantidad significativa de energía acústica se refleje de vuelta a la columna de agua desde las capas geológicas dentro del lecho marino.
Los tipos de fondo marino (limo, arena, piedra caliza, basalto) tienen diferentes coeficientes de reflexión, influenciados por su consolidación y la presencia de ondas de cizallamiento. La rugosidad del fondo marino también puede reducir la reflectividad acústica aparente.
Dispersión dentro de la Columna de Agua
El sonido puede dispersarse dentro de la columna de agua por cualquier elemento que cause cambios bruscos en la velocidad del sonido, la densidad o ambos (es decir, la impedancia acústica). Esto incluye:
- Burbujas de Gas: Las burbujas de aire formadas por las olas pueden causar un aumento apreciable en la pérdida de propagación, actuando como cavidades resonantes que dispersan y absorben el sonido.
- Organismos Biológicos: Especialmente aquellos con órganos llenos de gas, como pulmones o vejigas natatorias, pueden dispersar el sonido.
- Partículas de Sedimento Suspendidas: También pueden contribuir a la dispersión.
Modelos Numéricos de Propagación
Dado que el océano es un entorno complicado para la propagación del sonido, los enfoques simples para estimar la pérdida de propagación tienen una aplicabilidad muy limitada. Por ello, se ha invertido un gran esfuerzo en el desarrollo de modelos numéricos de propagación que pueden calcular la pérdida de propagación acústica para situaciones realistas.
Fundamentalmente, todos los modelos numéricos de propagación resuelven la ecuación de onda acústica. Debido a las complejidades del entorno y las vastas escalas de dominio, se hacen aproximaciones que conducen a diferentes métodos, adecuados para distintas situaciones:
- Trazado de Rayos y Haces (Ray and Beam Tracing): Modelos como Bellhop trazan los rayos aplicando repetidamente la ley de Snell. Son útiles a altas frecuencias, pero pueden tener limitaciones en zonas de sombra o cáusticas (puntos donde los rayos se cruzan).
- Modos Normales (Normal Modes): Modelos como KRAKEN y ORCA son muy útiles para entender la propagación del sonido de baja frecuencia en el océano. Consideran el sonido como una suma de "modos" que corresponden a ondas propagándose en ángulos discretos. Son muy rápidos para problemas independientes del rango.
- Integración de Número de Onda (Wavenumber Integration): Modelos como OASES y SCOOTER son muy precisos para cálculos de propagación acústica en rangos lo suficientemente cortos como para que el entorno pueda considerarse independiente del rango.
- Ecuación Parabólica (Parabolic Equation - PE): Modelos como RAM son la opción preferida para resolver problemas de propagación dependientes del rango. Permiten que la profundidad del agua, los perfiles de velocidad del sonido y las propiedades del fondo marino varíen con el rango.
Elección del Modelo Más Adecuado
La selección del modelo de propagación adecuado depende de la frecuencia del sonido y de si el entorno puede considerarse independiente o dependiente del rango:
- Para altas frecuencias (donde la longitud de onda acústica es una pequeña fracción de las características significativas del perfil de velocidad del sonido), se utilizan modelos de trazado de rayos o haces.
- Para bajas frecuencias, se opta por modelos de modos normales, integración de número de onda o ecuación parabólica.
- Si el rango es corto y el entorno es independiente del rango, los modelos de integración de número de onda ofrecen mayor precisión.
- Para problemas de propagación dependientes del rango, los modelos de ecuación parabólica son los más prácticos y ampliamente utilizados.
Existen recursos como la Ocean Acoustics Library (OALIB) que ofrecen acceso a muchos de estos modelos, como Acoustics Toolbox, que incluye Bellhop, SCOOTER, KRAKEN y BOUNCE. Sin embargo, su uso requiere una comprensión de los métodos numéricos subyacentes y una cuidadosa selección de parámetros.

Preguntas Frecuentes sobre la Velocidad del Sonido en el Agua
¿Por qué es importante medir la velocidad del sonido en el agua?
Es crucial para aplicaciones como el mapeo del fondo oceánico (batimétricos), la navegación submarina, la detección de objetos y organismos, y la investigación oceanográfica, ya que la propagación del sonido en el agua depende directamente de esta velocidad. Permite corregir datos de sonar y entender cómo se mueven las ondas acústicas en el medio marino.
¿Cuáles son los principales factores que afectan la velocidad del sonido en el agua?
Los tres factores principales son la temperatura, la salinidad y la presión (o profundidad). La velocidad del sonido generalmente aumenta con el incremento de cada uno de estos factores.
¿Es lo mismo la velocidad del sonido en agua dulce que en agua salada?
No, no es la misma. La salinidad es un factor importante. En agua salada, el sonido viaja aproximadamente a 1500 m/s, mientras que en agua dulce (a 25 °C) es de alrededor de 1435 m/s. La presencia de sales disueltas en el agua salada modifica sus propiedades, afectando la velocidad de propagación.
¿Qué es un CTD y cómo se relaciona con la velocidad del sonido?
Un CTD es un instrumento que mide la Conductividad (de la cual se deriva la salinidad), la Temperatura y la Profundidad (presión) del agua. Estas tres variables son las entradas clave para las ecuaciones empíricas que permiten calcular la velocidad del sonido en el agua de forma indirecta.
¿Existen diferentes fórmulas para calcular la velocidad del sonido en el agua?
Sí, a lo largo de los años se han desarrollado varias ecuaciones, como las de Wilson, Del Grosso y Chen y Millero (esta última es el estándar de la UNESCO). Aunque son complejas, permiten calcular la velocidad del sonido con alta precisión a partir de la temperatura, salinidad y presión. La elección de la fórmula puede depender de la aplicación y la profundidad de interés.
En resumen, la velocidad del sonido en el agua es una variable dinámica, influenciada por la temperatura, la salinidad y la presión. Su medición y cálculo, ya sea de forma directa o indirecta, son esenciales para comprender la acústica submarina y sus innumerables aplicaciones. Desde la exploración científica hasta la tecnología de sonar, la precisión en el manejo de este parámetro es clave para desentrañar los misterios de las profundidades oceánicas y optimizar las operaciones en este vasto y complejo entorno.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a ¿Cómo se Calcula la Velocidad del Sonido en el Agua? puedes visitar la categoría Cálculos.
