07/01/2026
La expansión térmica es un fenómeno fundamental en la naturaleza y la ingeniería que a menudo pasa desapercibido en nuestra vida cotidiana, pero que es crucial para el diseño y la funcionalidad de innumerables objetos y estructuras. Desde la forma en que los puentes se adaptan a los cambios de temperatura hasta el funcionamiento de un termostato, la capacidad de los materiales para cambiar de tamaño en respuesta al calor es un principio que debe ser comprendido y gestionado con precisión. Este artículo desglosará el concepto del coeficiente de expansión térmica (CTE), explicando no solo qué es, sino también las complejas metodologías utilizadas para calcularlo y medirlo, y cómo este conocimiento se aplica en diversas disciplinas.

Cuando un material se calienta, sus moléculas adquieren mayor energía cinética, vibran con más intensidad y, en consecuencia, necesitan más espacio, lo que resulta en una expansión. Por el contrario, al enfriarse, las moléculas disminuyen su movimiento y el material se contrae. Esta variación dimensional es una propiedad inherente a casi todos los materiales y es cuantificada por el coeficiente de expansión térmica, un valor específico para cada sustancia que indica cuánto se expandirá por cada grado de cambio de temperatura. Comprender y controlar esta propiedad es vital para evitar fallos estructurales, optimizar procesos de fabricación y asegurar la fiabilidad de los sistemas.
- ¿Qué es el Coeficiente de Expansión Térmica (CTE)?
- Cómo se Calcula el Coeficiente de Expansión Térmica
- Métodos para Medir el Coeficiente de Expansión Térmica
- Factores que Influyen en la Expansión Térmica
- Consideraciones de Aplicación y Diseño en Ingeniería
- Comportamiento del CTE en Materiales Específicos
- La Expansión Térmica en la Soldadura de Metales Disímiles
- Preguntas Frecuentes (FAQs) sobre la Expansión Térmica
- Conclusión
¿Qué es el Coeficiente de Expansión Térmica (CTE)?
Definición y Unidades
El coeficiente de expansión térmica, a menudo abreviado como CTE (del inglés Coefficient of Thermal Expansion) y representado por las letras griegas α o α₁, es una propiedad intrínseca de los materiales que describe la medida en que estos se expanden al calentarse o se contraen al enfriarse. Es un indicador directo de la sensibilidad dimensional de un material a las variaciones de temperatura. Materiales diferentes exhiben grados de expansión distintos, lo que es una consideración clave en el diseño de componentes que operarán bajo rangos de temperatura variables.
Para pequeños rangos de temperatura, la expansión térmica de objetos lineales uniformes es directamente proporcional al cambio de temperatura. Las unidades del CTE son de temperatura recíproca, como K⁻¹ (por Kelvin a la menos uno), µm/m·K (micrómetros por metro Kelvin), o 10⁻⁶/K (diez a la menos seis por Kelvin). Estas unidades nos dicen cuánto cambia la longitud (o volumen, o área) por unidad de longitud (o volumen, o área) original por cada grado de cambio de temperatura.
Expansión Lineal, Superficial y Volumétrica
La expansión térmica puede manifestarse en una, dos o tres dimensiones, dando lugar a diferentes tipos de coeficientes:
- Expansión Térmica Lineal: Se refiere al cambio en la longitud de un material. Es el tipo de expansión más comúnmente discutido y se cuantifica con el coeficiente de expansión lineal (α). Para sólidos, este es el coeficiente más utilizado.
- Expansión Térmica Superficial: Implica el cambio en el área superficial de un material. Aunque menos común en discusiones generales, es relevante en aplicaciones que involucran películas delgadas o láminas. El cambio en el área (ΔA) se puede expresar como ΔA = 2αA₀ΔT, donde A₀ es el área original.
- Expansión Térmica Volumétrica: Describe el cambio en el volumen de un material. Es particularmente relevante para gases y líquidos, pero también aplica a sólidos. El coeficiente de expansión volumétrica (αᵥ) se utiliza para medir este cambio. Para materiales isotrópicos (aquellos cuyas propiedades son uniformes en todas las direcciones), el coeficiente de expansión volumétrica es aproximadamente tres veces el coeficiente de expansión lineal (αᵥ ≈ 3α₁). El cambio en el volumen (ΔV) se calcula como ΔV = 3αV₀ΔT, donde V₀ es el volumen original.
Coeficiente Verdadero vs. Coeficiente Medio
La definición exacta del coeficiente de expansión térmica puede variar dependiendo de si se especifica a una temperatura precisa o en un rango de temperaturas:
- Coeficiente Verdadero (o CTE puntual): Se relaciona con la pendiente de la tangente en la gráfica de longitud versus temperatura. Es el coeficiente en un punto específico de temperatura.
- Coeficiente Medio (o CTE promedio): Se rige por la pendiente de la cuerda entre dos puntos en la curva. Representa el valor promedio del CTE en un rango de temperatura determinado.
La variación en los valores del CTE puede ocurrir según la definición utilizada. Cuando el CTE es constante en el rango de temperatura, el coeficiente medio es igual al coeficiente verdadero. Es importante tener en cuenta que algunos programas de análisis de elementos finitos (FEA) como NASTRAN requieren la entrada del coeficiente medio (α), no del coeficiente verdadero (α-bar).
Cómo se Calcula el Coeficiente de Expansión Térmica
Fórmulas Fundamentales de Expansión Térmica
La base para el cálculo del coeficiente de expansión térmica radica en la relación entre el cambio de longitud (o volumen) de un material y el cambio de temperatura. La fórmula general para la expansión lineal es:
ΔL = α · L₀ · ΔT
Donde:
- ΔL es el cambio en la longitud (longitud final - longitud original).
- α es el coeficiente de expansión térmica lineal.
- L₀ es la longitud original del material.
- ΔT es el cambio en la temperatura (temperatura final - temperatura original).
Reorganizando la fórmula para calcular α, obtenemos:
α = ΔL / (L₀ · ΔT)
O, de manera equivalente, si expresamos el cambio fraccional en longitud:
α = (Lf - L₀) / (L₀ · (Tf - T₀))
Donde Lf es la longitud final y Tf es la temperatura final, mientras que L₀ y T₀ son la longitud y temperatura originales, respectivamente.
Para la expansión volumétrica, la fórmula es similar:
ΔV = αᵥ · V₀ · ΔT
Donde ΔV es el cambio en volumen y V₀ es el volumen original. Como se mencionó, para muchos materiales isotrópicos, αᵥ es aproximadamente 3 veces α.
Cálculo del CTE Utilizando Galgas Extensométricas
Un método práctico y preciso para determinar el coeficiente de expansión térmica lineal en laboratorio implica el uso de galgas extensométricas (strain gauges). Este enfoque permite medir las deformaciones muy pequeñas causadas por los cambios de temperatura. El proceso se lleva a cabo en varios pasos:
- Instalación de Galgas Extensométricas: En primer lugar, es crucial instalar varias galgas extensométricas en la pieza de estudio. Esto garantiza una buena fiabilidad experimental al promediar las lecturas y minimizar errores. La superficie de la muestra debe ser plana en la dirección de la rejilla de medición de la galga.
- Determinación de Deformaciones por Temperatura: El siguiente paso consiste en determinar las deformaciones (ε) causadas por la temperatura. Es fundamental asegurar que las lecturas se obtienen en condiciones de equilibrio térmico. Esto significa que la temperatura de la muestra debe ser uniforme y estable durante la medición para evitar gradientes térmicos que puedan distorsionar los resultados. Se miden dos tipos de deformaciones: εa (deformación aparente) y εs (deformación de la galga).
- Cálculo de la Deformación Neta: A continuación, se calcula la diferencia εa - εs. Esta diferencia representa la deformación real del material debido al cambio de temperatura.
- Cálculo del Coeficiente de Expansión Térmica Lineal: Para determinar el coeficiente de expansión térmica lineal (α), se debe restar εs (la deformación de la galga) a εa (la deformación aparente) y dividir el resultado entre el intervalo de temperatura correspondiente (ΔT). Al valor obtenido, se le debe sumar el coeficiente de expansión térmica αDMS, que es el coeficiente propio de la galga extensométrica y que figura en su envase o especificaciones técnicas.
La fórmula para este cálculo sería:
α = [(εa - εs) / ΔT] + αDMS
Ejemplo Práctico:
Si, por ejemplo, en un intervalo de temperatura de 20 a 40 °C (ΔT = 20 K), y tras realizar las mediciones y cálculos pertinentes, obtenemos un valor de αm (coeficiente medio) de 23.19 × 10⁻⁶/K. Este valor se compara con un valor teórico esperado. En un caso dado, esta medición presentó una desviación de 0.19 × 10⁻⁶/K, lo que representa un 0.84% de diferencia con respecto al valor teórico, demostrando la precisión del método.
Métodos para Medir el Coeficiente de Expansión Térmica
Para determinar el coeficiente de expansión térmica, es fundamental medir dos cantidades físicas: el desplazamiento (o cambio de dimensión) y la temperatura en una muestra que está siendo sometida a un ciclo térmico. Existen varias técnicas principales para esta medición, cada una con sus propias ventajas y limitaciones en términos de precisión, rango de temperatura y tipo de material.
Dilatometría Mecánica
Las técnicas de dilatometría mecánica son ampliamente utilizadas para medir el CTE. En este método, una probeta del material se calienta en un horno, y el desplazamiento de los extremos de la probeta se transmite a un sensor mediante varillas de empuje (push rods). Estas varillas pueden ser de sílice vítrea, alúmina de alta pureza o grafito isotrópico, lo que permite diferentes rangos de temperatura. La precisión de la dilatometría mecánica es generalmente menor que la de la interferometría, y es aplicable a materiales con un CTE superior a 5 × 10⁻⁶/K (2.8 × 10⁻⁶/°F) en un rango de temperatura de aproximadamente -180 a 900 °C. Los sistemas de alúmina pueden extender el rango de temperatura hasta 1600 °C, y los sistemas de grafito hasta 2500 °C. El método de prueba ASTM E228 cubre la determinación de la expansión térmica lineal de materiales sólidos rígidos utilizando dilatometros de varilla de empuje o tubo de sílice vítrea.
Interferometría Óptica
Las técnicas de interferencia óptica miden el desplazamiento de los extremos de la probeta en términos del número de longitudes de onda de luz monocromática. La precisión de la interferometría es significativamente mayor que la de la dilatometría termomecánica. Esta alta precisión la hace ideal para materiales con muy baja expansión o cuando se requiere una medida extremadamente exacta.
Análisis Termomecánico (TMA)
Las mediciones con un analizador termomecánico (TMA) se realizan utilizando un soporte de muestra y una sonda que transmite los cambios de longitud a un transductor. Este transductor convierte los movimientos de la sonda en una señal eléctrica. El aparato también incluye un horno para un calentamiento uniforme, un elemento sensor de temperatura, calibradores y un medio para registrar los resultados. El método de prueba estándar ASTM E831 describe la determinación de la expansión térmica lineal de materiales sólidos mediante análisis termomecánico. El límite inferior para el CTE con este método es de 5 × 10⁻⁶/K (2.8 × 10⁻⁶/°F), aunque puede usarse para niveles de expansión más bajos o negativos con una precisión reducida. El rango de temperatura aplicable es de -120 a 600 °C, pero puede extenderse según la instrumentación y los materiales de calibración. El TMA diferencial, en particular, es el instrumento de elección para medir materiales de baja expansión, ya que permite cancelar la expansión del propio instrumento.
Otras Técnicas de Medición
Además de los métodos principales, existen otras técnicas:
- Imágenes Ópticas: Pueden utilizarse a temperaturas extremas para observar y medir los cambios dimensionales.
- Difracción de Rayos X: Se puede emplear para estudiar los cambios en el parámetro de la red cristalina, aunque esto puede no corresponder directamente con la expansión térmica a granel del material.
Tabla Comparativa de Métodos de Medición de CTE
| Método | Principio de Medición | Precisión Relativa | Rango de Temperatura Típico | CTE Mínimo Recomendado |
|---|---|---|---|---|
| Dilatometría Mecánica | Desplazamiento por varillas de empuje | Media | -180 a 900 °C (hasta 2500 °C con grafito) | > 5 × 10⁻⁶/K |
| Interferometría Óptica | Número de longitudes de onda de luz | Muy Alta | Variable (alta precisión) | Muy bajo |
| Análisis Termomecánico (TMA) | Movimiento de sonda a transductor | Alta | -120 a 600 °C (extensible) | > 5 × 10⁻⁶/K (con menor precisión para valores menores) |
| Imágenes Ópticas | Observación directa del cambio de tamaño | Variable | Temperaturas extremas | Variable |
| Difracción de Rayos X | Cambios en el parámetro de la red cristalina | Alta (a nivel atómico) | Variable | Muy bajo (en celosía) |
Factores que Influyen en la Expansión Térmica
Varios factores pueden influir en el grado de expansión térmica de un material, lo que lo convierte en un parámetro complejo pero esencial para el diseño de ingeniería:
- Tipo de Material: Diferentes materiales exhiben tasas de expansión muy diferentes. Los metales, por ejemplo, generalmente se expanden más que los polímeros, mientras que las cerámicas suelen tener valores de CTE más bajos. Dentro de los metales, existen aleaciones diseñadas específicamente para tener una expansión mínima.
- Temperatura Inicial: Para un mismo cambio de temperatura, la expansión puede ser ligeramente mayor a temperaturas iniciales más altas. El CTE no es siempre constante a lo largo de un amplio rango de temperaturas; tiende a aumentar con el incremento de la temperatura.
- Magnitud del Cambio de Temperatura: Naturalmente, diferencias de temperatura mayores conducen a expansiones o contracciones más significativas. Un material expuesto a un cambio de 100 °C se expandirá considerablemente más que si se expone a un cambio de solo 10 °C.
- Estructura Cristalina y Anisotropía: En algunos materiales, especialmente aquellos con estructuras cristalinas no cúbicas, el CTE puede ser anisotrópico; es decir, la expansión es diferente en distintas direcciones cristalográficas. Esto es crucial en materiales como ciertos polímeros o compuestos, donde la orientación de las fibras o cadenas moleculares influye en su expansión.
Consideraciones de Aplicación y Diseño en Ingeniería
La comprensión de la expansión térmica es crucial en la ingeniería debido a su impacto directo en la integridad estructural y la funcionalidad de materiales y sistemas. Ignorar este fenómeno puede llevar a fallos catastróficos o a un rendimiento subóptimo.
Selección de Materiales
Los ingenieros deben seleccionar materiales con coeficientes de expansión térmica adecuados para la aplicación prevista. Dado que diferentes materiales se expanden a ritmos distintos, una expansión no coincidente puede generar tensiones internas significativas y potenciales fallos. Por ejemplo, en ensamblajes donde se unen dos materiales diferentes (como metal y vidrio), un CTE incompatible puede causar agrietamiento o separación si no se gestiona adecuadamente.
Diseño Estructural y Juntas de Expansión
Estructuras a gran escala como puentes, edificios y vías férreas deben diseñarse para acomodar la expansión térmica. Esto a menudo implica la incorporación de juntas de expansión, que son espacios o dispositivos que permiten que los componentes se muevan libremente sin generar tensiones excesivas que podrían provocar pandeo, agrietamiento o fractura. Sin estas juntas, las estructuras podrían sufrir daños graves debido a los ciclos de calentamiento y enfriamiento.

Impacto en Soldadura y Fabricación
Durante la soldadura, la diferencia en la expansión térmica entre los metales puede causar distorsión y tensiones residuales. Los ingenieros deben adoptar procedimientos de soldadura específicos para minimizar la acumulación de calor y la distorsión, como el uso de mordazas de sujeción (jigs) o secuencias de soldadura controladas. Las grandes diferencias de CTE entre metales adyacentes durante el enfriamiento inducirán tensión de tracción en un metal y tensión de compresión en el otro, lo que puede provocar grietas en caliente durante la soldadura o grietas en frío en servicio.
Sistemas de Tuberías y Componentes
En los sistemas de tuberías, la expansión térmica puede generar un estrés considerable. Para gestionar estos cambios y prevenir daños a las tuberías y equipos conectados, los ingenieros utilizan bucles de expansión, compensaciones y juntas flexibles. En el diseño de componentes como resortes o engranajes, entender los coeficientes de expansión térmica es crucial para asegurar que puedan soportar las variaciones de temperatura sin perder funcionalidad o fallar prematuramente.
Comportamiento del CTE en Materiales Específicos
El CTE varía significativamente entre diferentes clases de materiales y dentro de ellas, lo que tiene implicaciones directas en su aplicación.
Metales y Aleaciones Comunes
En general, los valores de CTE para metales y aleaciones se encuentran en el rango de 10 a 30 × 10⁻⁶/K (5.5 a 16.5 × 10⁻⁶/°F). La magnitud del CTE para los metales puros ha sido bien caracterizada hasta sus puntos de fusión, aunque los datos para aleaciones de ingeniería a temperaturas muy altas pueden ser limitados. Los valores de CTE para los metales generalmente se sitúan entre los de las cerámicas (valores más bajos) y los polímeros (valores más altos).
En orden creciente de expansión, encontramos metales como silicio, tungsteno, titanio, plata, hierro, níquel, acero, oro, cobre, estaño, magnesio, aluminio, zinc, plomo, potasio, sodio y litio.
Aleaciones de Baja Expansión
Las aleaciones de baja expansión son materiales cuyas dimensiones no cambian apreciablemente con la temperatura. Las aleaciones incluidas en esta categoría son varias aleaciones binarias de hierro-níquel (como Invar) y varias aleaciones ternarias de hierro combinadas con níquel-cromo, níquel-cobalto o cobalto-cromo. Estas aleaciones se utilizan en aplicaciones que requieren una estabilidad dimensional extrema, como varillas y cintas para topografía geodésica, péndulos compensadores y volantes de equilibrio para relojes, piezas móviles que requieren control de expansión (como pistones para algunos motores de combustión interna), tiras bimetálicas, sellos de vidrio a metal, tiras termostáticas, recipientes y tuberías para almacenamiento y transporte de gas natural licuado, sistemas superconductores en transmisiones de energía, marcos de plomo de circuitos integrados, componentes para radios y otros dispositivos electrónicos, y componentes estructurales en sistemas de medición ópticos y láser. Para estas aleaciones de baja expansión, se recomienda medir con un TMA diferencial para garantizar una medición precisa, ya que anular la expansión del propio instrumento es esencial cuando la expansión de la muestra es muy baja.
Aluminio y sus Aleaciones
El cambio dimensional del aluminio y sus aleaciones con un cambio de temperatura es aproximadamente el doble que el de los metales ferrosos. El CTE promedio para el metal comercialmente puro es de 24 × 10⁻⁶/K (13 × 10⁻⁶/°F). Las aleaciones de aluminio se ven afectadas por la presencia de silicio y cobre, que reducen la expansión, y el magnesio, que la aumenta. Su alta expansión debe considerarse cuando el aluminio se utiliza con otros materiales, especialmente en estructuras rígidas, aunque las tensiones desarrolladas se moderan por el bajo módulo elástico del aluminio. Si las dimensiones son muy grandes, como en una superestructura de aleación ligera en un barco de acero o donde grandes piezas de aluminio se colocan sobre un marco de acero o mampostería, suelen ser necesarias juntas deslizantes, calafateo plástico y otros dispositivos para aliviar el estrés. En el pistón de aluminio de un motor de combustión interna que trabaja en un cilindro de hierro o acero, la expansión diferencial se contrarresta mediante el empleo de revestimientos de cilindro de hierro de baja expansión, o mediante faldones de pistón divididos y puntales no expansivos fundidos en el pistón.
Aceros
Los grados de acero inoxidable de cromo simple tienen un coeficiente de expansión similar al de los aceros al carbono (suaves), pero el de los grados austeníticos es aproximadamente 1.5 veces mayor. La combinación de alta expansión y baja conductividad térmica significa que deben tomarse precauciones para evitar efectos adversos. Por ejemplo, durante la soldadura de grados austeníticos, se debe usar una baja entrada de calor, disipar el calor mediante el uso de barras de respaldo de cobre y usar un jigging adecuado. El coeficiente de expansión térmica debe considerarse en componentes que utilizan una mezcla de materiales, como intercambiadores de calor con carcasas de acero dulce y tubos de grado austenítico.
La Expansión Térmica en la Soldadura de Metales Disímiles
El coeficiente de expansión térmica es un factor de suma importancia al soldar dos metales base disímiles. Grandes diferencias en los valores de CTE de metales adyacentes durante el enfriamiento inducirán tensión de tracción en un metal y tensión de compresión en el otro. El metal sujeto a tensión de tracción puede agrietarse en caliente durante la soldadura, o puede agrietarse en frío en servicio a menos que las tensiones se alivien térmica o mecánicamente. Este factor es particularmente crítico en uniones que operarán a temperaturas elevadas en un modo de temperatura cíclico. Un ejemplo común de esto son las uniones a tope de tuberías de acero inoxidable austenítico/acero ferrítico utilizadas en plantas de conversión de energía.
Preguntas Frecuentes (FAQs) sobre la Expansión Térmica
¿Cuánto se expande el acero al calentarse?
El acero se expande al calentarse debido a sus propiedades de expansión térmica. La expansión del acero se caracteriza por su coeficiente de expansión térmica lineal, que indica cuánto se expande el material por cada grado de aumento de temperatura. Para calcular la expansión total de un objeto de acero, se puede utilizar la fórmula:
ΔL = L₀ × α × ΔT
Donde:
- ΔL es el cambio en la longitud.
- L₀ es la longitud original.
- α es el coeficiente de expansión lineal.
- ΔT es el cambio en la temperatura.
Por ejemplo, si una varilla de acero tiene una longitud original de 100 pulgadas y la temperatura aumenta en 5 grados Fahrenheit, la expansión se puede calcular de la siguiente manera (usando un α típico para acero de 7.2 × 10⁻⁶ in/in·°F):
ΔL = 100 pulgadas × (7.2 × 10⁻⁶ in/in·°F) × 5 °F = 0.0036 pulgadas
Así, la varilla de acero se expandiría 0.0036 pulgadas bajo estas condiciones. Es importante tener en cuenta que el coeficiente de expansión térmica puede variar ligeramente según el tipo específico de acero y su composición. Además, las propiedades de expansión del acero pueden volverse más complejas a temperaturas más altas debido a cambios de fase y otros factores.
¿Es la expansión térmica algo bueno o malo?
La expansión térmica puede tener impactos tanto positivos como negativos, dependiendo del contexto en el que ocurre.
Aspectos Positivos de la Expansión Térmica:
- Aplicaciones Mecánicas: La expansión térmica es útil para crear ajustes a presión (press fits), donde una pieza se calienta para que se expanda y encaje sobre otra, y luego se enfría para formar un ajuste apretado. Esto es común en procesos de fabricación y ensamblaje.
- Tiras Bimetálicas: En dispositivos como termostatos, la expansión térmica se utiliza para operar interruptores. A medida que cambia la temperatura, las diferentes tasas de expansión de los metales en una tira bimetálica hacen que se doble, activando una respuesta mecánica.
- Soluciones de Ingeniería: La expansión térmica se considera en los diseños de ingeniería para asegurar que estructuras como puentes y vías férreas puedan expandirse y contraerse de manera segura con los cambios de temperatura, previniendo daños.
Aspectos Negativos de la Expansión Térmica:
- Estrés Interno: Cuando una pieza estructural se calienta y se mantiene a una longitud constante, la expansión térmica puede generar tensiones internas perjudiciales que pueden llevar a la deformación o falla del material.
- Distorsión en Soldadura: Como se mencionó, las diferencias de expansión pueden causar distorsión y agrietamiento en uniones soldadas, especialmente entre metales disímiles.
- Problemas de Ajuste: En ensamblajes de precisión, si los componentes no están diseñados para acomodar la expansión térmica, pueden producirse atascos, fricción excesiva o desalineaciones que afecten el rendimiento o la vida útil del equipo.
En resumen, la expansión térmica es una propiedad de los materiales que debe ser cuidadosamente considerada en el diseño y la fabricación. No es intrínsecamente buena o mala, sino una característica que los ingenieros deben entender y gestionar para aprovechar sus ventajas y mitigar sus inconvenientes.
Conclusión
El coeficiente de expansión térmica es una propiedad material de vital importancia que influye en el comportamiento de casi todo lo que nos rodea, desde la infraestructura civil hasta los componentes electrónicos más pequeños. Su cálculo preciso y su medición a través de diversas técnicas como la dilatometría, la interferometría y el análisis termomecánico son fundamentales para la ingeniería y la ciencia de materiales. Al comprender cómo los materiales reaccionan a los cambios de temperatura, podemos diseñar estructuras más seguras y eficientes, seleccionar los materiales adecuados para cada aplicación y prever y mitigar los posibles problemas asociados con la expansión y contracción. La continua investigación y el desarrollo de métodos de medición más precisos nos permiten seguir innovando y construyendo un mundo más resistente a los desafíos térmicos.
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